Tipos de individuos miradas

Kutsujoku no Kiku (Crisantemo Humillado) (Relato de inspiración japonesa)

2020.10.04 00:57 MalcadorFerrer Kutsujoku no Kiku (Crisantemo Humillado) (Relato de inspiración japonesa)

—Mi Sumeramikoto —dijo el Prelado con un rostro de consternación a la figura sentada en el Trono de Crisantemo—, nos ha llegado esto de Sabējirando: son muy malas noticias, por lo que parece. Son tres cartas...
—Miserables bárbaros —escupió la Sesshō, Teishi, sin dejar que su esposo respondiera—, ¿cómo se atreven a incordiar al Tenno Heika de esta forma?
La figura del trono poseía numerosos títulos respetuosos; quizás el más solemne de ellos era por el que había sido llamado por el prelado, aunque su nombre era simplemente “Morasada”: divino puente entre los Kamis y su pueblo.
Pero a él, en apariencia, no le importaba demasiado. Miraba con ojos idos; como si estuviera en otro lugar. La estancia donde estaban su Consorte, sentada junto a él, a su izquierda y ligeramente por debajo, su madre, sentada detrás de él, un poco por encima de él y Amaterasu, detrás de ricas cortinas de seda.
El Hijo del Cielo asintió con la cabeza en un gesto despreocupado, distraído, y el Prelado extendió las cartas.
Con una sonrisa algo estúpida, observó como su Consorte las tomaba antes de que llegaran a sus manos y se dispuso a leerlas para todos...
03 de Nördewind del 10.482 LZ.
Gracia y Paz al Hijo del Cielo, Morasada, también conocido como “Kazan Tenno” por su gente. Mi nombre, según citan mis fuentes, puede serle desconocido; pero es Malkador. Esta carta está dirigida a usted, a su Ancestro, Amaterasu Omikami, y a sus Ministros con el motivo de instarles a permitir el libre tránsito de las tropas de la Alianza de Wansee, conformadas por tropas de la Liga Hanseática, Leiger, el Imperio Cántabro, el Zarato de Moskva, Zhonghoo, la Confederación Baharata, el Achae Anat, la República Illyrica, el Wanax Q´taran, los Estados Ismálicos y la Santa Liga; así como pedirle que destituya formalmente al Seii Taishogun, Yoshiaki, del Clan Koremune.
El motivo de esta solicitud es impedir que tanto su Majestad como la Familia sufran daños a manos de nuestros socios en la próxima campaña contra su Shogun. Como sabrán, hace relativamente poco se celebró la Conferencia de Wansee entre los principales poderes de la Galaxia, conferencia a la cual fueron ustedes invitados pero no recibimos a ninguno de sus legados. En el transcurso de esta reunión, su Comandante Supremo fue declarado “Feinde des Friedens” (Enemigo de la Paz) y con él, los tres clanes -Hijī, Tatara y Ōshū- en los cuales basa su poder. Debido a esto, se llevará a cabo una operación de exterminio contra los objetivos designados.
Entendiendo su delicada tesitura con respecto a la cuestión sucesoria que les ha sido impuesto por parte de Koremune Yoshiaki, les damos aviso de este ataque, así como prometemos ayudarles económicamente una vez acabada la purificación. Tengan por seguro que se les suplirá toda necesidad nacida de la pérdida de cuatro de sus linajes y nos esforzaremos para balancear la escala de poderes, así como protegerlos del Zarato de Moskva, la Confederación Baharata y el Imperio Cántabro, obviamente tras previas concesiones hechas en pro de mayor seguridad para ambas partes.
Debe entender, su Majestad Imperial, que no ganará nada defendiendo a su Comandante Designado: ha demostrado ser un incompetente y se ha atrevido a desafiar la voluntad de Amaterasu, su Ancestro y Divinidad, y la suya propia al imponerle a sus sucesores consortes y concubinas inapropiadas para alguien de su abolengo y linaje.
Como ve, gana más permaneciendo en la neutralidad, y no se diga si apoya activamente en el conflicto, que oponiéndose y entorpeciendo las operaciones. Consideren esta carta como una consideración y cortesía del Hansetag, el Cuerpo Consultivo y el Gobernador de los Mares a la Persona Imperial; una muestra de buena voluntad de igual a igual.
Le recuerdo a su Ancestro, Amaterasu, que podríamos simplemente barrerlos, pero entendemos el valor que tendrá su Hijo del Cielo en el futuro. Queda en usted la permanencia o no de la Casa del Crisantemo y la continuidad de su gente, los Mangakas, para la posteridad.
Bendiciones para ti y tu Casa, del Malkador.
Ciudad Libre de Lübeck, Palacio de los Mares.
A su Divina Majestad Imperial, el Sumeramikoto Kazan, del Malkador.
La Sesshō, quien había leído la carta, estaba lívida. Una mezcla de ira, vergüenza y sobre todo: oprobio, cundió en el salón. Solo Morasada permanecía indiferente a la situación, mientras observaba todo aquello con un aire indiferente e indolente.
— ¿En serio piensan que vamos a aceptar estas condiciones? —Escupió con desprecio el Daijō-daijin, Fujiwara Akitachi—. ¡Primero muertos que humillados!
— ¡Sí! —Convino con enérgica decisión Teishi—. ¡Rápido! ¡Traigan algo para escribir! Esos asquerosos salvajes recibirán una respuesta apropiada.
Antes que los servidores del Trono pudieran movilizarse, la risilla infantil de Morasada emergió desde su asiento. Su rostro alegre rompía con el dramatismo de la escena y sus gestos, sosegados pero algo torpes, reducían a nada la furia de sus congéneres.
— ¿Qué dicen las otras cartas? —Preguntó entre palmadas cargadas de expectante emoción.
Todos quedaron perplejos. Tras unos momentos de turbada inmovilidad, el Prelado tomó la palabra con incomodidad nacida de la atmósfera:
—L-la segunda carta es de la Señora de los Vientos...
El Emperador volvió para mirar a su Consorte y le pidió con voz suave y ojos brillantes:
—Lee esa carta para mí...
La Sesshō contuvo todo su desprecio y con gestos controlados, abrió la segunda carta y se dispuso a leerla...
De mí, la Señora de los Vientos, para mi Pariente: Amaterasu.
Hace mucho tiempo que no te dirijo la palabra, brillante pariente. En casos normales, se supone que, las misivas deberían ser de lo más cordiales, cálidas y reconfortantes. Pero no es así en lo absoluto: tus inacabadas creaciones han sido designadas como enemigos públicos. ¿En qué pensaste dejando que tomaran caminos sin la guía que debes proporcionarles? Por tu debilidad has condenado a incontables vidas a perderse en la vorágine sinsentido que será la guerra venidera.
Sabes que nunca te aprecié, pero siempre respeté y en cierta forma admiré tu esfuerzo para con aquellos tullidos genéticos, aquellos adefesios aberrantes que jamás debieron salir de sus cuevas. Pero ahora que la situación ha degenerado hasta este estadio, no me queda de otra que decir que por mucho que te empeñes, tu Humanidad jamás alcanzará los límites deseables: siempre serán menos que bestias enfermizas y repugnantes, vergüenza para toda la Humanidad. Quizás es momento de que por fin los abandones a su suerte, pues te darán más desdichas que dichas. Acéptalo, pariente: no lograste jamás completar el trabajo de quienes les dejaran incompletos.
Tomaré de ejemplo las 650 generaciones, hasta el momento, de Kōgō: Emperadores. Gente que tú misma proyectaste como superior, con un total aproximado de 3.193.284 individuos; de los cuales, 1.932.843 de estos han nacido con algún defecto genético que se expresa bien de manera física, psíquica o cognitiva. Para rematar el chiste, tu actual Hijo del Cielo es retrasado mental. Yo en apenas 200 generaciones logré crear un imperio estelar, dar a luz a la facción más poderosa de la galaxia. En apenas 10.000 años conseguí lo que tú has sido incapaz de conseguir en 40.000 años.
No hablemos de la masa de población que has intentado modificar ya que esta, y solo gracias a las leyes naturales de reproducción sexual, apenas ha conseguido algunas mejoras mínimas, pero siempre han mostrado tendencias abominables, tanto cultural como genéticamente, son reputados por ser, en resumen, un montón de enfermos mentales. Eres la madre de una Humanidad inferior, Amaterasu. Te has mostrado incapaz de efectivamente tomar las riendas de la descendencia de tu propia gente y transformarla en algo que se comporte como un verdadero constructo generacional.
Ni siquiera me das lástima, ¿sabes? Eres solo un fragmento de un pasado que debió morir con la Noche Triste. NUNCA lograrás nada más que ser recordada como la madre de innumerables abortos, tú, Omikami de un pueblo que ni siquiera se acuerda de ti, tú, genetista incapaz de corregir los defectos de UN SOLO tipo... Eres una vergüenza. Traes oprobio e indignidad a la gloriosa estirpe de los Antiguos. Eres una fracasada, me decepcionas y me das asco. Nunca creciste lo suficiente como para darte cuenta de que no tienes el útero para llevar vida a las estrellas.
Este es el fin de tu dinastía, Amaterasu. Escucha mi consejo y exíliate, pues ni siquiera la muerte será capaz de limpiar tu estigma. Ni en el Yomi hallarás consuelo.
Detrás de ellos, los sollozos de Amaterasu se hicieron audibles.
—Mis hijos —dijo entre amargas lágrimas—; todo menos ellos...
Todos los presentes, incluso Morasada, entendieron la gravedad del asunto. Aún detrás de sus cortinas de seda era manifiesta la horrible tristeza de Amaterasu; siendo lo más terrible que la totalidad de la carta era verdad.
—Omikami —susurró con contrición el Hyōbu-shō, mientras sostenía su katana con gesto preocupado—, no oiga toda esa sarta de mentiras.
Amaterasu le miró, abriendo un poco la cortina, con una expresión desolada, pero resuelta. Su rostro, su hermoso rostro divino estaba surcado por las lágrimas, pero en su mirada se veía un anormal deseo de desahogo. Reuniendo el valor que requería, ordenó con una voz que no admitía discusión:
—Quiero ver qué es lo que dice la tercera carta.
Con gestos ya trémulos, Teishi revisó el sobre de la tercera carta y mientras lo hacía cayó en la cuenta de lo arcaico que era todo eso. Es como si fuera una broma tremendamente pesada y elaborada, destinada a hacerles sufrir el máximo antes de llegar al remate, que sería el auténtico estallido.
Sus manos temblorosas rompieron el tercer sello, y el mundo quedó en silencio cuando empezó a leer:
No necesito introducción, ni necesito mostrarte respeto o desprecio; odio o cariño.
Yo, sin embargo, me veo asombrada ante la inminente masacre sin precedentes al que vas a someter a tu propia gente y es una lástima porque, quizás de todos ellos, fui yo la que más te entendía. Tú eras luz cálida, reconfortante: yo era luz abrasadora, destructiva. Tú eras una constructora, una planificadora: yo era una destructora, la esencia del caos. Tú eres amor y yo soy odio...
Mi pobre, pobre Amaterasu... Mueres de amor, siempre. No has cambiado, nunca lo has hecho y eso es triste y dulce a partes iguales. Es triste porque, igual que aquella vez, perderás lo que más amas de la manera más desgarradora posible; todo tu esfuerzo se convertirá en pasto de las aves carroñeras del cielo y los gusanos necrófagos del suelo. Es dulce porque muestra la irrefrenable inocencia de tu propia alma, a pesar de tu edad, de lo que has vivido, de lo que has sufrido, de lo que has amado, pues es ese deseo de vivir en paz con quienes adoras como tu propia carne y sangre.
He oído todo lo que ha sucedido y yo desde mi fuero particular no me inclino por ningún lado: tanto tú como yo sabemos que forma parte de hipócritas planes políticos para hacer frente a crisis, lo comprendemos; y lo más triste es que no podemos hacer nada. Me duele en el alma que sean tus hijos quienes deban pagar con su sangre las ambiciones y necesidades del resto de la Galaxia, arrojada en su propia vorágine de destrucción, irracionales. Me decían la Destructora del Universo, la Bestia del Abismo, pero me temo que la Humanidad me ha superado con creces en ese rol...
Lamento mucho el baño de sangre que tendrás en tu mismo vientre.
Sabes que no soy una mujer que se arrepienta de nada de lo que haga, ni que llore por muertos, pues está en mi naturaleza ser el fuego rampante y destructor que consume la vida para transformarla en algo nuevo... Y pese a que sé que este proceso venidero es eso, una renovación, no dejo de pensar que es una que hará que otros paguen las consecuencias de la inconsciencia de otros. No te compadezco, pues sé que eres fuerte como el mismo monte en el que habitas, pero te recuerdo que tomes la ruta que tomes, llorarás por toda la eternidad, recordando como tu estirpe fue mutilada. Ni la venganza te librará de ese inmenso dolor, ni todo el amor del mundo, ni los engaños de tus parientes ni ningún espejo a las afueras de una cueva.
No, verás cómo son devorados para saciar las inconformidades, temores, recelos y rivalidades de y por un tiempo y solo ese tiempo.
Quizás, dentro de todo esto malo, puedas tomar venganza pronto, pues la Humanidad posee su esquema marcado por El Camino Más Corto... pero ni así podrás recobrarte. Lo siento mucho por ti, como no tienes una idea, porque pudimos evitar este sino para ti, lo pudimos haber evitado, pero nadie tuvo el valor ni el deseo. Lamento con toda mi alma que tu sangre deba ser la que expíe los pecados de esta Humanidad, pero así ha de ser, de manera irrefrenable e incuestionable. El precio por la paz.
Amaterasu, aún eres una niña... y odio admitirlo, pero en mí despiertas mi fiero instinto maternal de protección. Incluso con ese instinto, sé cuál es tu sino, así que solo me queda, mediante a esta carta, extenderte mi mano a través del infinito vacío en un último adiós a ti y a todo lo que representabas, defendías y amabas.
Con toda honestidad: Kali.
Amaterasu miraba al suelo, mientras de sus ojos caían pesadas lágrimas brillantes. Nadie se movía, incluso el Sumeramikoto. Ni uno solo de ellos se atrevía a molestar a su madre, a su ancestro.
—Bien —Amaterasu vio a todos quienes le rodeaban con gesto serio, mientras las lágrimas surcaban su hermoso rostro—, espero que el contenido de estas cartas no salga de aquí y que este secreto muera con ustedes.
Hubo algunos murmullos inquisitivos pero nadie se atrevió a rebatir los designios de la Madre Sagrada.
—Creo que están de acuerdo conmigo de que si esto sale a la luz la figura del Sumeramikoto se verá más afectada de lo que en el futuro estará por esta intervención.
Morasada se levantó de su asiento y se dirigió hacia la salida en silencio sepulcral: un gesto sumamente maduro e impropio de él.
—Incluso él sabe que la Casa del Crisantemo ha sido humillada como nunca lo ha sido.
—Pero, Omikami —rebatió el Prelado—: podemos movilizar a todos los clanes e impedir esta atrocidad, hacer que paguen con sangre este ultraje.
Amaterasu negó con suavidad, con una dulce y quebrada sonrisa.
—Oh, no mi niño... No. Parece que no has entendido que es lo que quieren nuestros enemigos.
Alzó su mirada hacia el techo, donde se colaba la luz del sol y dijo en un susurro:
—No se repartirán territorios si no entramos nosotros en la guerra. Lo que quieren es hallar paz mediante a nuestra extinción y es un gusto que no les daré... oh, por mí misma que no les daré ese enfermizo placer.
—Pero, Omikami —intervino la madre de Morasada—, estoy segura de que hay algo que podemos hacer para enfrentar esta situación.
Amaterasu bajó la mirada, sin perder esa sonrisa, y le respondió con voz cansada:
—Sí: dejar que los masacren y esperar a que se maten después. Entonces, y solo entonces, podremos tomar nuestra venganza, pero no antes.
— ¿¡Cómo!? —Exclamó Teishi con su rostro cargado de espanto— ¿No haremos nada entre tanto? ¿Ni siquiera ayudarles con armas?
—No entiendes —replicó Amaterasu cerrando sus puños con mucha fuerza— que no poseemos los recursos ni los hombres para acometer tamaña empresa, ¿por qué crees que los he mantenido en la medida de lo posible en un neutral aislamiento? Porque de esta manera los apartaba de las luchas más devastadoras... Pero ya no más. Ya no más...
—Pero, Madre Sagrada —intervino el Hyōbu-shō—, ¿dónde queda nuestro honor, nuestra dignidad?
Amaterasu tomó una de las agujas que le sostenían el cabello y se la clavó hasta que hizo manar de ella un fino hilo de sangre.
—Aquí: en la sangre tibia que sigue corriendo en mis hijos que queden con vida.
—Pero Omikami... Debemos hacer algo o parecerá que consentimos este genocidio.
—Estamos consintiendo este genocidio para salvar a tantos podamos...
La sala quedó en un incómodo silencio, solo roto por el frotar de las telas.
—Pero, Omikami —interpeló Teishi—, ¿por qué?
La Madre Sagrada se levantó de su asiento y bajó hasta el centro de la sala. De pronto parecía que el sol ya no era tan brillante, ni cálido, pues otra luz le sustituía.
—Como ya he dicho, es lo que ellos esperan. Que nos avoquemos a una guerra de exterminio para que nos puedan borrar de la faz de las estrellas... No les demos ese motivo y por el contrario, intentemos rescatar a tantos de esos clanes como podamos.
Señaló su vientre y dijo con férrea convicción:
—Por uno que maten, yo daré dos más a luz.
Los presentes, no menos azorados pero al menos con más esperanzas, asintieron.
— ¿Y cuál es el plan, Omikami? —Preguntó la madre del Tenno Heika.
—Tendremos que cambiar nuestros esquemas, incrementar la población, ir centralizándonos, incrementando nuestras capacidades. Es un proyecto que sin embargo, tomará milenios pues los cambios que debemos llevar a cabo deben hacerse de manera paulatina, con calma, sin presiones innecesarias.
—Significa entonces que ninguno de los presentes, salvo usted, verá los frutos de tal trabajo y que viviremos con el oprobio sobre nuestros hombros... —sentenció con ominosidad el Daijō-daijin.
Amaterasu asintió mientras cerraba su herida.
—Es un precio a pagar.
—Otra moneda más... —suspiró el Prelado.
—Sí —afirmó la Omikami—, pero cuando llegue nuestro momento, la venganza será absoluta; de una forma u otra.
—Confiaremos en usted... Es la única esperanza que nos resta.
Amaterasu volvió a su asiento y exhaló, cansada.
—Habrá que transformar algunas cosas... Empezando por Morasada. Tendrá que abdicar en favor de su hermano.
Nadie se resistió. El destino estaba echado.
— ¿Algo más, Divina Ancestro? —Preguntó el Prelado.
Amaterasu negó con la cabeza y cerró su cortina.
Uno a uno todos fueron abandonando la sala del Trono con una pesada sensación en sus espíritus, pero igualmente animados por una pequeña flama que aún brillaba a lo lejos. Al cabo de poco tiempo, ella quedó en total soledad.
—Mis pobres niños... —dijo desconsolada, entre lágrimas y su llanto ahogado— Yo los vengaré. Hallaremos nuestro lugar entre las estrellas.
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2020.08.03 02:42 Otro_engranaje Pensando lo viral en las redes sociales: ¿Lo viral se vuelve banal?

¡Buenas comunidad!, en esta ocasión traigo nuevamente un breve ensayo que compartiré por este medio y por mi blog (si les resulta más cómodo leerlo por allí).
En resumen: Hago foco sobre las tendencias y el fenómeno de la viralización, y de cómo lo que se viraliza tiende a volverse banal, sin importancia, incluso cuando lo que se viraliza es un asunto que demanda seriedad. Introduzco el pensamiento de Halsall McLuhan ("el medio es el mensaje"). Además cito a autores como Baudrillard y Guy Debor, cuyas tesis (El primero, con sus libros El sistema de los objetos y Cultura y Simulacro y, el segundo, con La Sociedad del espectáculo) proporcionan un marco teórico bastante interesante para abordar la situación.
El ensayo:
La viralización, la banalización…
La internet, tal cual la conocemos hoy, es una fuente casi inagotable de información. Las redes sociales, en el presente, son a su vez un instrumento de gran sofisticación al momento de recopilar y difundir cierto tipo de información. Ahora quizás no lo recordemos, pero en el año 2014 el boom de difusión del denominado “#IceBucketChallenge”, aquella campaña para concientizar y recaudar fondos para invertir en la investigación sobre la Esclerosis lateral amiotrófica, era (incluso un año después) el fenómeno global más multitudinario de la historia de las redes, con más de 17 millones de videos y 440 millones de visualizaciones sobre aquél reto [1]; o el meme “Harlem Shake”, en el año 2013, (esos vídeos dónde una persona bailaba sola en una habitación y de un momento a otro, la habitación explotaba de gente disfrazada haciendo movimientos bizarros con la canción característica de fondo) que llegó a recopilar algo así como 175 millones de visualizaciones ese año y unas tantas miles de versiones de un mismo vídeo [2] [3].
Lo viral, de acuerdo a la RAE, es en una primera acepción lo “perteneciente o relativo a los virus”, pero en el siglo XXI se sumó una nueva definición: “adj. Dicho de un mensaje o contenido: Que se difunde con gran rapidez en las redes sociales a través de internet” [4]. Los “fenómenos virales” son hoy moneda corriente. Año tras año vemos tendencias que van y vienen. Algunas, como el “Harlem Shake”, simples memes. Otros, como el “#IceBuketChallenge”, pretenden transmitir un mensaje más serio y profundo. Pero, sea de una u otra naturaleza, lo cierto es que lo viral, convertido en moda, suele ser pasajero; tiende a convertirse en banal, trivial o carente de sustancia. Si de un chiste se tratase, si fuese solo una broma, deja de causar gracia en cuanto pasa de moda; si el contenido se propusiese enviar un mensaje, o generar conciencia sobre un problema, lo hace, pero en cuanto se haya cumplido su período de expiración, el mensaje junto con el contenido es olvidado, sepultado en la memoria de un universo repleto de tendencias que no cesan de aparecer y desaparecer en cuestión de años, meses o incluso semanas, independientemente de que el problema haya sido o no resuelto.
Pero, acaso… ¿Será que la viralización en las redes sociales tiende a la banalización de aquello que se viraliza?, ¿es esto cierto, o es una idea de una mente pesimista?
Cuando el medio es el mensaje.
Los usos de las redes sociales son principalmente comerciales y publicitarios, aunque no puedan desprenderse totalmente de su valor como potenciales agentes de mediación social [5]
La anterior afirmación extraída de un artículo de los “Cuadernos de Información y Comunicación” (revista de la Universidad Complutense de Madrid), nos da a entender dos cosas: La primera, que las redes sociales, además de ser un espacio de “socialización” virtual, son un medio. La segunda, explícita, que los principales usos de este medio son “comerciales y publicitarios”, lo que no quita que sean agentes poderosos de “mediación social”. Pero en esencia, es un medio, y es por naturaleza un canal que no nos pone en contacto con lo inmediato, sino con una imagen (en lo que haremos hincapié más adelante).
Marshall McLuhan, filósofo canadiense del siglo XX, no llegó a presenciar el fenómeno de las redes sociales ni del Internet, pero no se equivocaba al enunciar lo siguiente: que “el medio es el mensaje”. Aquí el medio, entendido en un sentido más amplio, no es un simple canal pasivo por el cual se transporta el mensaje, sino que el medio es aquí un potencial modelador y controlador, en cierto sentido, no solo del mensaje obvio y evidente, sino del sentido que el medio mismo le da al mensaje atendiendo a las circunstancias en las que ese mensaje es transmitido (No es lo mismo invitar a unos amigos a compartir un almuerzo en mi casa mientras platicamos en un bar, a enviarles una carta en la que se los invite a almorzar. El segundo “medio” supone un encuentro más formal y ceremonial). Lo anterior,
… significa que las personas tienden a centrarse en lo obvio, que es el contenido, en brindarnos información valiosa, pero en el proceso, pierden en gran medida los cambios estructurales en sus asuntos que son introducidos de manera sutil o durante largos períodos de tiempo. A medida que los valores, las normas y las formas de hacer las cosas de la sociedad cambian debido a la tecnología, es entonces que las personas se dan cuenta de las implicaciones sociales del medio.[6]
Utilizando esta línea de pensamiento como fundamento, cabría preguntarnos entonces: ¿Qué “mensaje” transmiten las redes sociales como “medio”? En primera instancia, hay que identificar que las redes sociales son, al mismo tiempo, privadas y públicas. Esto es, cada usuario tiene su propio contenido “privado”, su propio “usuario” y accede a un determinado tipo de contenido que él (podemos o no estar de acuerdo en lo siguiente) elige. Pero al mismo tiempo, su usuario es “público” en la medida en la que está en contacto con otros usuarios; en la medida en que el contenido que publica, justamente, se hace público; en la medida en que el contenido que el usuario individual accede, es accesible para otros usuarios (quitando de la ecuación a las cuentas “privadas”, que no dejan de ser para un público restringido).
En segundo lugar, y tomando como modelo a las redes más influyentes (Instagram y Twitter), debemos hablar de la visualización del contenido y de los “mensajes” a los que el usuario accede. En el caso de Twitter, las publicaciones constan de 280 caracteres (siendo posible adjuntar un vídeo o una imagen) [7]; En Instagram, los pies de las fotos o imágenes (principal recurso de esta red social) no suelen exceder los 150 caracteres [8]. Los “mensajes” (el contenido de las publicaciones) tienden, de este modo, a ser espontáneos, impactantes y concisos. Por otra parte, esto le da la oportunidad al usuario a no detenerse mucho tiempo en un solo posteo, o una sola publicación, sino a visualizar más de una publicación, aunque esto es relativo, pues depende de la interacción que el usuario tenga con la/s publicación/es (esto es, si se detiene a comentarla o a leer los comentarios).
El hecho de que el medio sea el mensaje implica, además, que hace falta un contexto “para que podamos entender que el medio es el mensaje” [9]. El contexto, en este caso, si bien varía la situación en la que recibe el mensaje cada usuario (dónde, cuándo y cómo de la visualización de una publicación), no deja de formar parte de un universo común que es la red social (universo aparte, pero determinante a la vez). Las publicaciones, al ser en tiempo real (uno tiene acceso a ellas apenas publicadas), y al publicarse en un mismo espacio, suelen tener un impacto general. Pero la interpretación del mensaje de las comunicaciones puede variar de acuerdo al usuario en cuanto a su región de residencia y a las condiciones socio-económicas reales a las que esté sometido. Tenemos entonces un medio objetivo, pero una interpretación subjetiva.
Este medio objetivo (la red social) nos dice mucho del mensaje. En principio, como mencioné, se trata de un espacio público-privado, donde lo personal se mezcla con lo público, existiendo una interacción entre estos dos campos (el público y el privado). De momento, se torna casi indistinguible dónde empieza y dónde acaba lo público y lo privado. Por otra parte, el contenido (el mensaje de la publicación, siendo la publicación un medio dentro de otro medio, que es la red social), dijimos es por lo general breve e impactante, pero es también diverso. Esto quiere decir, tenemos una amplia variedad de contenido, pero todo este siendo de rápido consumo. El usuario tiene la posibilidad de acceder a más de una publicación (recordando, claro, que es relativo puesto a que también puede interactuar con una u otra publicación). Al batallar dentro de un campo de publicaciones tan vasto, la publicación tiene que ser llamativa, y exprimir al máximo los recursos a su disposición para atraer la mayor atención posible. A veces solo basta una buena reputación de quien la genera para que esta sea atractiva.
Otro detalle, que no debemos obviar, es el siguiente: el usuario no es un espectador pasivo. El usuario interactúa con las publicaciones y, además, crea sus propias publicaciones. De este modo, el usuario no es meramente un receptor, sino que al mismo tiempo es emisor. No solo esto. El usuario puede formar parte de la publicación; puede reproducir el mensaje; puede criticarlo abiertamente o, en fin, puede pasar de este.
Repasemos entonces, punto por punto, las características que hemos señalado anteriormente sobre el medio que analizamos (cabe destacar que no necesariamente es esto un decreto universal):
· El medio es un espacio público-privado.
· El medio tiene implicaciones objetivas (la “publicación”, la estructura misma de la red social, la inmediatez y la virtualidad) y subjetivas (situación social y económica real del usuario-sujeto).
· El sujeto-usuario puede interactuar con la publicación y con su contenido, así como con otros usuarios.
· El sujeto-usuario puede crear publicaciones, puede reproducir publicaciones o puede también compartir publicaciones que ha visto y puede así mismo criticarlas abiertamente.
Con esto podemos dar por supuesto lo siguiente: Al mezclarse lo público con lo privado; al mezclarse implicaciones objetivas y subjetivas y al haber una interacción entre los emisores y los receptores, EL MENSAJE (lo que se quería o pretendía transmitir) tiende a perderse, tiende a confundirse. El contenido específico corre un alto riesgo de deformarse.
Tendencia y mensaje vacío.
Si, entonces, lo que en primera instancia era el mensaje de una publicación corre el riesgo de deformarse en este proceso interactivo que propone la red social como medio, la viralización puede producirse tomando la forma de la publicación, pero no su contenido.
Un caso que, de hecho, fue el que me inspiró para redactar este breve ensayo, es el del actual reto “#ChallengeAccept” de Instagram, etiqueta que motivo a mujeres en todo el mundo a compartir una fotografía de ellas mismas en blanco y negro. Mientras que, por un lado, hay gente que piensa que se trata de una campaña sobre “mujeres que apoyan a mujeres”, desconociendo el por qué y la motivación de la misma, y acompañando las leyendas de las imágenes con frases de “apoyo” o “aliento” (como la modelo Cindy Crawford, que adjuntaba a su imagen en blanco y negro participante de la tendencia algo así como que le encantaba esa forma “sencilla” de elevarse unas a otras)[10], por otro lado, hay quienes afirman que #ChallengeAccept…
… surgió en Turquía, país donde la violencia machista se ha multiplicado de manera alarmante. Los crímenes contra las mujeres de aquel país este año se difundieron con fotos de las víctimas en blanco y negro y las fechas de nacimiento y muerte, y así nació la iniciativa.[11]
También se supone que la campaña es anterior a la iniciativa turca, desprendida de un discurso que la congresista norteamericana Alexandra Ocasio-Cortez hizo contra el machismo. Por el momento, el sentido de tales publicaciones sigue siendo difuso.
Se trata, en este caso, de un fenómeno relativamente viral que ha sido banalizado; se trata de publicaciones masivas carentes de un sentido o una sustancia (en este caso particular). ¿Por qué sucede esto?
La imagen, lo espectacular y el producto.
Lo he citado en un anterior ensayo (El amor, con etiquetas.), y lo volveré a citar aquí. Es Guy Debord quien, con su modelo de “la sociedad del espectáculo”, a mi parecer, da en el clavo. Hasta ahora venimos hablando de medios, de mensajes, de mensajes banalizados… pero todo esto dentro del marco de un universo particular: Las redes sociales. Y es que las redes sociales –como lo ha sido la televisión masiva a finales del siglo XX– son, en esencia, una representación de lo real, de lo inmediato. Tal como sentencia el filósofo citado:
El espectáculo no puede ser comprendido como el abuso de un mundo de la visión o como el producto de las técnicas de difusión masiva de imágenes. Se trata más bien de una Weltanschauung devenida efectiva, materialmente traducida. Es una visión del mundo que se ha objetivado.[12]
El espectáculo, como modelo de lo real, acaba desplazando a lo verdaderamente real. El espectáculo se torna realidad en cuanto configura a la realidad misma. En este sentido, las redes sociales constituyen un mundo del espectáculo. Las publicaciones no son la realidad, pero nos dan una imagen de ello. Pero la red social es un universo interactivo, donde el usuario es un ente participativo dentro de este mundo “espectacular”. En este sentido, el usuario, a razón de la vida cotidiana en sociedad, construye en este espacio una “identidad”, pero una identidad dentro del espectáculo. Baudrillard, filósofo de pensamientos similares a los de Guy Debord (él no habla de “espectáculo”, sino de “hiperrealidad” y de simulación. Su obra Cultura y Simulacro profundiza en la cuestión), habla al respecto de estas identidades.
Somos, en este sentido, ser para otros (bastardillas mías) y no solo por la teatralidad propia de la vida social, sino porque la mirada del otro nos constituye, en ella y por ella nos reconocemos. La construcción de nuestra identidad tiene lugar desde la alteridad, desde la mirada del otro que me objetiva, que me convierte en espectáculo.[13]
Así vistas las cosas, el individuo no se compenetra al 100% con el contenido de los mensajes; el usuario no interactúa enteramente con la publicación y con su mensaje. El usuario, a través de esta interacción, construye su identidad espectacular. Una tendencia surge, de acuerdo a este proceso, para ser consumida por los usuarios. Los usuarios pueden consumirla de manera pasiva; pueden reproducir la tendencia y ser al mismo tiempo parte de la tendencia. Este consumo no consiste en “tener”, sino en “parecer”. Es lo que me hace como identidad espectacular. La forma es el mensaje en sí mismo, y el contenido se debilita (de esto no se deduce que toda publicación sea una imagen carente de sustancia). El ejemplo más evidente es la tendencia del #ChallengeAccept, dónde la forma del contenido (las imágenes en blanco y negro, las leyendas de “apoyo” a la comunidad femenina) es más importante que el contenido en sí (cuya naturaleza es, por muchos seguidores de la tendencia, incomprendida).
Lo viral y la lógica de la moda.
El usuario, entonces, consume contenidos; consume publicaciones; consume espectáculo y a su vez, se produce él mismo dentro de un espectáculo, que es la red social. Cuando una tendencia o un contenido se viraliza, no se sigue inmediatamente su banalización. Su banalización es tal en el momento en que el contenido no se viraliza por su sustancia, sino por su forma.
Por otro lado, un contenido es viral cuando está de moda. Y la lógica de la moda es la lógica de la obsolescencia. Así:
… capitalismo y moda se retroalimentan. Ambos son el motor del deseo que se expresa y satisface consumiendo; ambos ponen en acción emociones y pasiones muy particulares […]. Ninguno de los dos conoce el reposo, avanzan según un movimiento cíclico no-racional, que no supone un progreso. En palabras de J. Baudrillard: “No hay un progreso continuo en esos ámbitos: la moda es arbitraria, pasajera, cíclica y no añade nada a las cualidades intrínsecas del individuo”.[14]
La moda está destinada a ser sustituida por otra moda. Pero no muere, desaparece. Justamente nadie se detiene a llorar por una “moda muerta”, justamente, por el hecho de que nunca una moda muere: la moda es sustituida por una nueva, de un momento a otro, en la que nos vemos obligados a depositar nuestra atención.
Las tendencias virales, de este modo, es justamente por su naturaleza intrínseca que están destinadas a aparecer y desaparecer constantemente. Son un objeto de consumo, un espectáculo, una experiencia que se agota. Su contenido no suele pasar de la mera forma, y las formas son fáciles de sustituir pues, justamente, son formas. Esta lógica, de una frivolidad considerable, no es nueva en lo absoluto. ¿Por qué frivolidad? Pues, porque, así como la lógica de moda es aplicada a un producto, también es aplicada a problemáticas sociales reales: El #IceBucketChallenge es un ejemplo de ello. La campaña no fue poca cosa: se estima que 115 millones de dólares se donaron a la Asociación para la Esclerosis lateral amiotrófica solo en la primera semana, y a raíz de la trascendencia del reto. Pero, al final, en el mismo artículo de la cadena BBC, se deja en evidencia el efecto de lo pasajero típico de una moda:
Ammar Al-Chalabi, profesor de neurología y genética de enfermedades complejas en la universidad londinense King´s College London, cree que existe el riesgo de que el público crea que estas enfermedades ya no necesitan más dinero.
Más bien es lo opuesto. "Necesitamos un desafío de la cubeta continuo", dijo.[15]
Cómo bien dije, no se trata de un fenómeno nuevo y típico de las redes sociales de internet. South Park, una caricatura satírica y bizarra estadounidense, tiene un episodio que hace un llamado de atención al fenómeno de las problemáticas sociales como modas, titulado en el español: Problema de Amígdalas (13-04-2009). En el capítulo, Eric Cartman, uno de los protagonistas, contrae el SIDA accidentalmente mientras le quitan las amígdalas en una cirugía. En un intento desesperado por conseguir apoyo de sus amigos y de la comunidad, Cartman fracasa puesto que ahora es el Cáncer la enfermedad que más atención social demanda y que más sensibiliza a las personas. El capítulo es una exageración de una problemática real de principios de siglo y finales del siglo pasado (ver Historia: Nivel 1. Netflix. Capítulo 9: El SIDA).
Conclusiones generales.
Podríamos ser fatalistas y decir que todo lo viral se convierte ineludiblemente en algo banal. Pero no es así. El caso del #IceBuckettChallenge, nos deja un lado positivo (la gran recaudación que genero el “movimiento virtual”, que de otra forma hubiese sido difícil concertarla), y un lado negativo (pasada la moda, las masas creemos que pasó el problema).
Sí sostengo lo que he mencionado en una sección de este breve ensayo: que la banalización es tal en el momento en el cuál el fenómeno o el contenido de lo viral es tomado en su forma, y no en su sustancia (Como en el caso del #ChallengeAccept en Instagram), o sea, importa la publicación en su forma estética y viral como una manera de parecer, y la reproducimos siempre y cuando al mismo tiempo contribuye en la construcción de nuestra identidad espectacular.
Cuando se trata de una problemática que se viraliza, siempre podremos solidarizarnos si esa solidaridad no implica una responsabilidad. Cuando no hay responsabilidad, no hay un vínculo con la problemática. Cuando no hay un vínculo con la problemática, el sujeto nunca llegó a conocerla realmente, sino que solo conoció su representación-espectáculo.

[1] (3-08-2015): “A un año del #IceBucketChallenge, ¿qué se ha logrado?”, BBC, Mundo, Salud. En línea: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/08/150803_salud_aniversario_icebucjetchallenge_esclerosis_ig
[2] (18-02-2013): “’Harlem Shake’: el baile ridículo que arrasa la Red”. El Mundo España, Medios. En línea: https://www.elmundo.es/elmundo/2013/02/18/comunicacion/1361217707.html
[3] Zeichner, N. (15-02-2013): “FADER Explains: Harlem Shake”, The Fader, Music. En línea: https://www.thefader.com/2013/02/15/fader-explains-harlem-shake/
[4] RAE (Real Academia Española): “viral”. En línea: https://dle.rae.es/viral
[5] Caldevilla Domínguez, D.; Barrientos Báez, A.; Parra López, E. (2020). Horizontes del mundo digital: de la simulación y la banalización de la experiencia, a un uso social, ecológico e innovador de la Sociedad Red, en CIC. Cuadernos de Información y Comunicación 25, 269-277.
[6] (Rev. 13-04-2020): “El medio es el mensaje”. Wikipedia. Wiki. En línea: https://es.wikipedia.org/wiki/El_medio_es_el_mensaje
[7] Rubal Thomsen, M. (27-09-2017): “Twitter amplía la extensión de sus mensajes a 280 caracteres”. La Vanguardia. España. En línea: https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20170927/431590709836/twitter-amplia-limite-280-caracteres.html#:~:text=Twitter%20dobla%20el%20espacio%20para,de%20ampliaci%C3%B3n%20con%20algunas%20lenguas.
[8] Jackson, D. (22-05-2017): “Conoce tus límites: El largo ideal para cada post en redes sociales”. SproutSocial. SproutBlog. En línea: https://sproutsocial.com/insights/contador-de-caracteres-de-redes-sociales/
[9] Strate, Lance (2012). «El medio y el mensaje de McLuhan: La tecnología, extensión y amputación del ser humano». Infoamerica: Iberoamerican Communication Review 7. P.73. En línea: https://www.infoamerica.org/icn07_08/strate.pdf
[10] Lorenz, T. (28-07-2020): “#RetoAceptado: por qué algunas mujeres publican selfies en blanco y negro”. The New York Times. Estilos de vida. En línea: https://www.nytimes.com/es/2020/07/28/espanol/estilos-de-vida/reto-selfi-blanco-negro.html
[11] (30-07-2020): “Desafío aceptado, la convocatoria contra la violencia de género que acaparó las redes”. Página 12. Sociedad. En línea: https://www.pagina12.com.a281900-desafio-aceptado-la-convocatoria-contra-la-violencia-de-gene
[12] Debord, G. (1967): La sociedad del espectáculo. Imprenta Quattrocento. Santiago de Chile, p.9. En línea: http://www.observacionesfilosoficas.net/download/sociedadDebord.pdf
[13] Vásquez Rocca, A. (2007): “Baudrillard; Cultura, simulacro y régimen de mortandad en el Sistema de los objetos”. Eikasia: revista de filosofía, N.9, p.2 (pdf). En línea: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2247601
[14] Vázquez Rocca, A. Op. Cit., p.3 (pdf)
[15] (3-08-2015): “A un año del #IceBucketChallenge, ¿qué se ha logrado?”, BBC, Mundo, Salud. En línea: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/08/150803_salud_aniversario_icebucjetchallenge_esclerosis_ig
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2020.07.27 23:08 therealfatumbot Quiero ser sorprendido @ Valle de La Pascua, Estado Guárico (Venezuela

Luego de llegar al punto marcado por Google maps , pudimos apreciar a un individuo que se desplazaba en un vehículo de aproximadamente de 13-16 años observando con una cara sin expresión alguna y una mirada vacia que no hacía nada más que observarnos
Tipo: Vacío Radio: 214m Poder: 1.75 Rodamiento: 2705m / 80.5° puntaje z: -4.24
RNG: ANU
Google Maps Full Report
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2020.07.27 23:08 therealfatumbot Randonaut Trip Report from Valle de La Pascua, Estado Guárico (Venezuela (Bolivarian Republic of))

Anomalía dirigida por intención encontrada V-EAB6256A (9.229366 -65.991991) Tipo: Vacío Radio: 214m Poder: 1.75 Rodamiento: 2705m / 80.5° puntaje z: -4.24
Report: Luego de llegar al punto marcado por Google maps , pudimos apreciar a un individuo que se desplazaba en un vehículo de aproximadamente de 13-16 años observando con una cara sin expresión alguna y una mirada vacia que no hacía nada más que observarnos
First point what3words address: cómodos.lirio.imágenes Google Maps Google Earth
Intent set: Quiero ser sorprendido RNG: ANU Artifact(s) collected? No Was a 'wow and astounding' trip? Yes

Trip Ratings

Meaningfulness: Enriquecedor Emotional: Ansioso Importance: Influyente Strangeness: Extraño Synchronicity: Algo
db74e8193bf71e311f1ed28e0cfe2ecb019c439ee2e9e79212fad3164159852b EAB6256A
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2019.11.08 16:55 Inhuman052 Seguridad y Privacidad en Internet: Puntos basicos y consejos para resguardarte de la censura

Vamos a empezar por un topic bien simple; Por qué tu Privacidad Importa.
Imagina que encuentras la casa de tus sueños un día de estos, pero cuando vas a comprarla el corredor de propiedades te dice que existe un circuito cerrado de microfonos y cámaras en cada habitación de la vivienda, desde el living hasta en el baño, monitoreando las 24/7 cada cosa que haces, además de ello, deberás dejar las ventanas y puertas habiertas mientras vivas allí, con todo el barrio no solo observándote pero pudiendo entrar cuando les plazca. La respuesta "No tengo nada que ocultar" te podría venir a la mente, cierto? la verdad es que la privacidad y el resguardo de datos va más allá que simplemente ser un santo, cualquier ser humano se debería sentir violentado ante una experiencia como tal.
Existe un ejercicio bien simple; actúas de la misma forma en privado que fuera del resguardo de tu casa?
Ambos Glenn Greenwald y Edward Snowden, han advertido, un gobierno puede, de manera secreta o totalmente concertada, violentar los derechos de privacidad de sus ciudadanos con la excusa de seguridad nacional, tal como lo hizo UK hace unos años al monitorear todo tráfico en la internet de sus ciudadanos, o EEUU con el proyecto TITANPOINTE (aunque tecnicamente no internet, igual bien brigido).
"La gente debería poder tomar el teléfono y llamar a su familia. La gente debería poder enviar un mensaje de texto a su ser querido. La gente debería poder comprar un libro en línea, deberían poder viajar en tren, deberían poder comprar un billete de avión sin preguntarse cómo se verán estos eventos ante un agente del gobierno, posiblemente ni siquiera de su gobierno. O años en el futuro, cómo van a ser malinterpretados y qué van a pensar de tus intenciones. Tenemos derecho a la privacidad" -Glenn Greenwald en su TEDTalk
Chile hace un rato que quiere hacer lo mismo, especialmente por su interés mediatico en redes sociales y cómo ciertos políticos han comentado por allí que debería existir un mayor control. El TTP11 en cierto sentido tiene un apartado bien interesante sobre cómo controlar el internet en base a leyes de propiedad intelectual. Cuantas veces has descargado un pdf desde google o has descargado todo GoT desde ThePirateBay?? solo piensa en ello, porque en otros países se les pueden venir enormes multas encima, o incluso pena de carcel por hacer algo que aquí se ve super simple.
Además de todo esto, grandes coportaciones (como el sub /CorpFree siempre ha mencionado) no son más que mecanismos o herramientas para el gobeierno de monitorear a los ciudadanos, cualquier ciudadano, de cualquier país; Google, Yahoo!, Apple, Facebook y Microsoft, y lideran en ello, debido a que las compañias tienen una estructura de ecosistemas lo cual hace casi imposible no usar todas sus herramientas juntas.
(Les recomiendo leer la experiencia de Daniel Oberhaus sobre cómo vivió un més completo sin usar google, amazon, microsoft, apple y facebook, y lo que aprendió de ello, también recomiendo a Chema Alonso, el cual ha dado charlas muy extensas sobre la privacidad en internet.
Así que empecemos:
1) Cómo navegar libremente por el Internet: Configuración VPN, Tor Browser.
Todo sitio te está monitoreando en este momento, para ello utilizan las cookies y los trackers, puede localizarte con to IP y tu ISP (Internet Service Provider, como VTR o Entel), solo debes ver la página https://whatismyipaddress.com/ para darte cuenda de ello.
2) Cómo usas tus redes sociales y aplicaciones.
Empezaré por lo básico; Aquí en Chile casi no existe conocimiento sobre cómo Google, Microsoft, Facebook, Twitter, WhatsApp, Tumblr o incluso Reddit recopilan información. Todos nosotros tenemos cuentas allí, solo una minoría se restrigue de ello, y mientras más popular sea una app, más beneficiosa es para la gente, no? y para la empresa también.
Podría recomendables simplemente no usarles, pero eso es casi imposible, hay gente que simplemente debe hacerlo por trabajo o contacto.
La primera recomendación que voy a hacer es: Utiliza redes sociales estrictamente bajo la guía de conección VPN y Tor que describí arriba, en el PC y en el celular. Si utilizas un celular, utiliza una aplicación Fork, lo cual evita (en parte) que la red social te rastree en su totalidad, o que tenga control total sobre su acceso a tu telefono, como lo haría la aplicación original.
No uses tu verdadero nombre en Facebook, Tumblr, Instagram o Twitter. Simplemente no. (No menciono Reddit porque quien chxcha hace eso aquí)
3) Aplicaciones que puedes usar para resguardarte en marchas o protestas:
4) Cortar Google y otras aplicaciones shady de tu vida:
5) OTRAS LECTURAS Y CUENTAS:
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2019.09.28 21:32 Enchilada_McMustang "El nuevo oscurantismo: La ofensa nuestra de cada día" por Oscar Larroca

El nuevo oscurantismo: La ofensa nuestra de cada día
Óscar Larroca
(Nota publicada en número 52 de "La Pupila")
Historia
"No existe la censura moral, solo la ideológica" Federico Fellini
La censura significa, ni más ni menos, la imposición de límites a la libertad de expresión. Antes bien, esa expresión puede estar habitada por la nobleza o ser denigrante y apologética de delitos. De todos modos, la censura a cualquiera de esas posibilidades expresivas será impuesta por sujetos con poder que han asumido la voluntad de silenciar todas las ideas contrarias a sus intereses, normas o convicciones religiosas. Esas ideas, controversiales y pasibles de ser censuradas se transmiten a través de la oralidad, la escritura o la imagen, siendo las artes (literatura y pintura, principalmente) los blancos preferidos por tiranos de diverso linaje. En efecto, al pincel, la pluma y la voz, se agregó un elemento tutelar: la tijera.
Podemos determinar los distintos tipos de censura en función de quienes la invocan: estatal y directa (como la llevada adelante por genocidas de la talla de Hitler y Stalin), estatal e indirecta (mediante recursos de amparo, decretos y leyes consensuadas en defensa de la minoridad y de una «moral media» pública), religiosa y directa (como la ejercida por la Santa Inquisición), y civil y directa (protagonizada por organizaciones civiles profascistas, organizaciones «familiares» provida, o colectivos de adscripción).
La censura moral estuvo ligada a las religiones monoteístas, las cuales han participado activamente durante siglos en la fiscalización de todo material producido por escritores, artistas visuales y dramaturgos. Así, se hizo tristemente famosa la «hoguera de las vanidades» organizada por Savonarola: un acto pedagógico y purificador hacia el pueblo florentino. Algo análogo a lo que en el transcurso de las centurias otros opresores han hecho usando también hogueras, potros de tormento, campos de exterminio, «justicias infinitas» y «guerras santas».
El argumento más utilizado a la hora de justificar la censura es la ofensa. En la Inglaterra del siglo XIX se pusieron de moda algunos eufemismos y circunloquios bajo ese fundamento. Llegó a ser impensable utilizar en sociedad la palabra leg (pierna), breast o su plural breasts (senos). Para que nadie pensara en las piernas, las de los pianos (piano legs) se disfrazaban con telas, y las patas de las mesas estaban cubiertas con largos manteles. Según el investigador G. Rattray Taylor, era incluso inaceptable preguntarle a una mujer en una cena: «May I serve you a leg of chicken?» («¿Le puedo servir una pierna de pollo?»). Tampoco se podía decir trousers (pantalones), mejor pues: femoral habiliments (prendas femorales).
En los países de habla hispana los rodeos léxicos se emplearon frecuentemente hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX. Los genitales, por obra y gracia del pecado original, se convirtieron en «partes pudendas», «las vergüenzas», «las partes menos honestas» y «las partes». Con la aparición de la censura como institución jurídica, los jueces debieron ser más precisos en la tipificación de las obras que incurrían en esa nueva figura delictiva. En principio, esta obligación legal y política por definir aspectos asociados a la ofensa o la discriminación fue asumida por el trabajo concreto (ad hoc) de los juristas que tienen por cometido trazar los límites de lo que es socialmente aceptable. Hasta el segundo tercio del siglo XX su trabajo consistía, en algunos casos, en determinar si el vello púbico podía ser mostrado en una escena cinematográfica, o cuándo exactamente un pene debía ser declarado en erección.
La Iglesia y el Estado han recorrido un imbricado y azaroso camino desde las persecuciones en tiempos del Imperio romano, pasando por el césaropapismo bizantino, las teocracias y el galicanismo, hasta los modernos Estados-nación, en los que el gobierno asume la totalidad del poder temporal en beneficio de la moral pública y la cohesión nacional por sobre la pluralidad de intereses y credos.
Volviendo al tema de la censura moral, en 1930, la Asociación de Productores Cinematográficos de Estados Unidos (MPPA) aprobó un código pudoroso, más conocido como Código Hays por el nombre de uno de sus mentores intelectuales, Will H. Hays, y conocido también como «La censura cinematográfica de Hollywood». Su marco regulatorio fiscalizaba las siguientes temáticas: crímenes, blasfemias, alcohol, danza, y, por cierto, el vestuario, la sexualidad y el desnudo. Hasta 1956 el código permaneció inalterado, pero entre ese año y 1963 tuvo sus modificaciones, inevitables, hasta su desaparición definitiva.
Medio siglo más tarde, la censura regresa de la mano de grupos que fomentan la corrección política y la defensa a todo aquel espectador que exprese haber padecido algún tipo de ofensa. Curiosamente, esos grupos pertenecen a movimientos políticos organizados vinculados a la izquierda, a la inversa de lo que sucedió históricamente donde los perseguidores estaban vinculados a corporaciones derechistas. Esta voluntariosa disposición de purificar de la plaza pública a los ofensores en nombre de «la verdad», se parece demasiado a la ideología totalitaria, hoy ejecutada por quienes ayer estaban comprometidos con la emancipación del sujeto. Obsérvese que estos colectivos progresistas son muy abiertos ante aquellas obras artísticas que evoquen el sadomasoquismo, la ingesta de drogas, la promiscuidad o la genitalidad (lo cual, en principio, habla acertadamente de quien no antepone «lo moral» por encima de la estética). A decir verdad, no manifiestan demasiados reparos ante la representación de la crudeza, la performance violenta o la pornografía. Solo disparan sobre la producción simbólica, por ejemplo, cuando el relato ofende a una raza (por ausencia, por contexto o por humor) o cuando ofende a la mujer (si el personaje es demasiado femenino, estereotipado o sumiso). También colocarán la mira sobre el autor de acuerdo a las acciones que llevó adelante en su vida privada.
“Dibujitos animados racistas y machistas”
Algunos colectivos afines a las minorías étnicas pidieron a Netflix que retire de su grilla la serie Friends, por considerarla racista y misógina. Al mismo tiempo aterrizaron en Hollywood para exigir a la industria del cine que incluya, para la elaboración de sus personajes de ficción, la diversidad racial, antropomórfica y sexual. Hay series para adolescentes como Popular (cuyo autor es Ryan Murphy, el libretista de Glee) en la que sus personajes son negros, coreanos, indios, latinos y descendientes de las tribus nativas de Norteamérica. También hay una cuota para adolescentes petisos (Zoey 101, de Nickelodeon) y otra para individuos transexuales. La señal FOX Premium anunció el comienzo de Pose, la primera serie subtitulada al español con lenguaje inclusivo («nosotres», «estimades amigues», etcétera). En Netflix sobreabundan los documentales apologéticos sobre drogas y las series con personajes homosexuales, pero al mismo tiempo la empresa cuenta con un «coordinador de intimidad» (un eufemismo para esquivar la palabra «censor»).
Con respecto a la «visibilización de la diversidad», esta no pasa por llevar a la ficción un personaje de cada etnia, género, cultura o talla corporal. La literalidad es patrimonio de la realidad (o de una parte de ella) pero no es un atributo de la ficción. Precisamente, esa cercanía con lo real ha provocado que algunos espectadores confundan simulacro con realismo, ficción con literalidad y humor con blasfemia. A tal punto que varios jóvenes estadounidenses exigieron a las autoridades de FOX y a los guionistas de la serie animada Los Simpsons que suprimieran de la serie al personaje Apu por considerarlo un estereotipo ofensivo hacia la raza india. Es decir, por un lado, existe un reclamo para que se habilite una cuota étnica y racial, pero por otro lado, si los guionistas incurren en alguna «broma cruel» (el italiano mafioso, el policía corrupto, el clérigo pedófilo, el indio lleno de hijos, la mucama mexicana) se evoca la etiqueta de la ofensa y se exige su retiro. En el año 2019, la empresa Disney decidió eliminar de Toy Story 2 una escena donde asoma un aparente hecho de acoso sexual. La escena transcurre dentro de la caja donde se encuentra Oloroso Pete y dos muñecas Barbie. Esto es lo que dice el muñeco: «Ustedes dos son de verdad idénticas. Puedo conseguirles un papel en Toy Story 3». Tras esta frase, el personaje mira a la cámara y advierte que lo están grabando: «Perdón. ¿Es la toma? Bueno, chicas. Fue un verdadero gusto. Y cuando quieran que les dé consejos de actuación será un placer ayudarlas». La escena hace referencia a lo que en Estados Unidos se conoce como casting coach, o «casting sábana» en el Río de la Plata, acoso denunciado por muchas actrices.
“Libros machistas para niños”
Una escuela pública de la localidad española de Sarriá (Barcelona) ha retirado de su biblioteca 200 títulos porque no son del agrado de los defensores de esta nueva agenda de derechos. «Cuentos emblemáticos como La leyenda de San Jordi, Caperucita roja o La bella durmiente son ejemplares de historias tóxicas en perspectiva de género». La censura se ha llevado a cabo después de un «análisis exhaustivo de su contenido» […] «Se ha concluido que la mayoría de los personajes femeninos son secundarios y se les atribuyen tareas de cuidados o maternidad o tienen roles relacionados con el amor» (sic). De hecho, solo el 11 % de los libros han sido considerados «positivos en perspectiva de género». Vale entender que estos personajes «positivos» carecen de relieve y conflictos: no tienen, por ejemplo, atributos vinculados al cuidado doméstico (de hermanos o ancianos), ni están vinculados a la maternidad («un estereotipo impuesto por el patriarcado y la heteronorma», dicen). La institución alega que «los cuentos que son sexistas pueden contribuir, a la larga, a actitudes machistas o, incluso, de violencia de género». Es decir, si un niño lee el «sexista» La bella durmiente, puede provocar que acabe siendo un maltratador de mujeres.
La crítica literaria española Ana Garralón se pregunta qué harán con los títulos censurados: ¿Acaso quemarlos, como hacían los nazis y los comunistas con los libros que consideraban incorrectos? La Constitución española ampara en su Artículo 20 el derecho a la creación literaria y prohíbe expresamente la censura previa, por lo que los censores se apresuraron a precisar que Caperucita roja finalmente no sería retirado, «si bien no había pasado el test» (sic).
Para Garralón, censurar libros destinados a los niños es una práctica tan arcaica como la historia del libro y de la pedagogía. A fines de la década de 1990 varios lectores se quejaron de que en el bestseller ¿Dónde está Wally? «aparecía una mujer en topless». Un poco de escándalo fue suficiente para «vestirla» en su siguiente tiraje de imprenta. Todo este control y amenazas veladas repercuten en los hacedores de libros: escritores, editores e ilustradores. La ambigüedad, necesaria en la literatura, empieza a evaporarse. El humor, que se basa en la parodia y en ridiculizar, es uno de los grandes ausentes. Y nadie quiere que le acusen de ofender a los demás.
En la década de 1980 se comenzó a utilizar en una universidad estadounidense el término «políticamente correcto» para evitar las ofensas, acaso como un reflote involuntario de los eufemismos creados por los ingleses a mediados del siglo XIX. En lugar de decir «negro» se debe decir «persona de color» o «afroamericano», entre otras recomendaciones de un muy extenso listado que busca suavizar los calificativos considerados como humillantes. En 1990, el comediante estadounidense James Finn Garner publicó un libro donde aplicaba esta norma. El volumen se tituló Cuentos infantiles políticamente correctos. El de Caperucita roja comienza así: «Érase una vez una persona de corta edad llamada Caperucita Roja, que vivía con su madre en la linde de un bosque. Un día, su madre le pidió que llevase una cesta con fruta fresca y agua mineral a casa de su abuela, pero no porque lo considerara una labor propia de mujeres, sino porque ello representaba un acto generoso que contribuía a afianzar la sensación de comunidad.»
Garralón observa que la literatura en general y los libros para niños en particular se empiezan a leer bajo una mirada hipersensible. Blancanieves es considerada inmoral por convivir con siete enanitos y, desde luego, se persigue a las princesas por perpetuar «modelos patriarcales» (excepto las que se «deconstruyen»: no se depilan las axilas y eructan). Como se sabe, paralelamente a la censura ejercida por «otro más poderoso» debemos considerar la autocensura: reflejo voluntario o involuntario en el autor como consecuencia de estos sojuzgamientos sociales. Por lo tanto ¿cómo escribir sin temor ante esa vigilancia en un mundo que está leyendo todo de manera literal?
En Alemania, un clásico como La pequeña bruja, de Otfried Preussler, está siendo revisionado para que se suprima del texto a dos personajes: un niño disfrazado de esquimal y otro de niño negro. La editorial negocia duramente con los herederos, quienes se defienden diciendo que el autor no era racista. Pero eso no será relevante: la policía del pensamiento tendrá la última palabra.
No importa la procedencia del escritor ni lo que hayas escrito, dice Garralón. Si el autor osó escribir la palabra «negro» para referirse a un personaje de piel negra, toda su obra será cuestionada. Los valores estéticos no son tomados en cuenta. Cada grupo, además, tiene una legión de «escritores» que inspeccionarán los cuentos (los libres de derechos de autor) para readaptarlos según sus consignas. El caso más reciente es una versión de El Principito, titulado La Principesa. Las autoras indican que, además de ser una traducción de género, «se reescribe con una mujer protagonista que viaja a planetas donde los oficios son desempeñados indistintamente por hombres y mujeres, donde los animales reciben un trato más amable que en la obra original y la rosa se ha transformado en un clavel» (sic). No es posible imaginar qué cosa podría haber respondido Antoine de Saint-Exupéry ante la frase «…los animales reciben un trato más amable que en la obra original…».
“Arte machista para adultos”
Hasta aquí, un ligero resumen de lo que acontece en el mundo editorial. ¿Pero qué sucede con aquellos artistas que nos han legado una obra artística extraordinaria pero sus vidas privadas son objeto de condena? En los últimos dos años, Gustave Courbet, Auguste Rodin, Pablo Picasso, Charles Dickens, Albert Einstein, James Joyce, Steve McQueen, Robert Crumb, Mick Jagger, Morgan Freeman, John Belushi, Quentin Tarantino, Jorge Lanata, Alfredo Casero, Ricardo Darín y Osvaldo Laport han sido algunos de los muchos creadores, políticos, actores, periodistas y hombres de ciencia señalados como misóginos.
En el Reino Unido, la Manchester Art Gallery retiró una pintura del prerrafaelista William Waterhouse, Hilas y las ninfas (1896), para «abrir un diálogo en torno al papel de la mujer en el arte». En España, doce mil personas firmaron un manifiesto para que se retirara de una muestra transitoria la pintura Térèse soñando (1938), de Balthus: una jovencita que deja ver, de manera provocativa, su ropa interior.
La lista no se detiene allí. Woody Allen ha sido descalificado como depravado y señalado como un sujeto execrable que mantuvo una relación incestuosa con su hija adoptada, mientras Kevin Spacey fue denunciado como acosador. El documental Leaving Neverland (Dan Reed, 2019) aborda en sus casi cuatro horas de duración los abusos sexuales perpetrados por Michael Jackson. Si bien todas estas conductas deben ser evaluadas y condenadas en los estamentos legales correspondientes, los activistas intentan desplazar el repudio hacia las creaciones artísticas de los acusados. Así, los detractores han presionado a las instituciones culturales, sellos cinematográficos y cadenas de distribución para que las obras de los nombrados fueran quitadas de las galerías (Pablo Picasso), se les rescindiera sus contratos cinematográficos (Woody Allen, Kevin Spacey) o se los purgara de alguna serie de dibujos animados (Michael Jackson). Resta saber quiénes son los mentores principales que —acechando bajo el argumento del oprobio y las prendas de la diversidad— contribuyen con cuantiosos recursos económicos para que toda esta cacería planetaria sea simultánea, sistemática y organizada.
“Racismo”
En mayo del año 2019, la escuela secundaria George Washington de la ciudad de San Francisco decidió invertir 600.000 dólares para destruir una serie de trece murales que cubren 150 metros cuadrados y narran la historia del primer presidente estadounidense, George Washington. El autor de las obras, Victor Arnautoff, fue un artista soviético que había emigrado a Estados Unidos y que en la década de 1930 pintó murales en edificios públicos para la Administración de Trabajo del gobierno, un proyecto de Franklin Roosevelt para darle empleo a artistas desempleados por la Gran Depresión. En los murales de Arnautoff, Washington les da órdenes a sus esclavos, los exploradores matan indios y el prócer aparece rodeado de sirvientes.
La escuela eliminó esas pinturas, no porque defiendan la idea de un prócer impoluto, sino porque «la presentación de minorías solo como víctimas es una agresión a nuestro alumnado. Queremos brindarles a nuestros alumnos un ambiente seguro» (sic).
En Uruguay, en el año 2018, se suscitó una polémica a propósito de un cartel en el que se muestra a una mujer negra amamantado a un bebé blanco. El afiche respondía a la convocatoria anual que hacen los organizadores de la fiesta de la Patria Gaucha, en Tacuarembó. El MIDES, a través de la ministra Marina Arismendi, lo consideró «racista y retrógrado» («Nos atrasa un siglo y medio», dijo la ministra). Del mismo modo que alguien podría haberse visto afectado por alguna razón genuina (tatarabuelos negros y esclavos), también se podría ver un homenaje a la relación desinteresada entre una nodriza y un niño que necesitaba alimento. Se podrá refutar que quienes así opinan tienen una mirada ingenua y pastoril a propósito del sufrimiento que padecieron los esclavos. Sin embargo, podría haber tanto racismo en quien pide que se retire la figura de la mujer negra, como en quien utilizó la estampa de la misma mujer para promover un evento folclórico.
La Diputada por el Partido Nacional, Gloria Rodríguez Santo (una legisladora de piel negra), escribió lo siguiente: «Es en esa imagen del “ama de leche”, quizás por nuestro orgullo de ser afrodescendientes, que vemos un mensaje mucho más profundo y positivo que a la época o a las prácticas nefastas a las que pueda retrotraer.»
En Londres, la guionista británica Karla Marie Sweet se quejó de que no entendía la ausencia de actores negros en la exitosa serie de HBO Chernóbil, basada en la tragedia ocurrida en 1986 en la central nuclear de la Ucrania soviética. Sweet explicó en Twitter que se sentía «decepcionada» al ver «un programa exitoso con un elenco masivo» que invisibiliza a «las personas de color» (sic). En respuesta, uno de los comentaristas le respondió: «No había personas “de color” porque en esa zona de la ex Unión Soviética el tipo racial predominante es el blanco-rubio». Luego de ese intercambio, la guionista restringió el acceso a su cuenta. Pero, como señalé más arriba, la censura está dirigida no solo a la obra, sino también a sus autores. Si esos creadores, además, tienen un oscuro pasado en sus vidas privadas, tanto mejor. En este momento de revisionismo, un grupo de historiadores descubrió —hurgando en documentos y testimonios de su biografía— que Mahatma Gandhi llegó a abrazar el racismo durante su juventud. El objetivo es desacreditar sus acciones y echar por tierra su consagración como sujeto pacifista y líder de masas.
“Ciencia racista y misógina”
Según relata el crítico Jorge Barreiro, un grupo de estudiantes de la Universidad de las Artes de Filadelfia pidió que no se dejara hablar, y que se despidiera, a la profesora —y feminista— Camille Paglia, una de sus académicas más prestigiosas, por sus críticas al feminismo hegemónico, a la teoría posmoderna del constructivismo sociocultural —personificado, según ella, en Foucault y Derrida— y a su oposición a la discriminación positiva en favor de las mujeres por considerarla una forma de minusvalorarlas. El rector se negó, finalmente, a las pretensiones censoras de los estudiantes. En algunas universidades australianas las carreras de los astrónomos y astrofísicos no dependen solo de sus méritos académicos, sino también de sus identidades personales —varón, blanco y heterosexual corren últimamente con desventaja— y de sus antecedentes en asuntos de «diversidad». Para aspirar a cargos y recursos —en astronomía— se exige al interesado que escriba una «declaración sobre diversidad» (sic).
A la psicóloga y socióloga estadounidense Linda Gottfredson le cancelaron una conferencia en la Universidad de Gotemburgo por sostener cosas tan «inauditas» como que hay evidencia de que algunas pautas conductuales no obedecen solo a construcciones sociales, sino también a factores genéticos. Se le comunicó que su invitación había sido anulada debido a las protestas de otros investigadores que sostenían que «las conclusiones no igualitarias» de Gottfredson contravenían las normas éticas del organizador. Pero la coerción hacia quienes piensan distinto no se suscita solo con la ciencia; el oscurantismo también afecta a principios democráticos y de igualdad largamente arraigados en nuestra tradición republicana, como la presunción de inocencia, el derecho a un juicio imparcial, y a la libertad de creación artística, que ya se suponía a resguardo de los imperativos religiosos o morales. La carrera académica del profesor y abogado Ronald S. Sullivan Jr., el primer decano negro de la historia de Harvard, llegó a su fin cuando las autoridades de la universidad anunciaron que no le renovarían su mandato. Su pecado fue el de haberse sumado al equipo de defensa de Harvey Weinstein, el productor de Hollywood acusado de abusos sexuales y que disparó la creación del movimiento #MeToo. Los estudiantes consideraron que Sullivan «ya no era de fiar como académico» (sic). Se deduce que, para las autoridades de Harvard, una conquista civilizatoria como la presunción de inocencia —rubricada en la Constitución— y el derecho a disponer de abogados defensores, son meros detalles que deben sacrificarse en el altar de la lucha contra el sexismo.
Hay muchos más ejemplos de descalificación moral hacia los científicos «heréticos». La prueba más categórica es la reciente creación de la revista Journal of Controversial Ideas, para que los académicos que escriben sobre temas controvertidos (¿habrá algún tema científico que no haya sido controvertido en algún momento?) puedan publicar… anónimamente. Entiéndase bien: se está empujando a quienes tienen el genuino derecho a discrepar a que lo hagan, pero desde las sombras.
Uno de sus promotores, el profesor de filosofía de la Universidad de Oxford, Jeff McMahan, recordó que «Las amenazas de fuera de la universidad suelen provenir más de la derecha. Las amenazas a la libre expresión y a la libertad académica en el seno de la universidad suelen provenir de la izquierda».
Según Barreiro, sobre el clima intelectual imperante en la facultad de Ciencias Sociales de Uruguay, el profesor Nicolás Trajtenberg ha llegado a sufrir la estigmatización y la descalificación de quienes no adhieren a las corrientes de la izquierda identitaria hegemónica. Cualquiera que se atreva a desafiar el canon —marxismo cultural, feminismo de género y políticas identitarias en general— es tachado de sexista, racista, homófobo, islamófobo o «neoliberal» —incluso fascista, llegado el caso— porque, cuando se va escaso de argumentos, no hay mejor recurso que la descalificación ad hominem, previa alegación de ofensa. La advertencia para los futuros investigadores es clara: hay temas «sensibles» que no conviene abordar. No decir en público lo que se piensa en privado por temor al descrédito o el estigma es una decisión bastante corriente. Esto erosiona la libertad académica y de expresión en general, el progreso del conocimiento y hasta algunos principios básicos del orden democrático. Todo hallazgo científico —tanto de las ciencias naturales como de las sociales— debería ser impugnado, contradicho o cuestionado. ¿Por qué no refutar a Carl, a Paglia, a Gottfredson y a Sullivan? ¿Qué mal podría derivarse de confrontar ideas rivales?
Los ya célebres «espacios seguros» que reclaman los estudiantes en los campus anglosajones no refieren solo al acoso sexual o a que las autoridades eliminen «murales ofensivos». Un «espacio seguro» es también aquel en el que el educando se halla «a resguardo de las ideas que le hacen mal» (sic). Por tanto, esas ideas se suprimen.
Corolario
La idea de ficción, que madura en la Europa medieval con la eclosión de la novela, se ha quebrantado de forma grave en el siglo XXI, lo cual atenta contra su sentido de existencia. Hoy, si esa ficción quiere dar lucha por su libertad —en el debido marco del respeto y de lo que se supone se debe interpretar por humor o estereotipo—, deberá enfrentarse a dudosas adaptaciones, modificaciones, y formar parte de listas negras o escraches. Hace un tiempo anduvo circulando en las redes sociales un listado de «las diez canciones más misóginas de la música uruguaya» (sic). En el podio se hallaba el tema La hermana de la coneja (Jaime Roos/ Raúl Castro), pero las más cuestionadas siguen siendo las letras de tangos. «El tango no ha ofrecido una imagen de mujer autónoma y de avanzada, sino que tiene un claro componente machista y paternalista en sus letras, pero queremos otro tango» (sic), reclamó la senadora uruguaya Constanza Moreira, volviendo a confundir ficción con literalidad y testimonio histórico con ofensa y culpa social.
Varios observadores han advertido que en la historia contemporánea, quienes mejor han aplicado la lógica de estas acciones censoras, han sido aquellos regímenes donde universidad pública, partido y Estado son uno solo.
En suma, cuando las estructuras de poder aspiran a la prolongación inerte de sus dogmas, el artista y su obra terminan impugnados o directamente eliminados. A ese artista entonces se le teme, como se le temió a Masaccio, a Klimt, a Bellmer, a Manet, a Zola y a Onetti. Varios de ellos, expatriados o encarcelados. El humor, el arte, la libertad de expresarse fundada en la lengua «convencional» y —sobre todo— en la capacidad de simbolizar, se arrojan a la censura. Así como el Ku Klux Klan ordenó una fogata con discos de los Beatles en Texas en 1966, los nuevos emisarios del oscurantismo procuran arrojar a una nueva hoguera las obras que no se ajustan a los parámetros de sus agendas progresistas.
En consecuencia, la censura contra un arte que no se aviene a sus esquemas siembra el desprecio por el arte y la cultura, elimina el diálogo, fomenta la intolerancia y promueve la violencia. Será el triunfo de una literalidad plana bajo el cercenamiento a las libertades. Será, en nombre de la ofensa, el triunfo del fascismo.
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2019.05.24 01:55 Lumieg Potro con cortinilla

Era mi primera vez en Berlín, fui de visita con el resto de Erasmus de Oldenburg. Mientras todos se quedaban descansando por la noche, yo salía a ver Berlín, su vida nocturna es increíble, tienes cualquier tipo de local de fiesta que puedas imaginar.
Yo busque disco gay y el resultado fue el Berghain. Sin embargo, llegue antes de la hora de apertura del local y lo que me encontre fue una cola enorme. Me pongo a la cola delante de aquel edificio que parecia en ruinas y abandonado, por fuera tenia la estetica de una navi industrial para nada cuidada. A medida que avanza la cola me doy cuenta que solo hay tios y que algunos van en direccion contraria, no me sorprende pues al instante capto de que va el panorama, es un antro gay, pero no cualquier tipo de antro, es un local de cruising.
Voy buscando posibles candidatos con los que follar esta noche, encuentro una pareja un poco delante mía, cuando estan a punto de entrar les dicen en aleman que si saben êque se van a encontrar dentro. Imagino que se lo explicarian, mi nivel de aleman no llego a entender lo que les decía, ambos se salieron de la cola. ¡Un chazco!
Una vez pagada mi entrada, 10 euros costo, me desvisto dejandome solo los calzoncillos y las botas, porque el suelo ya de por si daba asco. Le doy el resto de mi ropa al del guardarropa.
Era una fantasía de sitio para gente turbia como yo. Tres pistas de bailes iluminadas y con sus correspondientes barras para bebidas, entre pista de baile y pista de baile estaban los pasillos que conectaban todo, hay te podias encontrar cuartos oscuros, zonas de meado y cagado de personas, potros, carceles y posiblemente todo lo que tu imaginación diera juego.
Por suerte para todos el codigo de vestimenta de esa noche era libre, asi que habia bastante heterogeneidad en todo el antro con respecto a la vestimenta. Di varías putivueltas para aprenderme el lugar y ojear a quien podia zorrear. Nunca habia visto a tantos maricones juntos, y eso que he estado en el orgullo de Madrid.
Me pido una cerveza, como habia dos por uno más alcohol por menor precio. En una de las zonas en penumbra con los potros, me paro en la escalera y un hombre se para al lao mía, le miro, noto lo que quiere, me termino la cerveza de un buche. Subimos las escaleras y nos adentramos en la zona de penumbra, nos comemos la boca, nos hacemos mamadas y jugueteamos en un potro, todo esto rodeado de muchisima gente. A pesar de todo eso, le digo de parar porque quería sexo con penetración y no había condon de por medio. Se despide y se va.
Vuelvo a buscar una barra en la que pedir unas cervezas, en mi paseo mientras me bebo las cervezas encuentro a un negro que iba como yo (botas y calzoncillos) , no muy agraciado pero con alcohol de por medio todo el mundo lo es. Cruzamos miradas, me acerco a el y le como la boca directamente, ahora que lo pienso vaya nolugar era ese sitio, no habia normas establecidas, las establecian los individuos de cada acto sexual. Nos vamos a una esquina con menos gente y follamos, esa vez si hubo sexo con condon porque había mangado condones de las muchas jarras con condones y lubricantes que habia en por las pistas de baile. Fue divertido ver su cara de places en diversos colores, mientras le embestia contra una pared de a saber que materiales.
Nos intercambiamos números y nos despedimos, yo había dejado mi movil en el guardarropa y como nunca volví a saber más de él o bien le di mal el número a proposito o me equivoque por el alcohol y el ambiente. ¿A quién quiero engañar? El tío me gustaba para un polvo y ya, le di mal mi número.
Fui a por otras dos cervezas, tras bebermelas yo ya iba pletórico, la borrachera era real, a pesar de ello, tengo recuerdos claros de lo que paso. Di varias putivueltas, me fije en una parejita casi desnuda, pero ellos no me prestaron nada de atención, volvi a la pista de bailr grande, me puse a bailar mientras me fijaba en los tíos de alrededor. Encontre a un chaval delgadísimo, con pelo de emo, algunos piercings (en orejas, cejas y labio inferior), lo que se podría denominar un twink emo perfectamente.
Normalmente los piercing en los labios o en la franja central de la cara me suelen dar mucho repelús. En este caso no me pudo importar menos. Me puse a bailar al lado suya, intentando en un principio bailar con uno de sus amigos, del que solo tengo la sensación que le daba mil vueltas al chaval emo. Al notar como me rechaz educadamente alejandose poco a poco de mi, ataque a mi opción B, el twink emo.
Fue fácil entrarle, le zorree casi nada y al instante mr estaba liando con él, le dije en ingles de irnos a algún lugar con menos gente. Nos dirigimos a los pasillos intermedios, encontramos un hueco en el que habia un potro, un tarro con lubricante y condones y lo más importante una cortinilla. Le ordeno que cierre la cortinilla para mayor privacidad, porque claro antes todo una es decente aunque sea el tercer tío de la noche.
Me follo brutalmente en el potro, con la cortina echada y sin ningun tipo de remordimiento. Fue muy divertido, aunque al bajarse el extasis del polvo noté que realmente la cortinilla había servido de poco, porque había entrado un chaval a por condones. ¡Qué poco respeto tiene la gente por las cortinillas echadas!
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2019.03.07 14:44 rustymental Tengo una familia tóxica? Soy una mala persona? Qué debería hacer?

Saludos a todos. Lo que estoy a punto de contar es una situación muy pero muy complicada, tratare de ser lo mas objetivo posible, así que espero que me comprendan si esto es muy desordenado.
Lo que busco con este post es más que todo consejo. Con la situación del país y mi situación personal es lo que más necesito.
Antes que nada, debo decir que tengo 26 y tengo muchas presiones actualmente, pero lo más importante es que me diagnosticaron tuberculosis el año pasado. Me he recuperado bastante, pero físicamente aún soy frágil (asma, cansancio, dolores...).
Mis ingresosdesidia. pocos e inestables y creo que indirectamente muchas responsabilidades han caído sobre mí.
Aparte de eso, no tengo ningún tipo de ayuda o apoyo económico por parte de nadie. A veces contribuyen, pero realmente no es suficiente.
Tras esta enfermedad y estar al borde de la muerte, me di cuenta que tengo que hacer algo con mi vida pero sin apoyo, visión clara y ya ni siquiera salud, no sé bien qué demonios hacer.
En cuanto a mi enfermedad, reconozco que fue mi culpa haber caído en un estado tan crítico. El año pasado fue apenas que me diagnosticaron, pero ya llevaba como dos años tosiendo sangre esporádicamente y debilitandome cada vez mas; incluso después de asistir al neumonólogo segui descuidando mi cuadro y no fue hasta que quedé anémico y pracitcamente inmóvil que al fin empece a tratar enfermedad. ¿Que me llevo a eso? Desidia y depresion, no creo que haya otra explicacion.
Se preguntaran que me llevo a desarrollar una mentalidad asi, y ahora mas que nunca pienso que es debido a mi familia, en especial a mis padres. No me malinterpreten, yo les agredezco mucho lo que hicieron por mi y el apoyo que me brindaron durante mi recuperacion (y especialmente a mis tias, que no ayudaron a mi y a mi hermana en nuestra dizque crianza), pero creo que hay algo fundamentalmente toxico en todos ellos que me ha estancado toda mi vida y quiero romper esas cadenas ya. Esto es muy vergonzoso, pero mis padres son lo que no se puede calificar sino como unos fracasados... Mi padre siempre se ha caracterizado por su desidia, soberbia, inestabilidad laboral y falta de disciplina, algo que le ha pegado muy fuerte ahora sobre todo con la situacion: ingresos nulos, total dependencia alimentaria en los demas y enfermo ademas (hernia y glaucoma). Mi madre, por su parte, fue una inutil toda su vida, nunca trabajo, nos abandono a mi hermana y a mi, y, como revelan ciertos acontecimientos recientes, parece que siempre fue una paciente psiquiatrica. Quisiera estar exagerando, pero lamentablemente no es asi. Ahora, con unos individuos tan destrozados como padres, ya no me extrañan tanto todos los problemas que hemos presentado durante toda nuestras vidas mi hermana y yo. Pero me extrañan aun mas algunas cosas que hemos logrado y que nuestros padres no, como, por ejemplo, salir de bachillerato a una edad decente (aunque en modalidad para adultos, por lo que tengo ciertos complejos).
Bien, ahora nuestros familiares mas cercanos son nuestras tias. Mis padres nunca se llevaron bien con ellas, por lo que siempre hubo mucha violencia entre todos ellos. Mis tias tendran sus vainas, pero siempre fueron personas completamente funcionales y autonimas. Solo que ahora la mayoria de ellas estan jubiladas y jodidas por la situacion, por lo que su estancamiento es mas que evidente. Esto ha traido como consecuencia un deterioro considerable del hogar y ya todas esas responsabilidades estan cayendo sobre mi, como reparaciones o incluso comida cuando la cosa esta muy mal. Porque si no lo hago yo... nadie lo hara. Mas desidia (si, ese es el tema principal de este post).
Mi vida laboral... digamos que es nula tambien... Creo que solo he tenido un empleo en toda mi vida y en el que solo dure como unas dos semanas. Mi manera de generar ingresos desde como hace unos 3 años ha sido la bendita pagina esa Humanatic; ahi sacaba ingresos decentes pero ya no vale la pena, ademas que estar ahi todo el dia es puro estancamiento. Recientemente, pude empezara a matar tigritos traduciendo comics japoneses (no soy muy bueno pero bueno al menos la gente esta satisfecha y me gusta mas), y, aunque me gustan los idiomas, traducir porno loco de asiaticos igualmente locos para vivir es denigrante. La semana pasada, entre tanto desespero y presion, hasta intente buscar trabajo en un call center de mi ciudad (antes de lanzarme una mirada juzgadora, creo que es una muy buena oferta laboral para todo aquel que tenga la actitud y la comodidad, pero sobre todo era una excelente oportunidad para desarrollarme como persona; fue muy agradable porque interactue con la gente y aprendi cosas interesantes). Sin embargo, me di cuenta que mi cuerpo toadavia no esta apto para un trabajo en la calle, en el tan solo ir y venir mi desgaste fisico fue evidente y prefiero no comprometer mi recuperacion por ahora (ahorita ando medio cojo solo por haber caminado todos estos dias).
Estudios... Hice dos cursos de ingles y obtuve un B2, incluso antes del bachillerato (para adultos). Un curso de reparacion de computadoras. Tambien estudie japonés por mi cuenta como hobby (como dije, hasta le he podido sacar dinero, pero no soy muy fluido). Otros idiomas con los que mas o menos me meti fueron frances y aleman. Total que me he dado cuenta que lo mio son los idiomas y espero seguir ese derrotero. Ahora, la parte vergonzosa... Como dije, me gradue en educacion para adultos. Es mi mayor complejo porque me siento demasiado diferente de los demas por ello; el contenido, la exigencia y, en especial, la experiencia, no son iguales a las de una persona que cursa su bachillerato normal. Siento que mi conocimiento y capacidades son muy segmentados y no estan a la par de los demas. A pesar de ello, logre entrar a la universidad, pero por mi estado de animo (confundido y depresivo) la deje sin siquiera retirarme formalmente (realmente yo ni idea tenia de como funcionaba la parte administrativa de la u); luego de eso enferme. Mi plan actual es volver a la universidad y enfocarme en lo de los idiomas. Aparte de eso, espero poder hacer cursos y seguir formandome.
Lo último sería mi hermana menor, prácticamente soy ya como su padre y única familia. Ella ya es mayor de edad, pero dado todo el ambiente en que se crió es completamente incapaz por ahora. Ella lleva una vida de aislamiento similar a la que yo llevaba. He intentado muchas veces persuadirla a salir de ese encierro pero no es fácil. La comprendo perfectamente cuando me explica que las razones de su escapismo es toda la mierda que ha vivido en nuestra familia y mis métodos no han sido los más efectivos, no tengo paciencia y simplemente no sé como manejar la situación cuando se altera. Al menos he podido pagarle su bachillerato y ya solo le falta 5to año para al fin graduarse. Estoy buscando maneras de estimular su integración a la sociedad, muy pendiente de cursos y eventos a los que podamos asistir, además quiero mejorar su imagen y autoestima. Estoy tratando de que al menos aprenda cosas por internet (porque en parasistema nada le va a quedar), pero incluso esto es difícil y no tengo mucho tiempo para ponerme con ella. Espero que al graduarse de bachiller al menos pueda buscar un trabajito por ahí para que se suelte un poco. Será difícil pero será lo mejor.
Bien, creo que eso establece mas o menos decentemente el trasfondo de mi situación.
Ahora, mi situacde actual.
Siempre he sufrido demasiada ansiedad y preocupaciones. Esto es un problema que he tratado de mitigar para no afectar mi recuperación, pero veo que las cosas siguen empeorando y no logro salir de este ciclo de inseguridades, así que he decido hacer algo antes de ser consumido.
El incidente que más me ha afectado recientemente es la situación con mi madre. Verán, ella se fue de casa como hace 15 años e incluso entonces siguió jodiéndonos de una manera u otra, pero hace unas semanas aparece con su actual pareja diciéndome que presenta problemas de salud que parecen ser psiquiátricos. Eso fue un peo enorme porque nadie tuvo la voluntad de hacer nada por ella, y al final yo tuve que correr con ese muerto. Ella tiene muchas hermanas pero mi madre siempre vivió aislada de ellas, por lo que su renuencia a ayudarla no es del todo injustificada, y al parecer no van a hacer mucho por ella. Yo tuve que llevarla al psiquiátrico, yo tuve que pagar las citas, comprar las únicas medicinas que encontré, y, además dep cuidarla y cocinarle durante todo el tiempo en que estuvo por acá. Nadie, absolutamente nadie, me ayudo en nada en ese entonces. Luego de unos días, al fin el viejo con que vive (que lamentablemente no tiene la culpa, es sólo un pensionado que no sabe ni para donde va y ni en lo que se metió) se la llevó a su casa. Sin embargo, hasta el día de hoy, los dos siguen presionandome para que les envíe dinero semanalmente para su manutención y además me encargue de su cuidado médico y afectivo. Mis tías me dijeron que ellas no la iban a mantener. No se sabe bien el cuadro clínico de mi mamá porque necesita un diagnóstico formal que requiere medicinas y exámenes que nadie está dispuesto a costear. No sé si haya un amparo legal para ella en esta situación y si ella en verdad esté clínicamente loca o solo nos está manipulando a todos (bueno, si te pones con esas vainas en esta situación, bien no estás). Ella no puede vivir en mi casa, causa demasiado conflicto, especialmente con mi tía a la que no quiero alterar. Mi mamá tiene su habitación en casa de mi abuela, pero no quiere volver porque supuestamente ya "es incapaz de valerse por sí misma". Total que mi mamá y ese viejo no me dejan "trabajar" tranquilo pero sí quieren que me haga cargo de todo, además la carga psicológica no me deja rendir, tengo la constante preocupación de que me traigan en cualquier momento a esa mujer aquí y no saber qué demonios hacer. Creo que es un descaro enorme que alguien que te abandonó, no te haya apoyado, y te haya arruinado indirectamente la vida venga después de tanto tiempo a joderte otra vez. Mis familiares siempre apelan a sus razones morales, religiosas y karmaticas para estimular mi acción y mi responsabilidad, y yo también quisiera hacer lo más correcto, pero en un país así y con una historia como la mía, me temo que ya no puedo permitirme vivir para los demás...pero a la vez me da cague hacer o dejar de hacer algo que me deje psicológicamente afectado aún más para toda la vida, aunque probablemente ya sea muy tarde para eso...
En fin, esto no es tanto para desahogarme sino para buscar solución. Eso sería todo. Yo quiero seguir estudiando y trabajando, pero a veces dudo si lo podré hacer con tantos problemas.
1) Sería yo legalmente responsable si llego a olvidarme o "abandonar" a mi mamá y queda en la calle, muere o se quita la vida? Qué tal sus familiares y allegados?
2) Hay un amparo legal para ella ya que sus hermanas se niegan a contribuir?
3) Seria una coñodemadrada olvidarme de mi madre y mudarme de mi casa, o simplemente soy demasiado beta y me estoy dejando joder por mi familia?
Gracias por su atención.
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2019.01.25 15:16 jupixweb Convivir con el nerviosismo mediático actual

Fuente: https://www.jupixweb.de/2019/01/24/convivir-con-el-nerviosismo-mediatico-actual/

Continuando la traducción de entrevistas, otra vez traigo a Dirk Baecker, uno de los sociólogos más importantes de Alemania, alumno de Niklas Luhmann e impulsor de la sociología de sistemas en la actualidad. Uno de los pocos intelectuales de verdad que toman en serio al internet, sus derivados y sus consecuencias para la morfología de la sociedad futura. La entrevista, emitida en octubre pasado por la radio alemana Deutschlandkultur, puede encontrarse en mi canal de Youtube en donde también subí la transcripción original en forma de subtítulos.
Reproduzco la entrevista íntegramente aquí. La traducción, los enlaces y el subrayado1 son míos:
[Periodista] — Hace dos semanas, la antropóloga cultural Aleida Assmann dijo en la Iglesia San Pablo en Frankfurt:
„… mientras que la era de la imprenta y la de la fotografía analógica aún estaban centradas en valores como verdad, verificabilidad y evidencia, la era digital está abierta de par en par a la manipulación de información …“
Al mismo tiempo, el sociólogo Dirk Baecker publicó en estos días un libro con el título „4.0 o el hueco que deja el ordenador“. Nos encontramos con Dirk Bäcker en nuestro estudio en Berlin, y al preguntarle sobre su mirada como sociólogo en torno a las condiciones digitales del presente, nos vemos envueltos en una conversación sobre las cuatro grandes edades tecnológicas de la historia de la humanidad:
[Dirk Baecker] — Aquí comienza mi interés sobre la digitalización, no solo privado y personal, sino profesional y sociológico…
— Exacto! Eso es lo que queremos conocer: su mirada sociológica a la digitalización!
— …exactamente, ese es el quid de la cuestión: para mí, la digitalización —es decir: la utilización de aparatos electrónicos de todo tipo— reviste la misma importancia profunda para las estructuras sociales y para la cultura humana como la tuvo antes la introducción de la imprenta, antes de eso la introducción de la escritura y antes de eso la introducción del lenguaje. Quiere decir: estamos retomando a pensadores como Marshall McLuhan, Friedrich Kittler y otros al hablar de las cuatro grandes Edades Tecnológicas de la Historia de la Humanidad
— cada una de las cuales fue inconmensurablemente larga…
— ¡Y son cada vez más cortas! Tenemos una lengua desde hace… no se sabe con precisión, solo podemos conjeturar una aproximación de acuerdo al tamaño del cráneo o a estructuras mandibulares… pero [el lenguaje] debe haber caído a la tierra aproximadamente hace treinta o cuarenta mil años… Hay una frase muy bonita de William Burroughs, „Language is a virus coming from outer space“: La lengua es un virus venido del espacio exterior… porque ¡fue tan precipitado! Repentínamente ya no estábamos solamente cara a cara, sólo corporalmente con los demás; de repente comenzamos a oír palabras ¡de las que nunca podemos estar seguros a qué se refieren exactamente! Es lo que yo llamo „El problema de Refrencia de la Lengua“, que fue tan repentino que obligó a la manada primordial —si es que puede llamársela de esa manera— a organizarse en tribus cuya función principal consistía en darle forma a ese problema y a la solución de ese problema (¡y no a la lengua en sí misma!) Ese problema debió ser controlado para que no cualquiera, en cualquier momento, le dijera a cualquier otro cualquier cosa que se le ocurriera…
— Entonces: hace treinta, cuarenta mil años: 1.0, la lengua, la oralidad
— Sí; oralidad. Y después tenemos hace aproximadamente ocho mil años la aparición de la escritura
— 2.0
— 2.0: y más específicamente, hace aproximadamente cinco a cuatro mil años: la escritura alfabética, la condición necesaria para que esa oralidad fluída, esa lengua fluyendo alrededor de nuestros oídos pueda fijarse, observarse… El concepto de „análisis“, el desmenuzamiento de la visión aparece, así, con los griegos; y la sociedad sufre una explosión de horizontes temporales; porque escribir es: poder leer lo que se escribió ayer, escribir lo que deberá ser leído mañana, súbitamente aparece la necesidad de tener conceptos como „pasado“, „presente“ y „futuro“… Otra vez apareció una nueva estructura social, la llamada „sociedad estratificada“… es decir, organizada en estratos sociales… la civilización greco-romana debió así transitar los retos del nuevo… con palabras de Luhman, del nuevo „superavit de sentido“, es decir: más formas, más símbolos de los que pueden ser procesados en un momento dado
„Estratificado“ significa „en capas“, una sobre la otra… ¿y no las había antes de la escritura?
— No en esa dimensión diferenciadora, entre nobles y plebeyos por ejemplo… por supuesto, había jefes, había jerarquías, también había palacios, había segmentos en donde se adivinaba una estratificación más acentuada…
— „En capas“
— Sí, en capas, que formaban un órden estabilizador de la sociedad que, en esencia, funcionaba de forma tal que si habías nacido en ese estrato ya no podrías abandonarlo nunca más. Es, por así decirlo, lo… „dramático“ de la estratificación social: que se define „qua nacimiento“. Y esto es lo que vino a romper la sociedad moderna, al inventar al individuo, que se abre camino a través de esas capas (que aún existen, pero mucho más debilitadas). Ahí aparece el 3.0. El 3.0 es muy interesante porque la introducción de la imprenta es responsable de la aparición de la sociedad moderna…
— ¡Pero aquí hay una diferencia importante! ¡“Lo Escrito“ no es lo mismo que „Lo impreso„!
— ¡Correcto! Con la imprenta aparecen „los escritos“, que son libros, son periódicos, son volantes, son billetes, son documentos oficiales, son diplomas de escuela…
— ¡Es la biblia!
— Sí, la biblia también pertenece a este grupo… curiosamente, Gutenberg inventó la imprenta para distribuír masivamente la biblia. Cosa que rápidamente se convirtió en una blasfemia, pues la biblia estaba reservada a los ojos de los sacerdotes y nunca fue para el pueblo; y al principio se pensó „bien, quizás podamos contrarestar las nefastas consecuencias de la imprenta si con ella distribuímos únicamente la biblia“, pero pronto se tuvo que aceptar que también servía para distribuír otros escritos… Aparecieron los „humanistas„, que en el siglo XV y XVI eran los „Content Provider“ de la imprenta, así es como los denominaríamos hoy; y el truco consistió en que… (por supuesto que esto sucedió luego de la alfabetización generalizada, es algo que tardó décadas, o más bien siglos en llegar), el truco fue que con la imprenta cualquiera podía informarse sobre cualquier tema, sobre el estado de la jardinería, de la democracia, las inversiones, la educación… lo que sea. Y el resultado fue que cualquiera que hubiera leído podía criticar a cualquier otro en cualquier momento. La imprenta moderna es una crítica en la que todos pueden criticar a todos en todo momento, y que, además debe ser aceptada por todos.
— ¿Por qué? Porque se puede revisar…
— Porque los demás también leyeron y comienzan a decir cosas. Kant tiene un pequeño ensayo, „¿Qué es la ilustración?“ Y en las primeras páginas aparece el espanto: ¿Qué hacemos con estos „privados“… es decir, con estos hombres que sentados en sus casas, sin que nadie pueda controlarlos, leen cosas… ¡Cualquier cosa! Sin tener los medios para controlar si lo que leen es verdadero o falso, y sin embargo, salen de sus casas y van al mercado (o a dónde sea) y pregonan cualquier cosa que se les haya ocurrido durante esa lectura?
— Estos „privados“ son, si mal no recuerdo, quienes construyen la esfera pública… o sea que son los privados quienes hacen lo público…
— Bien, sí, esa es la descripción enfática, por así decirlo de la conveniencia de un estado en realidad intolerable…
— Y eso encaja perfectamente con un público que actualmente está marcado por fenómenos como Twitter u otras redes sociales, en donde el chiste reside, justamente, en que estoy solo en mi habitación y… escupo cosas al mundo con una mayor incontinencia que la que observaría en otros contextos, en una reunión por ejemplo (probablemente en coincidencia con la crítica actual)
— Bien, en primer lugar aquí hay que decir que la esfera pública clásica de la burguesía era un medio de control. En efecto, Kant propuso en su escrito „¿Qué es la ilustración?“ que los eruditos únicamente pudieran hablar cuando en el mismo espacio hubiera un segundo erudito, para que el segundo pudiera controlar al primero. Lo que nadie podía prever era que la gente que leería los diarios sería criticada por el propio diario y por otra gente que también había leído los diaros. Ese era un proceso que, comparado con lo que experimentamos hoy, requiere tiempo. Por lo menos necesita de un día entero, hasta que, por así decirlo, cada uno hubiera leído su diario y fuera a su lugar de reunión, en el salón, el café o donde sea… Pero el resultado fue que lo que aparecía en los diarios y lo que se imprimía en los libros podía ser controlado de manera feroz por alguna autoridad: el redactor, el autor, etc. Muchas cosas eran posibles, ¡pero no todo! La situación en la que hoy nos encontramos, es… como se dice habitualmente y sin ninguna ironía: la tertulia se ve extendida a la esfera pública; y cualquier comentario al azar que se le ocurre a cualquier persona en cualquier lado, encuentra su lugar, incontrolablemente, en los posteos de las plataformas de este mundo. Nos encontramos ante una situación totalemente diferente, porque las autoridades, las opiniones aceptadas por todos, los antiguos canales por donde fluía aquello que debía ser comunicado… ya no existen. Aún así, considero que la diferencia entre lo público y lo privado es importante; pero no le daría más importancia de la que se merece. En cuanto nos enfrentamos a algún tipo de medio (ya sea lengua, escritura, imprenta o electrónica) tenemos que lidiar con efectos públicos; y la dificultad que aparece al intentar escapar de la esfera pública (que cominza en la calle), al intentar recluírnos en nuestra habitación a solas para preparar el discurso público… quiero decir: al pensar en algo y decirlo, en ese momento ya nos encontramos dentro de lo privado y lo público a la vez.
— Y también es característico para la época de la imprenta que se tenga algo concreto entre las manos, ya no podemos decir —como en la época oral—, „dije esto y aquello“, o afirmar cosas, o girar fluídamente en torno a los temas; Por el contrario, existe una mayor persistencia y verificabilidad en esta época.
— Sí; una verificabilidad, un comentabilidad… y surge la idea, por primera vez, que los escritos mejoran con el tiempo, que son mejores cuanto más jóvenes son; y no peores, como se creía en la antigüedad (al tener que copiar los manuscritos a mano, con cada copia se producían más y más errores) . Para mejorar es necesaria la crítica; y la posibilidad del comentario es una forma de control crítico.
— ¿De cuándo data la época de la imprenta? ¿La época de la Humanidad 3.0?
— En efecto, surge con la aparición de los tipos móviles; ese sería el momento más visible, más potente. Comienza en 1520, y termina… ¿en treinta o cuarenta años? Por supuesto, todavía nos encontramos en medio del proceso. No hay „cortes duros„, no hay una fecha exacta, no podemos decir „en octubre de 1973“ comenzó la Sociedad Próxima, es decir: la Sociedad del Ordenador… estas cuatro Edades Tecnológicas se superponen unas a otras. Lo podemos notar en este mismo momento: todavía tenemos que lidiar con el problema del lenguaje.
— ¡Absolutamente!
— ¿Quién dice qué cosa al utilizar qué palabra?
— Y hacia allí apuntaba mi siguiente pregunta: luego de hablar del „4.0“, ¿En donde se encuentra esto que estamos haciendo? ¿Dónde ubicamos a la radio? Porque al mismo tiempo estamos en un ámbito plenamente oral, en una conversación que, así como está sucediendo, no puede leerse en ningún lado y nadie sabe exactamente que pasará a continuación, ni predecir nuestra experiencia… Si lo ubicamos históricamente, diría Edad de la Humanidad 1.0, que venimos arrastrando hace treinta mil años… Y por otra parte, todo esto terminará en un archivo digital
— La radio es sin lugar a dudas 4.0. Es un medio electrónico; electrónico porque puede controlar su propia conexión (es decir: porque posee los medios técnicos para hacerlo), es un medio masivode distribución, de distribución de comunicación (potencialmente) a cada habitante del planeta, si bien es cierto que está atrapada en el famoso modo de „un solo canal„: en este momento ningún oyente puede interrumpir el flujo de las ideas que estamos aquí… „torturando„, estuve a punto de decir [risas]
— ¡Solo yo puedo interrumpirlo!…
— Sí, ¡Ud. puede hacerlo! Quizás pueda decirlo así: creo que la radio todavía está muy influenciada por cierta autopercepción, que mantuvo durante mucho tiempo, de ser la traducción de un producto escrito, una especie de revista… una revista que no existe en papel, sino en el medio del éter; y que muy lentamente fue creciendo y adoptando sus propias verdades electrónicas, podría decirse su conectividad extrema, su apertura a comentarios de todo tipo… de música, de sonido… y también del lenguaje, de noticias, de publicidad, de entretenimiento y seriedad, etc etc etc… en intercambio permanente con los oyentes. Quiero decir: todos recordamos la hipótesis de Bertolt Brecht, quien basado en la radio de los años veinte se imaginó el surgimiento de algo muy parecido a lo que pasó después con la aparición de internet: que llegaría un momento en el que los periodistas, con el micrófono en mano, recorrerían las calles de la ciudad entrevistando a la gente sobre cualquier tipo de cuestiones y que eso sería transmitido instantáneamente a todas partes del mundo.
~ SEGUNDA PARTE ~
— Está escuchando Deutschlandfunk Kultur: el programa de filosofía „Sein und Streit“, y estamos conversando sobre la digitalización con el sociólogo Dirk Baecker, quien publicó en estos días un libro con el título „4.0 o el hueco que deja el ordenador“. La segunda parte del programa se refiere a lo dicho por la antropóloga cultural Aleida Assmann, quién hace pocos días dijo lo siguiente:
„Mientras que la era de la imprenta y la de la fotografía analógica aún estaban centradas en valores como verdad, verificabilidad y evidencia, la era digital está abierta de par en par a la manipulación de información. En abril de este año, un empleado de Google publicó un video que mostraba a Obama diciendo algo que nunca dijo, pero que parecía increíblemente real. Imitando su mímica de forma orgánica y natural. Dentro de poco, cualquiera podrá poner palabras en boca de otros, en el sentido más exacto de la expresión, y nadie será capaz de distinguir en realidad quién es el autor de lo dicho.“
— Sr. Baecker ¿Comparte esa idea sobre la manipulación de la información bajo las condiciones digitales del presente?
— En principio, es una observación correcta, pero existen algunos aspectos que no comparto. En primer lugar, no creo que el fenómeno de las Fake News sea algo tan pero tan nuevo: en el siglo XIX, en el siglo XVIII, ya tuvimos escándalos en los cuales nunca se supo que era verdad y qué era Fake News; pensemos por ejemplo en el caso Dryfus. La palabra „Feme“ (el „rumor“), es una palabra anqituísima, de la que ya se ocupaban los romanos y los griegos, concepto sobre el cual podemos leer en Homero y en Heródoto; el rumor, es decir: la noticia aparentemente cierta, pero probablemente falsa, ha sido la causante de conflictos y guerras, porque irrita a la gente, la enfurece y la lleva a tomar las armas en cuanto se le presenta la oportunidad de ir a la guerra
— Pero también podemos decir que hoy todo transcurre mucho más rápido, porque podemos manipular las imágenes muy fácilmente desde nuestros smartphones y subirlas a Instagram… o pongamos otro ejemplo, uno que ocurrió hace pocas semanas, pocos meses y tuvo gran relevancia política aquí en Alemania: comienza a circular por la red un video sobre los sucesos en Chemnitz, y nadie puede decir con seguridad si fue manipulado o no, y ese video se transforma en muy poco tiempo en una cuestión política, si es real o no, si es fake o no…
— Efectivamente, todo sucede más rápido. También puede corregirse más rápido. En mi opinión, el fenómieno más interesante es el siguiente: ¿cómo surgen estas „burbujas“ de gente, de grupos, de clanes, si lo desea: de redes, las cuales son altamente receptivas a las Fake News y que depositan su fe a cualquier precio el ellas, lugares en dónde las Fake News deben y quieren ser creídas? Creo que ahí se pone interesante, podemos decir que nos enfrentamos a un fenómeno doble, una cara del cual… o mejor dicho: nos enfrentamos a las dos caras de un mismo fenómeno: por un lado está la sobreexigencia que experimentamos por la multiplicidad de informaciones que aparecen durante la… podríamos decir „exploración relajada“ de la red; la sobreexigencia de encontrarnos permanentemente con informaciones que se contradicen, de no saber quién las puso ahí ni porqué, ni saber dónde encontrar mecanismos de autocontrol; y que por eso producen la impresión de encontrarnos solos ante nuestra propia sobreexigencia; y de acuerdo al grado de presión, al grado de emergencia experimentado en la tensión entre el querer-comprender y el ya-no-poder-comprender, nos refugiamos en lo que siempre quisimos creer.
William James escribió en los „Principios de la psicología“… En el año 1890… El hermano de Henry James, cofundador de la psicología pragmática, escribió: „los hombres creeríamos cualquier cosa, si tan solo pudiéramos“, y las burbujas que se cristalizan en torno a las Fake News son… grupos de gente que quieren creer lo que quieren creer; y que cultivan —en el sentido más amplio de la palabra—, las Fake News como objeción a un mundo que no pueden ni quieren comprender. Quiero decir: todas estas palabras, „Prensa Hegemónica“, „Elite“ y todo eso que últimamente está tan en boga, son palabras que describen la sobreexigencia ante un discurso con el que esta sociedad, en su modus operandi moderno de una esfera pública razonable, se auto-in-forma. La sobreexigencia aparece cuando no se encuentra el trabajo que se está buscando, la sobreexigencia aparece cuando ya no se encuentran puntos en común con una sociedad (¡qué se yo de qué manera!) homogénea, y ahí es cuando se recae en el cultivo de las Fake News, que en esencia subsisten no porque deban ser creídas, sino porque otros creen en ellas; es decir: porque otros las comparten.
— ¿No aparece ahí otro juicio sobre el estado actual de la esfera pública digital, según el cual se tiende a la histeria, que todo sucede muy rápido, que es muy vertiginoso, etc.?
— Creo que sí. Aunque no estoy seguro en qué medida esa „histeria“ no sea parte de la descripción externa; ya que que podemos experimentar en nuestra propia… Yo, por ejemplo, lo noto en mi propia dinámica con el E-Mail o en Twitter: la vida en el mundo de los aparatos digitales, de los medios electrónicos, es una vida que posibilita el contacto permanente, y por momentos no solo lo posibilita sino que hasta lo impone, pero que puede ser controlado por nosotros (¡y esto es muy importante!) en la medida en la que participamos del contacto permanente pero siempre a nuestro propio rítmo. Eso que algunos denominan „histeria„,ese tipeo permanente sobre la pantalla de nuetrsos smartphones, para otros es una acción tranquilizante de la comprobación del hecho de que todo está bien: „Nada grave ha pasado, la vida de nuestros familiares continúa por los caminos habituales, en las oficinas, en las secretarías todo está bien, podemos volver a nuestras actividades analógicas“. Es decir: por un lado estamos fascinados (¡y esto también hay que decirlo!) por un lado estamos fascinados por la velocidad con la que somos capaces de comunicarnos con familia y compañeros de trabajo, y por otra parte buscamos todo el tiempo alejarnos de la posibilidad de la comunicación instantánea al asegurarnos de que no sucede nada preocupante; y eso solo es posible si chequeamos nuestros smartphones y después continuamos con nuestras actividades habituales.
— Suena como una descripción empática y sensible de lo que otros denominarían „Adicción al Smartphone“. Está explicando por qué estoy todo el tiempo mirando la pantalla de mi smartphone…
— Sí, bueno… sencillamente no tengo nada que ver con esa descripción, no es mía… Quizás yo mismo sea adicto, los adictos no son conscientes de su condición. Mientras uno crea que tiene las cosas bajo control, uno cree que está libre… libre de los efectos dañinos; y es eso justamente lo que nos introduce en la adicción, desde Baetson que lo sabemos, que describió el fenómeno estudiando a los alcohólicos… alguien que sostiene el vaso y dice „puedo beberte porque no me controlas“, y luego bebe, se convierte así en un adicto.
— Porque la situación se repite…
— Porque la situación se repite. Como dije, esa descripción no es mía; la puedo compartir, la puedo aceptar… pero pienso que ese tipo de crítica a menudo aparece junto a otra descripción paralela sobre la banalidad del contenido de la comunicación. „Estoy caminando en Broadway mientras me como un Hotdog“ ¿A quién le importa? En seguida los críticos de la „histeria“ y la „adicción“ hacen esa pregunta.
— Y las imágenes… que circulan en las redes de los platos de comida… las fotos de los Spaghetti…
— Sí, bueno, debo reconocer que a veces a mí también me molestan un poco [risas]; pero aún así: en medio de este mundo cada vez más nervioso (o quizás siempre haya sido igual de nervioso), es un pequeño, insignificante y maravilloso mensaje que le dice a los demás: „¡Todavía estoy aquí!“ „¡Me interesa lo que están haciendo!“ „Creo que a Uds. también les puede interesar lo que yo estoy haciendo, les envío esta foto y sigo comiendo!“ Lo repito una vez más: es una forma de conectividad tranquilizadora en el medio inquietante del Ordenador.
— Y en este marco, si volvemos a preguntar ¿Cómo, bajo estas circunstancias, se puede construír una esfera pública funcional…? ¿Cómo hacemos? Quiero decir; un público que bajo estas circunstancias… cómo dijo Ud. mismo: es propenso a la falsificación, al Fake, a lo estéril, es propenso a… ¿Cómo decirlo? Propenso a cosas banales que son adictivas.
— Creo que aquí sirve olvidar el singular: no hablar de „el público“ o „la esfera pública“, sino de „los públicos“ y „las esferas públicas“ en entender que existe un publico político, un público estético, un público educativo, un público religioso… Existe hasta una esfera pública del derecho, por ejemplo. Eso implica que la gente sabe perfectamente cuál es su área de interés y siempre está en condiciones (siempre y cuando no esté operando en el estado de amenaza y sobreexigencia del que hablamos antes) siempre está en condiciones de switchear entre lo que está haciendo y lo que no está haciendo, y de observar si lo que está haciendo sigue teniendo sentido… Yo hablaría de „los públicos“ y „las esferas públicas“, en plural.. Y también me parece importante observar, como lo hizo el sociólogo Gabriel Tarde en 1910, me parece importante observar el proceso de retroacoplamiento que se produce entre el público (o si quiere: una parte del público) y su proveedor de opinión correspondiente (por ejemplo el teatro, o el partido, o la iglesia, o cualquier productor de informacion que se le ocurra); un proceso de retroacoplamiento que se produce en un sendero muy angosto y que produce choques y fenómenos de control de aquello que se considera interesante, controlable, productivo; qué es entretenimiento, qué es publicidad, qué es quizás una noticia que amenaza con cambiar cosas o dar lugar a otras… En definitiva, no me importa tanto esa esfera puntual de lo público como representación de la sociedad en su conjunto, ni el desarrollo de una racionalidad social, como lo postula Habermas; si no que por el contrario, confío más el el conjunto de todos los públicos, cada uno de los cuales persigue intereses muchas veces irracionales, pero que en su interacción pueden potenciarse y frenarse unos a otros.
— Y que sin embargo conforman una serie, un „ensamble“ de esferas públicas…
— Funciona, sí, pero en el sentido que de extisten, de que „son„. No me animo a afirmar que cumplan una función positiva para algo, más allá de concentrar atención.
— Su perspectiva también está marcada por, o por lo menos Ud. hace incapié en su libro, que la digitalización de la sociedad… Que la expresión „Digitalización de la Sociedad“ funciona en dos direcciones: La sociedad es digitalizada; y la digitalización es socializada, podría decirse…
— La sociedad es el actor de la digitalización, de alguna manera hay que poner en marcha el aparato digital… hay una ejemplo muy bonito: en los hospitales de este mundo el ordenador tardó cuarenta años en pasar de los sótanos de los centros de cómputos a la cama del paciente… Cuarenta años…. quiere decir que hubo un actor que estaba interesado utilizar ordenadores; y al mismo tiempo (lo muestra la historia) el ordenador es el medio que digitaliza la sociedad(„Sociedad“ en genitivo objetivo). Y uniendo estos dos fenómenos, al final, nos encontramos con una sociedad que se digitaliza a sí misma. Así, nosotros estamos en control…
— Nosotros en el sentido de „Nosotros los seres Humanos
— Nosotros los seres Humanos en esta Sociedad, en donde al mismo tiempo estamos hablando (¡y con razón!) de que los ordenadores son los que determinan cómo interactuamos con los ordenadores
— Llegados a este punto quisiera que pudiera extenderse un poco sobre el tema, sobre todo pensando en el subtítulo de su libro, que suena ta poético… „El hueco que deja el ordenador“, en referencia a Alexander Kluge y su libro „El hueco que deja el diablo“… Aquí el diablo es el ordenador. ¿Cuál es el hueco que deja el ordenador?
— El hueco que deja el ordenador es el hueco en el que la sociedad, con sus formas tradicionales de la Política y la Economía, de la Justicia y de la Religión, etc., de la Familia, con esas formas heredadas, intenta modificar o conservar esa tradición, a favor de una vida con el ordenador y en el ordenador. Dicho más claramente: ningún software, ningún algoritmo puede decirnos cual ha de ser el correcto funcionamiento de la economía o de la política o de la familia; los aparatos digitales y los medios electrónicos están a la espera de que a esta sociedad se le ocurra una idea sobre cómo ensamblar todo, sobre cómo usarlos.
— ¿Es una llamada a la Libertad Humana? ¿A a capacidad de acción?
— Sí, quizás, pero yo no quisiera enfatizarlo tanto porque esa libertad está limitada por las posibilidades técnicas, que están en gran parte predeterminadas
— El hueco que deja el ordenador no es demasiado grande entonces…
— El hueco que deja el ordenador es solo el hueco del diseño de ciertos paquetes de software, y de la utilización de esos paquetes de software… En el hueco que deja el ordenador no hay lugar para preguntarse si podemos esquivar o evitar el ordenador. Ya no podemos.—
  1. En la traducción intenté mantener el carácter oral de la entrevista, lo que no pocas veces desembocó en repeticiones y una cierta falta de coherencia estilística que espero sepan disculpar.
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2019.01.17 06:46 Tomasm22 La Paradoja de la (no?) Emisión Monetaria

Introducción
Sabemos los que vivimos en países que sufrimos o sufrieron alta inflación, lo terrible que puede ser el uso de la emisión monetaria por parte del estado como recurso para financiarse. Particularmente quién escribe es de Argentina, país que hace décadas que convive con inflación de 2 dígitos al año y en el cual todos los gobiernos hicieron uso y abuso de la impresión de papel moneda para financiar el enorme gasto estatal.
Si bien la situación no llega estos extremos en la mayoría de los otros países del mundo, casi con seguridad todos los que vivan en algún país emergente sepan en mayor o menor medida de que estamos hablando.
Por eso, no somos pocos los que entramos al mundo de las criptomonedas enamorados de la idea de que Bitcoin tenía una oferta monetaria determinada de principio a fin y eso no se podía cambiar jamás. 21 millones de Bitcoins será la oferta monetaria total de la cripto más popular y no hay gobierno que pueda hacer nada para cambiarlo.
Hipótesis
Sin embargo, hoy con un cripto mercado mucho más grande y (maduro??), las cosas no parecen ser tan claras como en ese entonces. Por qué digo esto? Si bien es cierto que la oferta monetaria de Bitcoins va a seguir el rumbo que fue planteado desde un principio, no pareciera ser algo tan positivo la enorme cantidad de monedas que fueron surgiendo posteriormente. Y con esto no me refiero ni a los utility tokens, ni a los securities tokens sino más bien a las monedas que surgen específicamente con la finalidad de cumplir el rol de medio de cambio y nada más.
Supuestos
Para explicar esta hipótesis voy a necesitar hacer algunos de supuestos que no necesariamente se cumplen aunque sí son importantes para el desarrollo del argumento.
  1. Imaginémonos el ecosistema cripto como una economía cerrada. Es decir, todos los que estamos dentro de este ecosistema no ingresamos ni retiramos dinero, simplemente movemos nuestras inversiones de un lugar a otro.
  2. El ecosistema no crece. Hay una determinada producción que puede ser consumida utilizando criptomonedas y ésta se mantiene constante.
  3. La teoría cuantitativa del dinero aplica perfectamente nuestro ecosistema. Esta teoría nos dice que M.V=P.Y…. Es decir, la oferta monetaria multiplicada por la velocidad de circulación tiene que ser igual al nivel de precios por la producción. Como ya vimos que V e Y no pueden variar, todo aumento de M redunda en un aumento de P (o lo que es lo mismo en una baja del precio de los criptoactivos.
  4. La demanda por todo el ecosistema de criptomonedas es constante, pero no así cada criptomoneda en particular. (Ej. siempre estoy dispuesto a gastar $10 en criptos, pero esos 10 los puedo distribuir en $6 de la moneda A y $4 de la B; $7 de la moneda A y $3 de la B, etc.) Es decir, nos encontramos en juego de suma cero.
Entonces en este ecosistema imaginario que nos armamos, hay 3 criptomonedas, la A, la B y la C. Todo el conjunto tiene una valoración de $300 y cada una de estas monedas tiene una oferta monetaria de 100 unidades. Es decir, en promedio cada unidad de cripto está valorada en $1. Sin embargo, un programador decide lanzar su criptomoneda, la cripto D con una oferta de 100 unidades también. Los tenedores de cripto siguen valorando la suma del ecosistema en $300, pero muchas personas deciden vender parte de sus monedas A, B y C para comprar un poquito de D. Cómo resultado bajarán los precios de A, B y C. Ahora seguimos teniendo un ecosistema de $300, pero repartido en 400 unidades de cripto, lo que significa que el promedio de valoración de cada unidad monetaria pasó de $1 a 0,75$. Es decir, bajó el precio de cada unidad monetaria, o lo que es lo mismo, hubo inflación.
Para que esto suceda no es necesario que se emita una criptomoneda desde cero, la criptomoneda D perfectamente puede ser el resultado de un hard fork de alguna de las anteriores y el resultado sería exactamente el mismo.
Diferencias
Obviamente cuando vamos al mundo real vemos que estos supuestos no se cumplen a la perfección, de hecho todos los días vemos cómo se retiran especuladores del mercado decepcionados con los resultados de sus tradings y como entran nuevos jugadores al mercado atraídos por esta tecnología que sin lugar a dudas va a cambiar el mundo
Competencia
Con esta hipótesis de ninguna manera pretendo asegurar que la competencia es mala para el mercado de las criptomonedas, muy por el contrario si bien creo que pueden generar algunas turbulencias, estoy convencido que la competencia dentro de este mercado es esencial para su éxito y sostenibilidad en el largo plazo. Es interesante la mirada que da Hayek en su libro La Desnacionalización del Dinero. Él estaba convencido que distintas empresas del sector privado podían emitir su moneda y estas iban competir entre sí e iban a ser los usuarios quien más tarde o más temprano iban a decidir cuál iba a ser la moneda (o monedas) con las que se quedaría el mercado. Hoy lo que estamos viendo es una pequeña parte de ese caótico pero necesario proceso de selección
Evidencia Empírica
Si bien como marcamos en las diferencias los supuestos no se cumplen de manera tan rígida, si podemos ver algunos efectos en el mercado que confirmarían que no estamos tan errados, al menos no en un mercado bajista.
Recuerdo muy bien como a mediados del año pasado Bitcoin hizo un rally alcista de más de 40% en unos pocos días, sin embargo las altcoins no acompañaron ese crecimiento sino que por el contrario empezaron a caer y en consecuencia BTC aumentó su dominancia en el mercado. La gente estaba vendiendo alts para comprar BTC!!!!!
Otro caso es el que se dió luego, fue el hard fork de Bitcoin Cash el pasado 15 de noviembre hubo una gran baja en el precio del resto de los criptoactivos, una vez más pareciera ser que a más oferta monetaria el mercado se contrajo.
Obviamente podemos encontrar muchos contraejemplos en donde esto no sucedió, pero tenemos que fijarnos que tipo de hard fork fue y cuál era el ánimo del mercado en ese momento. No es lo mismo un hard fork de ese estilo en un mercado bajista que en uno alcista.
Soluciones
Personalmente creo que mientras sigan surgiendo nuevas monedas para competir contra las ya existentes y aporten soluciones superadoras el mercado en el largo plazo se va a ver beneficiado. Si bien pueden producir turbulencias en un principio, creo que la competencia nunca es mala y dentro de algunos años nos vamos a dar cuenta que el caos que vivimos durante estas épocas va a resultar en un criptomercado mucho más sólido y maduro. Sin embargo, estoy igualmente convencido que no nos podemos quedar de brazos cruzados ante la creación de tokens de mala calidad o monedas que no hagan ningún tipo de aporte a la comunidad. En ese sentido resulta una gran idea la Cryptocurrency Governance Initiative promocionada por Binance Labs. Básicamente una alianza entre instituciones, gobiernos, individuos, etc para generar una auto gobernanza dentro del mundo cripto y así poder evitar que scammers y tokens de mala calidad afecten el buen funcionamiento de este fabuloso ecosistema.
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2018.12.04 09:51 rasaho Enséñanos la patita (Sobre Vox y Santiago Abascal)

Una de las múltiples satisfacciones que tiene el ser padre de familia numerosa es que te acabas convirtiendo en un experto mundial en Literatura Infantil.
Gracias a Dios, al ser cada criatura humana única e irrepetible, cada niño tiene sus preferencias y es así como, gracias a mi prole, he adquirido con los años un conocimiento cuasi enciclopédico de ese importante dominio del saber.
El preferido de la peque es “El lobo y los siete cabritillos”. Debo habérselo leído ya 438.567.231 veces.
Pues bien, en ese cuento, como la mayoría de Uds. recordarán, el malísimo lobo aprovecha la ausencia de la mamá cabritilla para intentar zamparse a sus siete retoños.
Pero con lo que este perverso animal no contaba era con la inteligencia de los cabritillos. Primero le descubren por su vozarrón: “mamá no tiene una voz tan ronca como la tuya”.
El cánido, furioso, engulle todas las claras de huevo que puede para suavizar la voz y vuelve a la carga: toc, toc, toc, “abrid, soy mamá”. Por segunda vez, los prudentes animalitos descubren el plan del pérfido lobo: “enséñanos la patita por debajo de la puerta”. Y, claro, ahí ven la garra negra del lobo y tampoco abren la puerta.
El malvado, entonces, se unta las patas en harina y es ahí donde logra ya engañar a los pobres cabritillos comiéndoselos a todos menos al más pequeño.
Pero no sufran. El final es feliz: el lobo acaba ahogándose en el río. Por malo.
Al leer que Santiago Abascal ha participado en la convención que varios partidos europeos han celebrado en la ciudad alemana de Coblenza, este cuento me vino inmediatamente a la cabeza al mismo tiempo que me caía de la silla. Esos partidos no son un conjunto de renegados de los distintos PP’s europeos, como Abascal. Ni eran tampoco un club de fans de Aznar, como Abascal. Tampoco son unos partidos extraparlamentarios menguantes cual nieve al sol, como el partido de Abascal. No. Son los partidos más pujantes del viejo continente que se vienen en denominar identitarios o soberanistas o, últimamente, “alt-right” (alternative right o “derecha alternativa”) a la imagen del movimiento que ha nutrido el programa de Donald Trump.
El topetazo que me di en la cabeza al caer fue de aúpa. Medio recuperado, aunque todavía sonado, y con un buen chichón pude ver con indescriptible asombro los “selfies” que este curioso personaje se ha hecho con los principales responsables de esos partidos: el holandés Geert Wilders, la alemana Frauke Petry o hace unos meses con el francés Louis Alliot, el último (por el momento) novio de Marine Le Pen.
Me tuve que pellizcar para asegurarme que todo eso era real.
Porque el tipo que aparecía junto a esos dirigentes europeos,
¿no era el mismo que año tras año celebra y homenajea la nefasta Constitución española?
¿no era el mismo que desde que dejó el PP por la puerta de atrás, mendiga día sí y día también a elementos tan dañinos como Aznar y Esperanza Aguirre que se unan a él en su aventura a ninguna parte?
¿no era el mismo que proclamaba que VOX nacía para recuperar los valores (sic) y las ideas del Partido Popular?
¿no era el mismo que mendigaba un pacto a C’s? ¿no era el mismo que, también y sin despeinarse, mendigaba un pacto a UPyD?
¿no era el mismo que predicaba (con perdón) la necesidad de transparencia en las cuentas públicas en especial las de los partidos al mismo tiempo que significados miembros de su partido, como el vicepresidente Juan Jara, le instan a rendir cuentas sobre el destino de 740.640€ provenientes de cuotas y donaciones de militantes y simpatizantes?
¿no era el mismo que durante casi veinte años de militancia en el PP con cargos orgánicos de importancia permaneció mudo como una tumba cuando Aznar pactaba la destrucción de la soberanía nacional con Arzallus y con Pujol y cuando Aznar consintió la persecución al idioma español ya no sólo en Vascongadas y Cataluña sino también en regiones gobernadas por el PP como Galicia y Baleares y cuando Aznar pasteleaba con el PSOE para manipular burdamente la Justicia y cuando el PP lanzaba miradas de arrobo y declaraciones sonrojantes al mal llamado MLNV para rendir a la nación frente a ETA y cuando se asesinaban 100.000 bebés al año con la ley del aborto que el PP no sólo no suprimió sino que la amplió y cuando legalizaban centenares de miles de inmigrantes ilegales incluidos muchos musulmanes y cuando el PP reconoció la realidad nacional andaluza y la cláusula Camps y cuando Rajoy perpetró la mayor subida de impuestos de la Historia española y cuando Aznar y Rajoy se arrodillaban ante Cebrián para que este siguiera reinando en los medios (de manipulación) españoles y cuando los padres solicitábamos la objeción de conciencia para nuestro hijos por la malhadada asignatura de “Educación para la ciudadanía” y los gobiernos regionales del PP nos la rechazaban?
¿no era por cierto este mismo que ante la generosísima oferta de negociación que alguna formación política de la derecha nacional le hizo en reiteradas ocasiones les rechazó groseramente diciéndoles que él nunca se aliaría con “fachas”?
Vaya, vaya, Santiaguín. Vaya, vaya. ¡Quién te ha visto y quién te ve! Las vueltas que da la vida, sobre todo para los que se mueven por ella sin ningún principio más que el de medrar en política y vivir sobre el lomo de los que pagamos el sueldo de esa casta.
Porque esa es otra: ¿cómo es posible, si no es con una cara más dura que el hormigón armado, que alguien vaya por el mundo adelante fustigando la existencia de una castuza política completamente aislada de la Sociedad y lucrándose a su costa si precisamente él no ha trabajado en su vida y ha estado en la poltrona desde su más temprana juventud?
Porque ahí el menda tiene un curriculum castucero para quitar el hipo. Agárrense que vienen curvas:
Cargos en el PP: con veinte añitos ingresa en 1996 en el Comité Provincial del PP en Álava y desde 1999 formó parte de su comité ejecutivo. En noviembre de 2000 fue elegido presidente de Nuevas Generaciones del Partido Popular de Vascongadas, cargo que ejerció hasta 2005. Durante ese período también fue miembro de la Junta Directiva Nacional del PP. Desde 2000 hasta 2013 fue miembro de la ejecutiva del Partido Popular Vasco y desde 2005 secretario de educación del PP en Vascongadas.
Cargos públicos: en 1999, con solo 23 años de edad, obtiene su primer cargo público al ser elegido concejal en el ayuntamiento de Llodio (Álava), cargo en el que fue renovado en varias ocasiones. Entre 2003 y 2004 fue juntero de las Juntas Generales de Álava. Abandonó este cargo en 2004 para ocupar un puesto en el Parlamento Vasco hasta el 2009.
El viento cambió de dirección y Abascal cayó en desgracia. ¡Pobrín!, que dicen en mi tierra. Pero ni siquiera eso le animó a buscarse el pan por su cuenta. La por entonces condesa consorte de Bornos y de Murillo y en sus ratos libres presidenta de la región de Madrid, Esperanza Aguirre, nombró a este afamado y reconocido profesional Director de la Agencia de Protección de Datos de la Comunidad de Madrid desde febrero de 2010 hasta diciembre de 2012.
Debido seguramente a sus prestigiosos diplomas, su exitosa experiencia en el sector privado y su excelente gestión en la Agencia ésa, la condesa le nombró en abril de 2013 Director de la Fundación para el Mecenazgo y Patrocinio Social. Esa Fundación que, en un alarde de austeridad, sólo contaba con un único empleado además del propio Santiago Abascal no tuvo actividad conocida ninguna ese año y sin embargo recibió de la Región de Madrid una subvención de 183.600 euros de los cuales destinó 82.491 al sueldo de Santiago Abascal. Como prueba de sus dotes de gestión, la Fundación fue disuelta al final de ese mismo año.
Como premio de consuelo, Aguirre siguió concediendo subvenciones importantes a la asociación DENAES que, ¡oh sorpresa!, también presidía Abascal.
Para compensar las pérdidas de renta, el interfecto se autoadjudicó un sueldo mensual de entre 3500€ y 4000€ (las fuentes divergen) como presidente de VOX, partido al que ha llevado por la misma senda del éxito que la Fundación fantasma que presidió.
Oír ahora la profesión de fe de Abascal en los mismos principios y valores que siempre rechazó suena tan verídico como un anuncio de desodorante protagonizado por Ana Gabriel, la mugrienta portavoz de la CUP o un título de ingeniero industrial a nombre de Patxi López o una tesis doctoral escrita por Pedro Sánchez o bien Pablo Iglesias con el uniforme de legionario haciendo la jura de bandera.
Abascal podía haber quedado como un ejemplo más de dignidad frente a la purrela etarra. Un tío valiente, claro que sí, que, a pesar de la política entreguista de su partido, dio la cara como muchos otros militantes del PP contra el sepaRATISMO.
Pero prefirió otro camino. El de la política profesional. El del cargo vitalicio a costa del presupuesto. Y cuando eso no fue posible en el PP, lanzó VOX no con el propósito de contribuir a crear una alternativa patriota a la izquierda marxista y al centro cobarde, baboso, melifluo y entreguista sino con el propósito precisamente de frenar a otras opciones que, como Alternativa Española, sí luchaba por crear una opción seria frente a esos dos bloques siameses.
Prefirió el camino del PP-bis. El de atraer a sus filas a los desencantados con Rajoy para que no fueran a opciones nacionales. Y lo consiguió. Sí señor.
Cuando constató que esa estrategia no le bastaba para seguir mamando de la teta del Estado, buscó con afán desmedido una alianza con otros partidos. Llamó a la puerta de C’s y de UPyD. Estos no se molestaron ni en contestarle. Hizo (y sigue haciendo) llamamientos desesperados a Aznar, Esperanza Aguirre o Mayor Oreja para que se suban a su barca, una barca que hace agua por todos lados. Se le han ido casi todos: Cristina Seguí, González Quiroga, Vidal-Quadras, Ignacio Camuñas, dimiten juntas provinciales enteras: Alicante, Cáceres, Ceuta…
La última pirueta ideológica que este saltimbanqui avezado ha perpetrado consiste en arrimarse al sol que más calienta, esto es, a los partidos emergentes en Europa. Poco importa que defiendan postulados completamente opuestos a los que este individuo defendió siempre. El caso es sobrevivir y agarrarse al escaño como la lapa a la roca.
Y se siente por la dignidad y por la coherencia. Eso no es para él.
¡Qué bajo has caído! Es patético. Una especie de alma en pena. Fantasma errante en busca de reposo eterno. Un remedo de aquel otro chaquetero célebre, Jorge Verstringe, que recorrió todo el espectro político empezando en CEDADE y acabando, de momento, en PoTemos.
Porque es verdad que “arrepentidos quiere Dios” y que todo el mundo se equivoca. Que grandes y pequeños personajes de la Historia han cambiado de opinión y han pasado del lado oscuro a la luz. Pero no es el caso.
Santiago: aunque esos que se fotografían contigo no te hayan calado bien todavía, aquí ya no cuela. Y no cuela porque te conocemos.
Por muchas yemas de huevo que tomes y por muy rebozado de harina que estés, Santiago, no nos engañas. Tú no eres de los nuestros. Saludos.-
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2018.11.09 08:13 0932840983490-394-0 La triste historia de Roberto

Roberto era un tipo especial.
A sus 30 años había logrado más de lo que los médicos pensaron.
María estaba segura de la raíz de su mejora. Criar a un niño con esas condiciones le había cambiado la vida.
Ella estaba mayor, sin fuerza para cargar a sus presas ni brazos para prepararlas.
Por ello, Roberto había tomado desde hace un par de años la responsabilidad de encargarse de su propia alimentación.
Una vez por quincena, domingos a las 3 a. m., el sueño de Roberto se interrumpía.
Se trataba de una hora un tanto peculiar, pues marcaba el inicio de una trágica jornada.
A un lado de la puerta estaba su máscara, improvisada con franelas viejas y algo de plástico. Con la misión única de tapar sus cuencas vacías, rasgos deformes y la cicatriz de una vida que apenas llego a medias.
Emprendió entonces su triste caminata de rutina.
Bajo la oscuridad y el silencio de un antiguo edifico caraqueño, comenzaba su viaje despertando a uno que otro abuelo de la zona.
Cuarenta minutos más tarde (serían menos, pero conocía ya la ruta libre de problemas) llegaba a su sitio de confianza.
Una oscura carretera a pies de un marginado cerro caraqueño.
Con su mirada triste y máscara encima, Roberto esperaba ansioso a su próximo platillo.
A lo lejos, se observa la figura de un individuo con poca suerte.
Cargando algunas bolsas y sin mucho que perder, la presa se acerca cada vez más a su fin.
Roberto tiembla de hambre, no de miedo. Una dieta de treinta años, raíz de su suerte, le sembró la costumbre mal adquirida de devorar al prójimo.
Cinco metros separan a ambos individuos en esa oscura madrugada caraqueña.
No existen autos, animales ni peatones que acompañen a esos dos seres a su próximo encuentro.
Una hora después, Roberto llega a su casa.
“El desayuno, mamá” exclamó, mientras acariciaba el cadáver de su madre mostrándole la nueva proteína adquirida.
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2018.07.12 07:22 master_x_2k Interludio VI

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Interludio VI

La mandíbula de Paige le dolía. Ser amordazada como un animal hacia eso.
Las otras ataduras no eran tan molestas, pero eso era solo en un sentido relativo. Sus manos fueron enterradas en un par de cubos de metal reforzado, cada uno lleno con esa maldita espuma de color amarillo pastel. Los cubos estaban unidos detrás de su espalda, con enlaces de cadena cómicamente sobredimensionados. Hubiera sido intolerablemente pesado si no fuera por el gancho en el respaldo de su silla, en el que podía colgar la cadena.
Tiras de metal se habían ajustado justo debajo de sus axilas, cerca de la parte inferior de las costillas, la parte superior de los brazos y la cintura, con dos bandas más alrededor de cada uno de sus tobillos. Las cadenas parecían conectar todo, evitando que moviera los brazos o las piernas más de unos pocos centímetros en cualquier dirección antes de sentir la frustrante resistencia y el tintineo de las cadenas. El collar de metal pesado alrededor de su cuello, lo suficientemente grueso que podría haber sido un neumático para un vehículo pequeño, parpadeaba con una luz verde con la suficiente infrecuencia que olvidaba anticiparlo. Ella se distraía y molestaba por su aparición en su visión periférica cada vez que brillaba.
La ironía era que un par de esposas habrían bastado. No tenía fuerza mejorada, ni trucos para deslizarse fuera de sus restricciones, y no estaba dispuesta a correr de todos modos. Si algo de eso era una posibilidad real, no le habrían permitido entrar en la sala del tribunal. La fiscalía había argumentado que podría haber aumentado su fuerza, que podía ser un riesgo de huida, y su abogado no había hecho un trabajo lo suficientemente bueno para argumentar en contra, así que las restricciones habían continuado. Lo que significaba que estaba atada como Hannibal Lecter, como si ya fuera culpable. Incapaz de usar sus manos, su cabello, el vibrante y sorprendente amarillo de un limón, se había deslizado de donde estaba metido detrás de sus orejas y ahora había hebras colgando frente a su cara. Sabía que solo la hacía parecer más desquiciada, más peligrosa, pero no había nada que pudiera hacer al respecto.
Si hubiera podido, habría tenido un comentario o dos para hacer al respecto, o al menos podría haber pedido al abogado que le arreglara el pelo. Hubiera discutido con el hombre que había sido contratado como su defensa, en lugar de esperar horas o días para responder a cada uno de sus correos electrónicos. Ella habría exigido que se cumplieran sus derechos básicos.
Pero ella no pudo decir nada. Una máscara de cuero reforzada con las mismas tiras de metal que estaban en su cuerpo y una rejilla estilo jaula de pequeñas barras de metal estaba atada a la parte inferior de su cara. El interior de la máscara era lo peor, porque el mecanismo se extendía dentro de su boca, un entramado de alambres manteniendo su boca fija en una posición ligeramente abierta, su lengua presionada con fuerza contra el piso de su boca. El barbárico aparejo dejaba a su mandíbula, su lengua y los músculos de su cuello irradiando tensión y dolor.
“Silencio. Todos de pie, por favor. Esta corte está ahora en sesión, presidiendo el honorable Peter Regan.”
Era tan difícil moverse con las restricciones. Su abogado agarró la cadena que corría entre su axila y su brazo, para ayudarla a ponerse de pie, pero ella tropezó de todos modos, chocó contra la mesa. No había forma de ser elegante cuando usabas restricciones que pesaban la mitad que tú.
“Señoras y señores del jurado, ¿han llegado a un veredicto?”
“Lo hicimos, su señoría.”
Paige vio como el empleado le entregaba el sobre al juez.
“En lo que respecta al estado de Massachusetts versus Paige Mcabee, en cuanto al cargo de intento de asesinato, ¿cómo la encuentran?”
“No culpable, su señoría.”
Paige se relajó un poco con alivio.
“En lo que respecta al estado de Massachusetts versus Paige Mcabee, en cuanto al cargo de asalto agravado con habilidad parahumana, ¿cómo la encuentran?”
“Culpable, su señoría.”
Paige negó con la cabeza lo mejor que pudo. ¡No! ¡Esto no era justo!
Ella casi se perdió la siguiente línea. “... agresión sexual con una habilidad parahumana, ¿cómo la encuentran?”
“Culpable, su señoría.”
Asalto sexual. Las palabras le helaron la sangre. No fue así.
“¿Es este su veredicto?”
“Sí, su señoría.”
“Paige Mcabee, por favor dirija su atención hacia mí”, dijo el juez.
Ella lo hizo, con los ojos muy abiertos, con la boca abierta.
“Determinar la sentencia para este caso no es fácil. Como su abogado sin duda le ha informado, usted cae bajo el alcance del ATCP, la norma de las tres condenas.[1] A la edad de veintitrés años, no has sido declarada culpable de ningún delito anterior.
“Según los testigos escuchados en este tribunal, primero demostró sus habilidades a principios de 2009. Usted fue explicita en no querer ser miembro del Protectorado, pero también expresó su desinterés por una vida delictiva. Este estado, en el que un individuo no se identifica como héroe o villano, es lo que el ERP clasifica como un ‘renegado’.”
“Nos interesa promover la existencia de renegados, ya que la proporción de parahumanos en nuestra sociedad aumenta lentamente. Muchos renegados no causan enfrentamientos, ni buscan intervenir en ellos. En cambio, la mayoría de estos individuos vuelven sus habilidades al uso práctico. Esto significa menos conflicto, y esto sirve al mejoramiento de la sociedad. Estos sentimientos reflejan los que usted expresó a su familia y amigos, como escuchamos en este tribunal en las últimas semanas.”
“Esos hechos están a tu favor. Lamentablemente, el resto de los hechos no lo están. Entienda, señorita Mcabee, que nuestra nación usa el encarcelamiento por varias razones. Nuestro objetivo es eliminar a las personas peligrosas de la población y lo hacemos de manera punitiva, tanto por justicia contra los transgresores como para desalentar a otros delincuentes.”
“Cada uno de estos se aplica en su caso. No es solo la naturaleza atroz del crimen lo que debe considerarse con la sentencia, sino el hecho de que se realizó con un poder. Las leyes son aún nuevas frente a la criminalidad parahumana. Tomamos conciencia de nuevos poderes semanalmente, la mayoría de los cuales, si no todos, merecen atención cuidadosa e individual con respecto a la ley. En muchos de estos casos, hay poco o ningún precedente al que recurrir. Como tal, los tribunales se ven obligados a adaptarse continuamente, a ser proactivos e inventivos frente a las nuevas circunstancias que introducen las habilidades parahumanas.”
“Es con todo esto en mente que considero su sentencia. Debo proteger al público, no solo de ti, sino de otros parahumanos que podrían considerar hacer lo que tú hiciste. Colocarte en detención estándar resulta problemático y exorbitantemente costoso. Sería inhumano y dañino para su cuerpo mantenerla bajo restricción mientras dure su encarcelamiento. Deben organizarse instalaciones especiales, personal y contramedidas para mantenerla aislado de otros reclusos. Usted plantea un riesgo de fuga significativo. Finalmente, la posibilidad de que usted reingrese a la sociedad, por escape o libertad bajo palabra, es particularmente preocupante, dada la posibilidad de una ofensa repetida.”
“Es con esto en mente que he decidido que hay motivos suficientes para condenarla fuera del alcance del ATCP. Culpable de dos cargos, la acusada, Paige Mcabee, es sentenciada a encarcelamiento indefinido dentro del Centro de Contención Parahumana Baumann.”
La Pajarera.
El ruido en la sala del tribunal era ensordecedor. Un rugido de vítores y abucheos, movimiento, gente de pie, periodistas presionando para ser los primeros en salir. Solo que Paige parecía estar quieta. Fría, congelada en horror absoluto.
Si hubiera podido, ese podría haber sido el momento en que perdía el control. Ella habría gritado su inocencia, le habría dado un ataque, incluso habría dado algunos golpes. ¿Qué tenía ella que perder? Esa sentencia era poco mejor que una ejecución. Algunos dirían que era peor. No habría escapatoria, ni apelaciones, ni libertad condicional. Pasaría el resto de su vida en compañía de monstruos. Con algunas de las personas que estaban encerradas allí, la descripción de ‘monstruo’ era demasiado literal.
Pero ella no pudo. Ella estaba atada y amordazada. Dos hombres que eran más grandes y más fuertes que ella pusieron sus brazos debajo de sus axilas, prácticamente cargándola fuera de la sala del tribunal. Una tercera persona en uniforme, una mujer corpulenta, caminó rápidamente junto a ellos, preparando una jeringa. El pánico se apoderó de ella, y como ella no tenía forma de expresarlo, de hacer algo al respecto, la histeria solo se agravó, lo que hizo que se sintiera más presa del pánico. Sus pensamientos se disolvieron en una neblina caótica.
Incluso antes de que la jeringa de tranquilizantes fuera hundida en su cuello, Paige Mcabee se desmayó.

Paige se despertó y disfrutó de cinco segundos de paz antes de recordar todo lo que había pasado. La realidad la golpeó como un chorro de agua fría en la cara, algo literalmente. Abrió los ojos, pero los encontró secos, el mundo demasiado brillante para enfocarse. El resto de ella estaba húmedo, mojado. Gotas de agua corrían por su rostro.
Trató de moverse, y no pudo. Era como si algo pesado hubiera sido amontonado encima de ella. La parálisis la aterrorizó. Paige nunca había soportado ser incapaz de moverse. Cuando se fue a acampar cuando era niña, había preferido dejar su saco de dormir abierto y tener frío en vez de estar confinada dentro de él.
Era esa espuma, se dio cuenta. Las restricciones no fueron suficientes, le rociaron con esa cosa para asegurarse de que todo debajo de sus hombros estaba cubierto. Cedía un poco para permitirle exhalar, incluso podía mover los brazos y las piernas un poco, inclinarse en cualquier dirección. Sin embargo, cuanto más empujaba, más resistencia había. En el momento en que ella detuvo sus esfuerzos, todo volvió a la misma posición con el tirón elástico de la espuma. Sintió náuseas en el estómago, el latido de su corazón se aceleró. Su respiración se incrementó, pero la máscara hizo que incluso su respiración se sintiera confinada. El agua hacía que su máscara se humedeciera, por lo que se pegaba a su boca y nariz. Había ranuras para su nariz y boca, pero era muy poco. No podía tomar una respiración profunda sin llevar agua a la boca, y con la lengua presionada contra su mandíbula, no podía tragar fácilmente.
La habitación se tambaleó, y tuvo que detenerse antes de perder el desayuno. Si vomitaba con la máscara ella podría ahogarse. Débilmente se dio cuenta de dónde estaba. Un vehículo. Un camión. Había pasado por un bache.
Sabía a dónde estaba llevándola. Pero si no podía liberarse, iba a perder la cabeza antes de llegar allí.
“El pajarito está despierto”, una chica habló, con un toque de acento nasal de Boston.
“Mmm.” Un hombre gruñó.
Paige sabía que la referencia a un ‘pájaro’ se debía a las plumas sueltas que sobresalían de su cuero cabelludo. Sus poderes habían venido con algunos cambios cosméticos extremadamente menores, convirtiendo su cabello en el amarillo brillante de un plátano o un pato bebé. Afectó todo el pelo de su cuerpo, incluso las pestañas, las cejas y los finos vellos de los brazos. Las plumas habían comenzado a crecer un año atrás, exactamente el mismo tono que su cabello, solo un puñado a la vez. Al principio, alarmada y avergonzada, ella las había cortado. Una vez que se dio cuenta de que no estaban ocurriendo más cambios, se relajó y las dejó crecer, incluso las exhibió.
Paige dirigió su atención a las dos personas en el vehículo con ella, contenta por la distracción a su creciente pánico. Tuvo que obligar a sus ojos a permanecer abiertos, por dolorosa que era la luz, esperando a que sus ojos se enfocaran. Sentada en el banco a su lado había una chica de su edad. La chica tenía un aspecto asiático en sus rasgos. Sus ojos, sin embargo, eran de un azul muy pálido, traicionando un poco de herencia occidental. La chica llevaba el mismo overol naranja que Paige, y cada parte de ella, excepto los hombros y la cabeza, estaba cubierta por la espuma blanca amarillenta. Su cabello lacio y negro estaba pegado al cuero cabelludo por la humedad.
El hombre se sentaba en el otro banco. Había más espuma alrededor de él que alrededor de Paige y la otra chica juntas. Para colmo, una jaula de barras de metal rodeaba la espuma, reforzando el aparejo. El hombre también era asiático, no menos de dos metros de altura. Los tatuajes se deslizaban por los lados de su cuello y detrás de sus orejas, en medio de su húmedo cabello negro; Llamas rojas y verdes, y la cabeza de lo que podría haber sido un lagarto o un dragón, dibujado en un estilo oriental. Tenía el ceño fruncido, los ojos ocultos en las sombras, ajeno al chorro interminable de roció que los aspersores en el techo del camión estaban generando.
“Oye, pajarito”, dijo la chica sentada frente a Paige. Ella estaba mirando a Paige como si esos ojos fríos pudieran mirar a través de ella. “Esto es lo que vamos a hacer. Te inclinas hacia la derecha lo más fuerte que puedes, luego te empujas hacia la izquierda en mi señal. Pero sigues mirando hacia la puerta de atrás, ¿de acuerdo?”
Paige miró a su derecha. La puerta trasera del camión parecía una puerta de bóveda. Ella rápidamente miró a la chica asiática. ¿Realmente quería darle la espalda a esta persona?
La chica pareció notar la vacilación de Paige. Ella bajó la voz hasta un siseo que hizo que la piel de Paige se estremeciera. “Hazlo. A menos que realmente quieras arriesgarte ante la posibilidad de que pueda encontrarte en la prisión, si no haces lo que te digo.”
Los ojos de Paige se ensancharon. Este era el tipo de persona con la que la iban a encerrar. Ella sacudió su cabeza.
“Bien, pequeño pajarito. Ahora inclínate hacia tu derecha, mira hacia la puerta.”
Paige lo hizo, forzando su cuerpo para moverse tan cerca de la puerta como pudo.
“¡Y de vuelta!”
Ella se movió hacia el otro lado, con los ojos todavía en la puerta. Algo pesado crujió contra la parte posterior de su cabeza. Trató de alejarse, sentarse derecha de nuevo, pero fue detenida cuando la máscara se enganchó en algo.
Cuando sintió un aliento caliente en la parte posterior de su cuello, supo lo que había enganchado. La otra chica se había agarrado a la correa de la máscara con los dientes. Hubo un tirón, luego la chica perdió el agarre, y las dos fueron empujadas hacia atrás a sus posiciones individuales por la gomosa espuma.
“Mierda”, gruñó la chica, “Otra vez.”
Tomó dos intentos más. En el primero, la correa se liberó de la hebilla. En el segundo, la chica agarró la máscara y tiró. Paige giró su cabeza en dirección a la chica para que la jaula parecida a un chupete en el interior de su boca pudiera liberarse.
Zarcillos de baba se extendieron desde su boca mientras estiraba su mandíbula y su lengua, tratando de tragar apropiadamente. Ella dejó escapar un pequeño gemido cuando la sensación regresó a las partes de su rostro que se habían vuelto entumecidas.
“Dos pweguntash,” balbuceó la chica asiática, sus dientes aun agarrando el cuero de la máscara entre ellos, “¿Túh pohwed?”
Paige tuvo que estirar su mandíbula y su boca un segundo antes de poder hablar, “¿Mi poder? Yo canto. Realmente bien.”
La chica asiática frunció el ceño, “¿Gé mash?”
“Yo... hago que la gente se sienta bien. Cuando toma impulso, puedo afectarlos, alterar sus emociones, hacerlos susceptibles a seguir instrucciones.”
La chica asintió con la cabeza, “¿Eh collah?”
Paige bajó la mirada hacia el collar de metal pesado alrededor de su cuello, “Está preparado para inyectar tranquilizantes en mi cuello si canto o alzo la voz.”
“Okah”, balbuceó la chica, "Toma lah mahcaga.”
“¿Por qué?”
“¡Tomagah!”
Paige asintió. Se apartaron la una de la otra, luego se balancearon, la chica le pasó la máscara. Ella la apretó entre sus dientes, sintiendo su mandíbula dolorida.
“Suelta eso y te invierto la piel”, dijo la chica, “Lung. Oye, ¿Lung? Despierta.”
El hombre sentado frente a ellas levantó un poco la cabeza y abrió los ojos. Tal vez. Paige no podía verlo.
“Sé que es difícil con las cosas que te inyectaron, pero necesito tu poder. Pajarito, inclínate hacia adelante, muéstrale la máscara.”
Paige hizo todo lo posible para empujarse hacia adelante contra la espuma que estaba en capas contra su pecho y su estómago, agarrando la correa en sus dientes, la máscara colgando debajo de su barbilla.
“Necesito que calientes el metal, Lung”, dijo la chica. “Jodidamente caliente.”
Lung negó con la cabeza. Cuando habló, no había acento de Boston en su voz. El acento que estaba allí hacia cortas sus palabras, claramente no era la voz de un hablante nativo de inglés. “El agua. Está demasiado mojado, demasiado frío. Y no puedo verlo bien. Mis ojos no han sanado por completo, y es difícil ver a través de este rocío. No me molestes con esto.”
“Inténtalo , miserable hijo de puta. Fracaso de líder. Es lo mínimo que puedes hacer, después de que una niña te pateo el culo, dos veces.”
“Basta, Bakuda.” Gruñó. Él golpeó su cabeza contra el metal de la pared del camión detrás de él, como para acentuar su declaración.
“¿Qué? No pude escuchar eso”, la chica, Bakuda, sonrió con una pizca de manía en su expresión, “¡Tu voz es demasiado aguda para mi rango de audición! ¡Patético... mestizo... eunuco!”
“¡Basta!” Rugió, golpeando de nuevo su cabeza contra la pared del camión. “¡Te mataré, Bakuda, por estos insultos! Te arrancaré el brazo de tu zócalo y lo meteré-”
“¡¿Enojado?!” lo interrumpió, prácticamente chillando, “¡Bien! ¡Úsalo! Calienta el puto metal. ¡La tira de metal alrededor de los bordes!”
Todavía jadeando por el esfuerzo de gritar, Lung dirigió su atención a la máscara. Paige hizo una mueca ante la explosión de calor en su cara, comenzó a alejarse, pero se detuvo cuando Bakuda habló.
“¡Concéntralo!” Gritó Bakuda, “¡Céntrate en los bordes!”
La radiación de calor cesó, pero Paige se dio cuenta de un olor fuerte y ahumado.
“¡Más caliente! ¡Tan caliente como puedas!”
El olor era demasiado fuerte, demasiado acre. Paige tosió un par de veces, con fuerza, pero no perdió el agarre de la máscara.
“¡Ahora, pajarito! ¡La misma maniobra que antes, pero no la sueltes!”
Paige asintió. Ella se inclinó, luego giró en dirección a Bakuda. Lo que siguió la sorprendió más que cuando Bakuda había mordido la correa de la máscara.
La chica asiática comenzó a atacar salvajemente el metal candente con sus dientes, cavando en él incluso cuando tenían que alejarse. Más suave con el calor, la fina tira de metal se liberó de la máscara misma. El metal que corría a lo largo de la correa cortó el labio de Paige cuando salió. Ella casi-casi-dejó caer la máscara, pero logró chasquear los dientes para atrapar la hebilla en los dientes antes de que pudiera caer al suelo.
Cuando la tira se soltó, Bakuda se echó hacia atrás y sacudió la cabeza a un lado, con fuerza, empalándose en el hombro con un extremo. Ella gritó, y la sangre salió de una de las quemaduras en su boca.
Paige miró a Lung. El hombre enorme no hizo nada, permaneciendo en silencio. Solo miró desapasionadamente cómo el pecho de Bakuda se agitaba con el esfuerzo y el dolor, con la cabeza colgando.
“¿Qué diablos estás haciendo?” Respiró Paige.
"Sin manos, tengo que buscarle la vuelta”, Bakuda jadeó, “De nuevo. Antes de que mi cuerpo se dé cuenta de lo mal que lo estoy lastimando.”
Paige asintió. Ella no estaba dispuesta a discutir con el supervillano que amenazaba con darle vuelta la piel.
Los siguientes intentos no fueron más bonitos ni más fáciles. La segunda tira larga de metal fue liberada y Bakuda también la empaló en su hombro. Las rejillas de metal de las partes exteriores e interiores de la máscara estaban próximas a ser liberadas. A Paige solo le quedaba la parte de cuero de la máscara, las correas y la cubierta que le cubría la boca y la nariz. Al ver a Bakuda equilibrar con cuidado las rejillas de metal en su hombro libre, contra la espuma pegajosa para que no se resbalen, Paige hizo lo mismo con el cuero de la máscara.
“¿Qué hiciste para ser enviada aquí?” Preguntó Paige.
“Lo último que escuché, antes de que perdiéramos el poder en nuestro vecindario, era que el recuento de cadáveres era casi de cincuenta.”
“¿Mataste a cincuenta personas?”
Bakuda sonrió, y no era bonita, con sus labios tan devastados como estaban. “Lastime más, también. Y hubo quienes sufrieron daños cerebrales, uno o dos pudieron haberse vuelto locos homicidas, y sé que un montón fueron congelados en el tiempo por cien años más o menos... se vuelve borroso. El momento cumbre fue la bomba.”
“¿Bomba?” Preguntó Paige, sus ojos se abrieron de par en par.
“Bomba. Dijeron que era tan poderosa como una bomba atómica. Idiotas. Ni siquiera entendían la tecnología detrás de ella. Incultos. Claro, era más o menos igual de poderosa, pero ese ni siquiera era el daño real. Lo más increíble hubiera sido la onda electromagnética que generaba. Borraría cada disco duro, freiría cada placa de circuito para cada pieza de maquinaria en una quinta parte de América. ¿Los efectos de eso? Hubiera sido peor que cualquier bomba atómica.”
Incapaz de siquiera pensar en eso, Paige miró a Lung. “¿Y él?”
“¿Lung? Él es quien me dijo que lo hiciera. El hombre a cargo, es él.”
La cabeza de Lung se movió fraccionalmente, pero con las sombras bajo su frente, Paige no podía decir si él estaba mirando.
“¿Tú?” Bakuda le preguntó a Paige. “¿Qué hiciste para ser enviada aquí?”
“Le dije a mi ex que se fuera a la mierda.”[2]
Hubo una pausa, luego Bakuda comenzó a cacarear. “¿Qué?”
“Es complicado”, Paige miró hacia otro lado y hacia abajo.
“Tienes que explicar, pajarito.”
“Me llamo Paige. Mi nombre artístico era Canary.”
“Ooooh”, habló Bakuda, todavía cacareando un poco mientras agarraba una de las tiras de metal que le atravesaba el hombro y la liberaba. Sosteniéndola entre sus dientes, ella dijo, “Esho no esh bueno. ¿Llamahte Canary en prishion?” [3]
“No tenía la intención de ir a prisión.”
“¿Quiéh la tiede?”
“Quiero decir, ni siquiera soy un supervillano. Mi poder, me hace una cantante fantástica. Ganaba mucho dinero haciéndolo, se hablaba de ofertas discográficas, nos movíamos a escenarios más grandes y mis shows seguían agotando entradas... todo era perfecto.”
Bakuda dejó que la tira bajará de sus dientes hasta que colgaba, luego la maniobró con cuidado hasta que se aferró al extremo izquierdo de la misma. Se inclinó hacia atrás, con la cabeza mirando hacia el techo, mientras deslizaba la otra tira de metal, la que estaba empalada en su hombro, dentro de su boca, así que estaba sosteniendo un extremo de cada tira en su boca. Haciendo una pausa, ella preguntó: “¿Qué pasho?”
Paige negó con la cabeza. Era el testimonio que ella nunca había podido decir en voz alta, en su juicio. “Acababa de terminar mi espectáculo más grande hasta ahora. Dos horas en el escenario, un gran éxito, a la multitud le encantó todo. Hice el cierra y fui al backstage para descansar, tomar un trago y encontré a mi ex. Me dijo que, como él fue quien me empujó a salir al escenario en primer lugar, merecía crédito. Quería la mitad del dinero.” Ella se rió un poco, “Ridículo. Como si sé supusiera que fuera a ignorar el hecho de que me engañó y me dijo que nunca lo lograría de verdad cuando se fue.”
Bakuda asintió. Se apartó de las tiras, donde había logrado atarlas con la apariencia de un nudo. Usó sus dientes para doblar las tiras ahora unidas en forma de L. Con el extremo que no estaba empalado en su hombro ahora en una posición frente a ella, cerró la boca sobre él.
“Nosotros discutimos. Luego le dije que se fuera a la mierda. Se fue, y no lo pensé ni un segundo... hasta que la policía apareció en mi puerta.”
Bakuda apartó su boca del final de la tira. Ella lo había doblado en forma de 'v' suelta. Ella frunció el ceño y luego miró a Paige, “¿Y?”
"Y lo había hecho. S- Supongo que todavía estaba energizada con mi actuación, y los efectos de mi poder todavía estaban potenciando mi voz, o él estaba en la audiencia y se vio muy afectado. Entonces, cuando le dije que se fuera a la mierda, él, um, lo hizo. O lo intentó, y cuando descubrió que no era físicamente posible, se lastimó hasta que...” Paige cerró los ojos por un momento. “Um. No entraré en los detalles.”
“Mmmm, leh pasha por idiota. Oo 'oo” Bakuda alzó las cejas, todavía trabajando la tira de metal dentro de su boca. Se apartó, verificó que el extremo estaba en forma de ‘o’, y luego se agarró las tiras con los dientes para sacarse la cosa de su hombro con un gruñido. Puso el extremo que acababa de retocar contra el banco y deslizó su boca a lo largo del metal, para poder agarrarla del otro lado.
Tomándola con los dientes, volvió su atención a la pared del camión entre ella y Paige. Había cerraduras colocadas a intervalos regulares contra la pared, destinadas a asegurar la cadena de esposas estándar en su lugar, para aquellos que no se rocían con espuma. Ella comenzó a pasar la correa de metal a través del lazo de la cerradura. Las gotas de sudor se mezclaron con el agua que corría por su rostro mientras trabajaba.
El nudo que une las dos correas se atascó en el agujero. Bakuda empujó un poco más fuerte, y lo colocó firmemente en su lugar. La curva en L del metal colocó el asa cerrada de metal en forma de ‘o’ cerca del hombro de Paige.
“¿Alguna posibilidad de que Oni aparezca?” Preguntó Bakuda a Lung.
“Me sorprendería”, retumbó su respuesta.
Ella agarró una de las rejillas de metal en su boca y comenzó a trabajar con sus dientes. Era una sola pieza delgada de metal, doblada y tejida como una malla de eslabones, aunque con una malla más apretada. Ahora que las tiras de metal ya no lo sujetaban con seguridad, Bakuda podía comenzar a desenrollarlo y enderezarlo.
Cuando estuvo casi completamente desenrollado, ella ajustó su mordida y apretó la segunda masa de alambre, la que había estado en la boca de Paige, en sus mandíbulas, amontonándola en un desastre cilíndrico de unos cuatro centímetros de largo y una pulgada de ancho. Todavía mordiéndola, giró su cabeza para que el cable de un metro y medio de longitud apuntara a Lung, a menos de un metro de su rostro. Todavía con la boca alrededor de la maraña de alambre, murmuró: “Necesito punta caliente.”
Lung gruñó, pero hizo lo que le pedía. Cuando la punta estuvo al rojo vivo, Bakuda ajustó rápidamente su agarre, soltando y mordiendo otra vez hasta que la punta estuvo cerca de su boca. Con los labios hacia atrás, ella lo mordió.
“¿Cómo puedes hacer eso?” Paige preguntó: “¿No duele?”
“Ovioh ge duere, eshtupidah”, gruñó Bakuda. Se apartó, lo colocó de manera que el mango quedara contra el banco, con la longitud del alambre pegado a su hombro, y examinó su obra. “Pero el esmalte de los dientes es más duro de lo que piensas.” Escupió una gota de sangre en el piso del camión, luego mordió dos veces más, haciendo una pausa entre las mordidas para girar la longitud del metal con sus dientes, labios y lengua.
Cuando extendió la longitud del cable en dirección a Paige, deslizándolo a través del extremo en forma de ‘o’ de la banda de metal, Paige se dio cuenta de lo que Bakuda había pasado tanto tiempo armando. Ni siquiera necesitó que se le pidiera que se inclinara contra las correas de espuma y levantara el cuello hacia un lado, para poner su collar al alcance del extra largo destornillador improvisado. La tira de metal con el lazo en el extremo servía para sostener la parte más cercana a Paige, por lo que Bakuda podía dirigirla más fácilmente.
No fue un trabajo rápido. Bakuda tuvo que usar los dientes, la mandíbula y un giro de su cabeza para girar el destornillador, y era una tarea ardua recuperarlo si perdía el control sobre él. Diez largos minutos de silencio y gruñidos solo fueron interrumpidos por el sonido de dos tornillos cayendo al banco de metal, antes de que Bakuda se detuviera a descansar y aliviar su mandíbula.
“No podrás hacerla nada a mi collar sin activarlo”, dijo Paige.
“Perra tonta”, murmuró Bakuda, sacando su labio inferior y mirando hacia abajo como si pudiera investigar el grado de daño en sus propios labios. “Soy una experta en bombas. Entiendo detonadores y catalizadores en el mismo nivel fundamental que entiendes caminar y respirar. Puedo visualizar cosas mecánicas de una manera que no podrías con cinco títulos universitarios y cien años. Insúltame así de nuevo y estás muerta.”
Como empujada a probarse a sí misma, agarró el destornillador con los dientes otra vez y se puso a trabajar de nuevo. Arrancó un panel y se reanudó el desenroscado, más profundo en el collar.
Paige dudó en volver a hablar, sabiendo lo fácil que era provocar a la chica, pero el silencio era aplastante. “Supongo que tenemos suerte de que sea un viaje largo, desde Boston a Columbia Británica.”
“Estuviste dormida un tiempo,” Bakuda se apartó del destornillador, hablando en voz baja, como para sí misma. “No tenemos tanto como piensas.”
Paige sintió que algo se liberaba del pesado collar que llevaba al cuello, vio que Bakuda inclinaba el destornillador hacia arriba y deslizaba un tubo de vidrio con algo brillante dentro de la barra de metal. Luego de unos minutos, otra pieza de maquinaria se unió al tubo de vidrio, como si fuera un pincho de alta tecnología.
“Trágico”, habló Bakuda, en su próximo descanso. “Este es un trabajo hermoso. No el ensamblado, eso es una mierda. Es obvio que el Artesano que diseñó esto tenía la intención de que fuera armado por tarados. No tendría tornillos y esas mierdas de lo contrario. Pero la forma en que está diseñado, la forma en que todo encaja... hace que una científica se sienta orgullosa. Odio despedazarlo.”
Paige asintió. Ella no sabía lo suficiente sobre ese tipo de cosas para arriesgarse a comentar. Por aterradora como era esta situación, por curiosa que fuera, sentía el efecto persistente del tranquilizante en su sistema, un aburrimiento abrumador.
Ella cerró los ojos.
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2018.07.05 20:10 master_x_2k Enredo VIII

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Enredo VIII

No perdimos tiempo, deteniéndonos solo para dejar que Perra dirigiera a sus perros en tres furgonetas separadas que Coil tenía esperando en la parte trasera del garaje. Una vez hecho esto, todos nos apresuramos hacia el vehículo que Coil tenía esperando, una limusina blindada. No era muy diferente de una limusina regular, pero los lados y la parte superior eran planos, y la parte delantera era chata. Todo eso daba la impresión general de ser algo extremadamente sólido.
Me pregunté si era demasiado llamativo. Era lo suficientemente distintivo que podría hacernos demasiado fáciles de rastrear. Sin embargo, Coil no parecía un tipo estúpido, y el tiempo era lo suficientemente corto como para que no pudiéramos darnos el lujo de ponernos a debatirlo. Subí adentro después de Grue, manteniendo mi boca cerrada por el momento, y mis ojos bien abiertos para captar todos los detalles.
El interior era de cuero negro y las ventanas estaban oscurecidas. El traje negro de Coil sobre el fondo negro lo hizo bastante difícil de distinguir cuando se sentó en una silla en el otro extremo, de espaldas al asiento del conductor. Si entrecerraba los ojos un poco, parecía que solo la serpiente con su traje estaba allí, flotando en el espacio vacío. Nos sentamos en el banco acolchado de cuero que se alineaba a un lado de la limusina. Trickster, el único Viajero que vino con nosotros, se sentó en el otro extremo, frente a Coil.
“Mis perros-” empezó Perra.
“Serán atendidos, se lo aseguro”, respondió Coil. “Encontrarán a tus perros y las furgonetas que usaron para llegar esperándolos cuando regresen.”
Perra frunció los labios, parecía enojada, pero no dijo nada.
“Deseo”, nos dijo Coil, “realizar una pequeña demostración. Porque preferiría establecer algunas cosas antes de pasar a discutir el plan mayor.”
Metió la mano en un portavaso a su izquierda y recuperó un rollo de monedas. Deshizo un extremo del rollo, luego repartió varias monedas en su palma. “Si fueran tan amables de atraparlas y colocarlas en el reversó de sus manos.”
Lanzó una moneda en la dirección de Tattletale. Ella lo atrapó y lo golpeó contra el dorso de su mano, “Cara.”
“Cara”, dijo Grue, mientras atrapaba la siguiente.
Coil comprobó dos veces que estaba lista para atraparla, luego la arrojó en mi dirección.
“Cara”, hablé, mientras la chocaba contra mi mano.
Y cara también para Perra y Regent.
Me incliné hacia adelante, alcancé detrás de mí, y recuperé mi monedero. Encontré un dólar de plata, se lo mostré Coil y luego lo lancé. Lo atrapé y lo puse en mi mano. Cara. Asentí.
“¿Manipulación de probabilidades?” Le pregunté, “¿Mejor suerte?”
Él negó con la cabeza. “No. Todo lo contrario, Skitter. Yo controlo los destinos. Yo decido los resultados.”
“Eso todavía me parece manipulación de probabilidades”, dije.
Tattletale se inclinó hacia adelante, para mirar más allá de Grue y mirarme, “No. Bueno, lo es, pero solo en el sentido más grande y más simple. Pero puedo asegurar que está diciendo la verdad, por más ambiguo que sea.”
“Cuando te pregunté cuáles eran sus poderes, en la reunión, dijiste que no sabías”, la acusé.
“No”, ella negó con la cabeza, “dije que no podía decir. Lo cual es verdad. Una de las contingencias para que yo pueda ser parte de los Undersiders y obtener los fondos que ofreció fue que mantendría los detalles en secreto, y tengo que hacer eso hasta que me diga lo contrario, lo siento.”
Coil colocó los codos sobre los reposabrazos y puso los dedos delante de su boca, o donde estaría su boca si la máscara mostrara alguna parte de su rostro. “Siento que mantener desinformados a enemigos potenciales es una necesidad. Para esos fines, en lugar de arriesgarme a tenerla como enemiga, busqué a su Tattletale y la contraté, con suficiente incentivo para mantenerla leal y en silencio sobre el asunto.”
“¿Y nosotros?”, Preguntó Grue.
“No voy a andar con rodeos, Grue”, respondió Coil, “Mi decisión de formar a los Undersiders fue una apuesta. Si fallaban, hacían que los maten, hirieran o arrestaran, entonces eso simplemente significaba que habría menos parahumanos en esta ciudad por los que tendría que preocuparme. Eso no quiere decir que no los asistí o que intenté dirigirlos hacia el fracaso. Hice todo lo contrario. Todo lo que quiero decir es que estaba preparado para la eventualidad.”
Grue inclinó ligeramente la cabeza, “¿Y si lo lograbamos?”
“Entonces, naturalmente, se encuentran sentados aquí, habiendo demostrado ser capaces”, Coil se recostó. “Dignos de escuchar mi propuesta, como ya lo han hecho los Viajeros.”
“No puedo dejar de notar que no los evaluó de la misma manera que nos evaluó”, dijo Grue, “Hemos trabajado para usted durante casi un año.”
“Los Viajeros tienen un historial establecido. Con esto en mente, los contacté y solicité que vinieran a Brockton Bay. Escucharon mi oferta, y esperaba que Trickster pudiera dar su respuesta esta noche.”
Todos los ojos se volvieron hacia Trickster. Él no se apresuró a responder. Metió la mano en el pliegue de su chaqueta, encontró un paquete de cigarrillos, sacó uno, lo colocó dentro de la boca de su máscara y lo encendió. Puso una mano en su sombrero para mantenerlo en su lugar mientras rodaba por la ventana para expulsar el humo afuera.
“Si no estás hablando pura mierda, si estás haciendo un intento de buena fe de proporcionar una solución, cuenta con nosotros”, dijo Trickster, sin mirar a Coil.
“Excelente”, respondió Coil, sin mover un músculo. No hubo ni una pizca de sorpresa allí.
“¿Solucion?”, Le pregunté a Trickster.
“Ese tipo”, Trickster inclinó su cabeza en dirección a Coil, “está ofreciendo a mi equipo una solución temporal a un problema continuo, con promesas de que va a buscar una posible solución permanente.”
“Una respuesta algo vaga”, habló Regent. Trickster se encogió de hombros.
No podía entender a estos tipos. Dije: “¿Esto tendría algo que ver con lo que dijo tu compañera de equipo acerca de ustedes haciendo un ridículo número de trabajos, como si estuvieran tratando de llenar un pozo sin fondo con dinero en efectivo?”
Se giró hacia un lado para dejar escapar una larga exhalación de humo, y luego respondió: “Mi compañera de equipo necesita mantener la boca cerrada acerca de los asuntos privados.”
Lo cual, en palabras claras, significaba que debería dejar el tema, y ​​que probablemente tenía razón. Probablemente no había sido mi mejor decision plantear un tema que estaba casi garantizado en poner el dedo en la llaga.
“Entonces”, le dijo Grue a Coil, “Has provocado nuestra curiosidad, que estoy seguro era tu intención.”
“Sí. En primer lugar, déjame mostrarte lo que deseo”, dijo Coil. Tocó un botón al lado de los portavasos a su izquierda, y las ventanas bajaron. Miré afuera, y vi la oscuridad de un túnel. Cuando salimos del túnel, nos encontramos con una vista al resto de la ciudad. La bahía y la ciudad estaban extendidas más allá de nosotros, un paisaje urbano iluminado por constelaciones de puntos de color amarillo anaranjado y blancos y la tenue luz de la luna de arriba.
Volví mi vista a Coil, y lo vi haciendo un gesto hacia la ventana abierta.
“¿La ciudad?”, Le pregunté.
“La ciudad, sí. Desear apoderarse del mundo no es solo un cliché, sino irrealista”, respondió, su voz sibilante, suave. “Por el momento, me contentaré con apoderarme de esta ciudad. Sigue siendo un cliché, lo admito, pero unos pocos logran siquiera esto con algún nivel de éxito.”
“¿No es ya algo un poco obvio que es lo que intentas hacer?”, Le preguntó Regent.
“Quizás, pero contrario a las expectativas populares, no pretendo limitar mi control al crimen organizado de Brockton Bay. Yo controlaría todo. Gobierno, tribunales, aplicación de la ley, negocios y mucho más.”
“Ambicioso”, habló Grue. Pensé que podría haber escuchado un cambio en su tono de voz. ¿Duda?
“Bastante. Pero tengan la seguridad, Undersiders, que ya estoy entrando en mi recta final.”
“¿Recta final?” Pregunté.
Piensa, Skitter. ¿Quiénes son los principales jugadores en esta ciudad? ¿Qué ha cambiado? El ABB está aniquilado, con el plan mismo que propuse en la reunión. El Imperio Ochenta y Ocho se tambalea por las jugadas que hice hoy, y espero terminar con ellos en las próximas semanas, espero con la ayuda de ustedes, los Viajeros y mis otros reclutas. Los Custodios y el Protectorado están ahora en una posición delicada. Tomé medidas para asegurarme de que el público sepa que sus héroes desempeñaron solo un papel parcial en la detención de ABB, y sus acciones de esta noche sirvieron para sacudir aún más la confianza en ellos. Si se presiona el asunto, espero que haya una reestructuración de la estructura del grupo. Quizás los miembros serán intercambiados con otros grupos cercanos del Protectorado, alguien más puede ser puesto a cargo, nuevas reglas, regulaciones y cuotas establecidas. En cualquier caso, pasará algún tiempo antes de que recuperen su equilibrio y restablezcan su reputación. Para cuando esto ocurra, estaré establecido en mi nuevo rol.”
Dejó que eso se asimilara. “¿Quién más queda? New Wave no está en posición de tomar el control. Son poderosos, pero demasiado controversiales, con incluso menos confianza del público que el Protectorado. Los Comerciantes bajo el liderazgo de Skidmark son demasiado débiles y egocéntricos para hacer una jugada seria. El grupo de Faultline es mercenario, y un uso conservador de mi poder me ha convertido en un hombre extremadamente rico, dejándome la opción de comprar su cooperación siempre y cuando sea necesario.”
“Son pocos los que están en posición de impedirme, mientras hago mi jugada, y no solo hablo de capas. Silenciosamente he estado comprando propiedades en todos los muelles y compraré más en las etapas finales de mi plan. Dos de los tres candidatos a la alcaldía para las elecciones de junio fueron comprados y traídos a esta ciudad, al igual que compré mis soldados de élite para ayudarme a controlar las calles y obstaculizar los negocios del Imperio. El consejo de la ciudad tiene sus elecciones en septiembre, también tendré agentes similares colocados en todas partes para entonces. Cuando digo que casi termino, no estoy hablando en ambigüedades. Estoy diciendo que las fichas de dominó se han establecido y que las primeras ya están cayendo.”
Bueno, pensé, adiós a cualquier duda que tuviera de que al Protectorado le importe quien era el sponsor de los Undersiders. Mierda. ¿Realmente estaba tan cerca?
“Dejando solo a ustedes y su papel en esto”, terminó Coil.
“¿Cuál sería?” Preguntó Grue, una nota desafiante en su voz.
“Apoderarme de esta ciudad no tiene punto si no la mantengo, Grue. Elegí personalmente a los Undersiders porque necesitaba aliados que se sintieran cómodos siendo situados en el extremo norte, los Muelles, el Paseo Marítimo, la Playa de Maniobras, las afueras del norte. Los elegí porque vi que tenían potencial, pero no tenían un perfil tan alto como para exigir la atención inmediata de las autoridades. Esto lo liberó para que lo pasaran por alto hasta que estuvieran más establecidos. Les permitió crecer tanto en su entrenamiento como en el trabajo de equipo, y para formarse una reputación. En mis esfuerzos contra Kaiser, no solo he ido minando a su Imperio, sino que he trabajado para mantenerlo ocupado, para que no se encuentren entre dos facciones mayores en las primeras etapas de su grupo. Solo tenían que lidiar con el ABB, y mantuvieron firmes durante casi un año. Que Skitter se uniera a su grupo fue suficiente para inclinar la balanza.”
“Así que. Si aceptan este trato, les pediría que controlen los muelles y el área circundante. No son odiados, han demostrado ser ingeniosos y capaces. Necesitaría que resguarden su área de cualquier intruso parahumano y que aplasten toda pandilla o banda en su territorio, de no someterse ellos a mis órdenes. Si este proyecto resulta ser un éxito, quisiera que fueran mis agentes en la expansión a las ciudades cercanas. Pero estoy divagando, eso es a largo plazo, solo una posibilidad.”
“¿Y qué obtenemos en todo esto?”, Preguntó Regent.
Coil respondió: “Esperaba que la riqueza y el poder fueran obvios. Más allá de eso, les dejo nombrar sus términos. Ya que expliqué lo que deseo, les dejo a ustedes decidir que pedirán a cambio de su cooperación.”
Nadie se apresuró a responder. Intercambiamos miradas el uno con el otro, tratando de medir las reacciones de los demás. Trickster terminó su cigarrillo, lo arrojó por la ventana y subió la ventana.
Coil rompió el silencio, “Perra. Soy consciente de tu colección de perros. Más de un edificio aislado que contiene perros callejeros y perros que esperaban ser sacrificados. Animales a los que rescató, recuperó y dio cobijo.”
Toda la atención se volvió hacia Perra. Parecía enojada, abrió la boca para hablar, pero Coil la interrumpió antes de que pudiera.
“No. No interferiría con tus asuntos. Respeto tu pasión. Pero al mismo tiempo, sé que probablemente te duela, que solo dispones de tiempo limitado para visitar estos lugares, alimentar a estos animales que has rescatado y brindarles la atención y el cuidado individual que necesitan.”
Perra lo fulminó con la mirada. Si las miradas mataran.
“Podría proporcionar los recursos que necesita, para equipar por completo los edificios y hacerlos cómodos para los perros. Asistentes para cuidar a los animales y trabajar bajo tus ordenes como mejor te parezca. Haría que la ciudad diera el mismo tipo de ayuda financiera a cualquier persona que adopte un animal de un refugio como se les proporciona a los padres sustitutos, con supervisión, por supuesto, para garantizar que se cuiden adecuadamente a los animales, que el sistema no sea explotado. No habría más perros encerrados en refugios, esperando la eutanasia. ¿Qué le dirías a eso?”
“Diría que me estás jodiendo.”
Él no presionó el asunto, sino que recurrió al siguiente miembro de nuestro grupo. “Regent. Un joven difícil de complacer, porque creciste sin carencias, y esperas grandesa, lujo y entretenimiento ocioso por rutina.”
“¿Qué sabes sobre cómo crecí?” Regent lo desafió.
“Sé lo que sabe el Protectorado. No mucho después de que Lung fuera puesto bajo custodia, Armsmaster comenzó a presionar para obtener detalles sobre su grupo. El personal de las oficinas del ERP se encargó de revisar los antecedentes penales e informes de los parahumanos menos conocidos, tratando de encontrar paralelismos. Encontrar si tal vez un supervillano en otra área se mudó a Brockton Bay, cambiando su nombre, vestimentas y métodos. Y te encontraron.”
“Ah”, Regent se recostó en su asiento. “Mierda.”
“Así que sé quién eres. Sé que hiciste todo lo posible por salir de las manos de tu padre, y que es muy probable que una parte de ti se sienta impulsada a probarse ante él, a buscar el éxito, el poder y el estatus en nuestros círculos.”
“¿Su padre?”, Le pregunté.
“No es mi historia para contar”, Coil agitó una mano, “Lo dejo para que Regent lo comparta en una fecha posterior, si así lo desea. Todo lo que quiero decir es que puedo darte eso, Regent. Estado y notoriedad, tal vez lo suficiente como para elevarse por encima de su viejo.”
Regent asintió una vez, pero no dijo nada. Me hubiera gustado ver su expresión detrás de su máscara.
“Deben entender, Undersiders, yo no uso el miedo como lo hizo Lung, o la manipulación como lo hace Kaiser. Haría que trabajen junto a mí porque saben que soy la persona que está mejor equipada para darles lo que desean, y que nadie más puede o quiere darles una mejor oferta.”
“Lo cual suena bien, claro”, respondí. ¿Podría abrir agujeros en este plan, tal vez descarrilarlo? “Pero no he olvidado que nos acabas de decir que estabas completamente preparado para que lo arruináramos en algún momento del camino, y que hubieses estado perfectamente conforme con que sucediera. Te hubieras encogido de hombros, dirías ‘menos capas de las que preocuparse’, y nos habrías abandonado y seguido su camino.”
Coil asintió con la cabeza, “Esto es cierto.”
“Entonces, si metemos la pata más adelante, ¿va a ser lo mismo?”
“No”, habló Coil. Luego se detuvo por un momento. “Entiendo su preocupación, pero ya les he informado de un buen trato aquí. Si fueran arrestados, o si la mitad de su equipo pereciera en acción, sería peligroso abandonarlos, porque podrían divulgar información clave. Este continuará siendo el caso.”
Asentí con la cabeza, lentamente, “Excepto que podría proporcionarnos información falsa o dejar de proporcionar información clave.”
“Busca a Tattletale por la respuesta a eso. Puede que haya comprado su ayuda, pero espero que la consideres amiga y viceversa. Podrías, espero, confiar en ella para verificar que lo que te digo es verdad, y para saber más sobre mi plan de lo que divulgo, en cualquier caso.”
Entonces, si quisiera argumentar más al respecto, parecería que no confiaba en Tattletale. No estaba segura de que me gustara eso, pero asentí. “Bien.”
“Skitter”, habló Coil. “Vine preparado, esta noche, con ofertas en mente para el resto de tu equipo. Puedo ayudar a cuidar las colecciones de perros rescatados de Perra y ayudar a asegurar que menos animales necesiten ser rescatados en el futuro. Grue confía en mí por un asunto personal, y sabe que mi poder solo puede garantizar que las cosas sigan su curso sin dificultad. Tú, y solo tú, Skitter, haces que me pregunte qué deseas, al final de las cosas.”
Tattletale, a mi izquierda, se inclinó hacia delante otra vez, con un interés claro en su rostro.
Tenía que ser convincente. De ninguna manera iba a dejar que algo apareciera en su radar y alertara a Tattletale ahora. Así que lo pensé seriamente.
Esperaba que alguien rompiera el silencio mientras tomaba el tiempo para considerar, tal vez incluso distraerme, pero nadie lo hizo. Todos esperaron pacientemente, poniéndome en el foco de toda atención, un lugar en el que odiaba estar dentro o fuera de traje.
“La ciudad”, le respondí, teniendo cuidado de ser lo más genuina posible, para evitar alertar a Tattletale: “Quieres controlarla. Bien. Quiero que la hagas funcionar. Repara los Muelles para que no sean una pocilga. Dale trabajo a la gente. Limpie el tráfico de drogas, o las drogas duras por lo menos. Enderece la estúpida burocracia del gobierno y las escuelas y todo eso. Esa clase de cosas.”
Coil negó con la cabeza, “No es algo que pueda ofrecerte con buena conciencia, querida Skitter.”
Levantó su mano para detenerme antes de que pudiera abrir la boca. No es que fuera a hacerlo, pero lo hizo. “De lo que estás hablando, yo ya tenía la intención de hacerlo, en gran parte. Entregártelo como regalo no sería muy diferente de ofrecerte una cantidad en efectivo, cuando ya tengo la intención de darte todo el dinero que necesites.”
“Así que vas a mejorar Brockton Bay”, le dije, con cuidado.
“No me malinterpretes. No pretenderé ser una buena persona, te aseguro que no lo soy. Dicho esto, es probable que descubras que soy un hombre orgulloso. Consideraría una falla catastrófica de mi parte si esta ciudad no prosperase bajo mi gobierno, un tremendo golpe para mi ego.”
Asentí.
Continuó, “Sin embargo, nuestros deseos sobre temas individuales pueden diferir. Yo diría que siempre habrá crimen, siempre habrá drogas.”
“No estoy diciendo que no lo haya. Solo digo que hay margen de mejora. Cuando estaba en el sexto grado, más de mis compañeros de clase podían explicar lo que era un bajón de keta que nombrar una docena de países.”
“No prometo soluciones rápidas, Skitter. Lo que les diré es que individuos como ustedes controlarían territorios y serían responsables de mantener su propio tipo de orden en esas áreas, con los medios que consideren adecuados. Con el tiempo, las personas se adaptarían a esto, las tasas de criminalidad disminuirían. Controlaría simultáneamente el flujo de producto a la ciudad, reduciendo la distribución de las drogas más problemáticas, aquellas que conducirían más a la decadencia social y el crimen, mientras que otros productos más benignos estarán disponibles en su lugar. El crimen y las drogas no pueden conquistarse, pero son animales que creo que puedo dominar.”
“¿Y la ciudad misma?”, Pregunté. Pensé en mi padre: “¿Reparar el ferry?”
“Sí. Ten la seguridad, si aceptaras mi oferta, esperaría que te contactes conmigo y expreses tu opinión en cualquier momento en que sientas que no estoy cumpliendo en algún departamento. Puedo ser un hombre orgulloso, pero preferiría que dañes ese orgullo, incluso que lo provoques intencionalmente, en lugar de dejarme ser complaciente.”
Asentí una vez, lentamente.
“He dicho mi parte, entonces. Los dejo para considerarlo, Undersiders. Reconozco que esto no es a lo que se han apuntado al principio. Sé que puede que no tenga el mismo atractivo a las aventuras de trajes y capas, y estoy preparado para el hecho de que esto podría llevarlos a rechazar esta oferta. Todo lo que espero es que, si deciden rechazar la oferta, si deciden que se sienten más cómodos como simples delincuentes poco comunes, nuestro acuerdo previo se mantendrá.”
“Has invertido tanto en nosotros, y si decimos que no, ¿Podemos simplemente irnos?”, le preguntó Regent.
Coil extendió sus manos un poco, “¿Qué me verías hacer? ¿Asesinarlos? ¿Amenazarlos? ¿Orquestar un arresto? No hay garantía de que cualquier intento de mi parte sea totalmente exitoso, sea lo que sea que elija, y pueden considerarlo como un cumplido que no quisiera que ninguno de ustedes escape al intento y me persiga como un adversario dedicado.”
Golpeó la ventana detrás de él. Inmediatamente, la limusina disminuyó la velocidad y se detuvo. Cuando miré afuera, vi que estábamos en los muelles.
“Piénsenlo. Hablen de ello y háganme llegar su respuesta, cuanto antes mejor, a más tardar dentro de una semana. Tattletale, debería ser obvio, pero formalmente te libero de todas las estipulaciones de tu contrato que requieren que mantengas mi identidad como patrocinador privado. Puedes dar mi información de contacto a tus compañeros de equipo.”
“Claro”, respondió Tattletale.
“Y antes de que me olvide, arreglé cuentas individuales para cada uno de ustedes con un banquero supervillano llamado El Contador, ya que pagar el trabajo de esta noche en billetes, naturalmente, era inviable. Mis hombres les proporcionarán la información de su cuenta y las instrucciones para acceder a estas cuentas mientras recuperan a sus perros.”
Grue extendió una mano, “No estoy seguro de lo que haremos, si tomaremos este trato, pero ha sido bueno trabajar con usted hasta ahora, y espero continuar.”
Coil tomó la mano de Grue y la sacudió, firme, “Igualmente, Grue, Undersiders.”
Salimos del vehículo. Estábamos en el extremo oeste de los muelles, a juzgar por lo lejos que estaba el agua y lo cerca que estábamos de las montañas que rodeaban la ciudad. Estacionados detrás de la limusina había tres camionetas, cada una con dos soldados de Coil listos, alerta.
Mientras caminábamos por el extremo de la limusina blindada, un soldado repartió sobres a cada uno de nosotros.
Continuamos caminando, y Perra abrió cada puerta que pasamos, dejando salir a los perros. Eran más pequeños ahora. Judas, el más alto, solo llegaba a mi hombro. Su músculo externo, mojado y arrugado, colgaba de ellos como exceso de piel en una persona que había perdido mucho peso. Los interiores de las furgonetas estaban salpicados con más exceso de carne, sangre y huesos que habían sido derramados. La etapa final consistiría en que los perros se quitaran el resto del exceso de masa, revelando sus formas normales anidadas en lo profundo, secas dentro de una membrana, virtualmente intactas por las heridas que habían sufrido durante la noche.
Cuando el último de los perros, Angelica, fue liberado y las camionetas y la limusina se alejaron, volvimos al departamento. Cada uno de nosotros estaba demasiado ocupado resolviendo nuestros propios pensamientos y dilemas para distraernos con conversación, por lo que era notablemente silencioso.
Lo tengo. Tengo lo que necesito.
Simplemente no sabía cómo me sentía al respecto.

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2018.07.05 20:09 master_x_2k Enredo VII

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Enredo VII

Saltar de azotea en azotea no era tan impresionante ni tan eficiente como en la televisión y en las películas. Incluso si eran los perros quienes se encargaban del trabajo, no eran las criaturas más gráciles, no estaban hechas para montar, y no teníamos ninguna silla de montar. También estaba la clara cuestión de que había edificios de alturas tremendamente variadas, similar a cómo el vecindario de Brian lucía viejos edificios de estilo victoriano en medio de apartamentos y condominios. Cuando Judas saltó desde el lado de un edificio de seis pisos, clavó sus garras en el costado de un edificio vecino para frenar su descenso, luego saltó el resto del camino hasta el asfalto de un callejón, estaba genuinamente preocupada de que los aterrizajes dislocarían mi cadera.
En resumen, estaba agradecida de estar de vuelta en tierra firme.
“¡Necesito una mano!”, Gritó Perra, un momento después de que Brutus tocara tierra. Tenía a Tattletale tendida sobre su regazo y los hombros de Brutus, y parecía que Tattletale se caía, a pesar de los mejores esfuerzos de Perra por aferrarse a ella.
Con reticencia, dejé ir a Grue mientras él se bajaba de Judas y se apresuraba a ayudar. Silenciosamente lamenté haber incluido los paneles de armadura en mi pecho y mi estómago, que habían sido una sólida barrera entre mi cuerpo y su espalda mientras me aferraba a él en nuestro retiro de la Galería Forsberg.
Cualquiera que fueran penas, no era ajena al asunto en cuestión. Salté de la espalda de Judas y me apresuré a ayudar con Tattletale, solo un paso detrás de Grue. Resultó más fácil deslizarla hacia la acera que devolverla a la espalda de Brutus. Grue hizo el trabajo pesado, mientras yo me enfocaba en evitar que su cabeza y sus brazos golpearan el suelo o quedaran atrapados debajo de ella. Mientras me agachaba para ayudarla a bajar al suelo, ya podía sentir la rigidez de los músculos de mis muslos, espalda y estómago. Me alegré de haber hecho mi ejercicio matutino antes, porque de ninguna manera iba a poder ir a ningún lado mañana.
Eché un vistazo alrededor de nosotros. Los coches pasaban a toda velocidad por las calles, pero no había muchos peatones, y ninguno parecía habernos visto hasta ahora. Mis sospechas eran que la mayoría de las personas en el centro de la ciudad que estaban fuera se encontrarían cerca de Lord Street, celebrando el final del toque de queda. La gente estaría demostrando su alivio por el final de la situación del ABB, recuperando el tiempo que habían pasado encerrados en sus casas durante las seis noches de toque de queda.
“¿Alguien ve capas siguiendo?” Preguntó Grue.
“No vi a nadie, pero realmente no estaba mirando. Ese es usualmente el trabajo de Tattletale”, respondió Regent.
“No puede darnos ninguna información como está”, señaló Grue.
“Espera”, le dije. Cogí de nuevo mi compartimiento de herramientas y saqué el monedero. Quité los pañuelos de papel que había envuelto dentro para evitar que el cambio traqueteara y encontré uno de los tres pequeños paquetes blancos en el fondo de la bolsa. Abrí el paquete de un tirón y lo sostuve debajo de la nariz de Tattletale.
“¿Sales aromáticas?”, Preguntó Grue.
Asenti. “Preguntaste si alguien tenía después de que derribáramos a Über y Leet. Hice una nota mental de tenerlas para la próxima vez.”
“Apuesto a que la mitad de nosotros lo hicimos”, Regent respondió, “Lo extraño es que de hecho las conseguiste, torpe.”
“¿Qué hay de extraño en eso?” Pregunté, un poco a la defensiva.
Se distrajo de responder cuando Tattletale se movió, girando la cabeza para alejar su nariz de las sales aromáticas. Los moví de nuevo debajo de su nariz.
Ella se despertó, murmurando, “Está bien, detente.”
“Bienvenida de regreso”, le dijo Grue.
“¿Cómo te sientes?”, Le pregunté.
“Mi estómago se siente como si alguien lo hubiera pasado por una licuadora, y mi brazo me duele muchísimo, pero soy más fuerte de lo que parezco”, dijo. No un segundo después, ella gimió y exhaló un suspiro, “Pero voy a necesitar ayuda para pararme.”
Grue y yo la ayudamos. Ella estaba sufriendo, y se movía a un ritmo glacial. Se hizo más difícil por el hecho de que aparentemente no quería que ninguno de nosotros tocara su brazo derecho.
“¿Qué me perdí?”, Preguntó, como para distraerse del hecho de que se estaba moviendo como una anciana.
“Para no hacer mucho cuento, te noquearon de un cachetazo, todo quedó en manos de Perra y Skitter, e igual nos escapamos”, Regent se encogió de hombros.
Tattletale se congeló en seco. Como Grue y yo todavía estábamos poniéndola de pie lentamente, me vi obligada a cambiar mi agarre para asegurarme de que no se cayera.
Mierda”, se las arregló para encajar más invectiva en esa sola palabra que algunas de las personas del trabajo de mi padre podrían manejar en diez, y algunos de esos tipos eran marineros. Tattletale volvió la cabeza, “Eso no es-”
“No es cierto”, habló Armsmaster, haciendo eco de sus palabras mientras doblaba el final del callejón.
Se veía peor por el desgaste. La mitad inferior de su rostro tenía verdugones, no muchos, sino algunos. Había ordenado a los avispones que picaran para que no estuvieran enrollando sus abdómenes, lo que significaba que no estaban exprimiendo los sacos de veneno e inyectando veneno con cada aguijón. Solo inyecté suficiente veneno para que doliera un poco, para distraer. Sin embargo, después de haber hecho mi retirada, sabía que algunos se habrían quedado con él, y algunos lo habrían picado después de que estuviera fuera de alcance y ya no pudiera controlar a los avispones. Sin embargo, los verdugones no eran la parte mala. Sino que lo que me llamó la atención fueron los seis delgados chorros de sangre que corrían por la mitad inferior de su rostro. Las mordidas de avispón no eran necesariamente capaces de penetrar la piel, por mucho que pudieran doler, pero había muchos de ellos, y si unos pocos mordían en el mismo lugar, o si alcanzaban el borde de un párpado o una fosa nasal… Tal vez. Noté su Alabarda en su mano derecha.
Cuando miré nuestra ruta de escape restante, Dauntless estaba en el otro extremo del callejón. La estrella en ascenso de Brockton Bay. Hubiera sido fácil pensar que era un artesano, pero aparentemente no lo era. Su poder le permitía, de acuerdo con los detalles que había filtrado cuando apareció en la televisión y en las revistas, imbuir su equipo con un poco de poder todos los días. La cosa era que cada poder que repartía tenía efectos permanentes. Todos los días, era un poco más fuerte que el día anterior. Un poco más versátil. Se esperaba que eventualmente superara incluso a Alexandria, Legend y Eidolon, el "triunvirato" del Protectorado, los machos alfa. Eso convertía a este héroe local de Brockton Bay en alguien muy importante.
No prestaba atención a esas cosas, no me interesaba el culto a los héroes. Siempre me habían parecido interesantes las capas, había seguido las noticias no chismosas sobre ellas, pero con la excepción de una fase alrededor de la época en que tenía nueve años donde tuve una camiseta de Alexandria y mi mamá me ayudó encontrar fotos de ella en línea, nunca me había fanatizado con ningún héroe en particular.
Dauntless cargaba algo de su emblemático equipamiento. Tenía su Arclance, una lanza que sostenía en una mano que parecía hecha de rayo blanco. Su escudo, fijado a su antebrazo izquierdo, era un disco de metal del tamaño de un plato, rodeado de anillos del mismo tipo de energía que componían la lanza. Completando su conjunto actual de artículos potenciados estaban sus botas. Sus pies parecían envueltos en la energía blanca y crepitante. Si los rumores podían creerse, él también estaba trabajando en potenciar su armadura, pero no pude ver ninguna pista de esa energía en el traje. Era blanca y dorada, y su casco dorado era de estilo griego o espartano, con hendiduras para los ojos, una banda de metal cubriendo su nariz y una hendidura que le bajaba por la mitad inferior de la cara. Una banda de metal coronaba la parte superior, como un mohawk.
Pude ver el rostro fruncido de Armsmaster cuando volvió su atención hacia mí.
“Lancé tu Alabarda fuera de la Galería”, hablé antes de que pudiera. “¿Dauntless la recupero para ti?”
Él no dijo una respuesta de inmediato. Como una demostración, arrojó su Alabarda al aire. Desapareció en una tormenta de brillantes líneas azules cuando alcanzó el punto alto de su ascenso, simultáneamente materializándose de nuevo en su mano. ¿No había visto a Kid Win traer su cañón al sitio del robo al banco de la misma manera? ¿Una pieza de tecnología prestada?
“No voy a poner tantos huevos en una canasta sin suficientes resguardos”, me dijo Armsmaster. Su voz repleta con ira reprimida.
Sin bichos. Maldita sea, no tenía bichos de nuevo. Había vaciado mi armadura de bichos cuando ataqué a Armsmaster, y los dejé a ellos y al resto del enjambre en la Galería cuando escapamos.
Ríndanse”, entonó.
“Pensando en ello”, habló Tattletale.
“Decide rápido” gruñó Armsmaster.
“¿Por qué se detuvieron aquí, chicos?" Murmuló Tattletale, “Estamos a media cuadra del estacionamiento donde escondimos nuestro vehículo.”
“Quería asegurarme de que no nos perseguía nadie antes de que volviéramos”, respondió Grue, “Menos mal que lo hice.”
“Claro”, la voz de Regent estaba cargada de sarcasmo, “porque esto es mucho mejor a que ellos nos encontraran mientras encendemos la camioneta.”
“Chicos”, interrumpí, susurrando sin apartar los ojos de Armsmaster, “Respuestas. Soluciones.”
“Vayamos al estacionamiento”, nos dijo Tattletale.
“Nuestra situación allí no será mejor”, respondió Grue.
Vayamos al estacionamiento”, siseó ella entre dientes, mientras Armstroms daba un paso adelante.
El callejón era lo suficientemente ancho para que dos perros se pararan hombro con hombro, y vi a Perra dirigiendo a dos de los animales para que se interpusieran entre nosotros Armsmaster antes de que Grue cubriera todo excepto a Armsmaster y los perros en la oscuridad.
La oscuridad no duró más de tres segundos. Hubo tiempo suficiente para que Grue colocara su brazo contra mi clavícula y me empujara contra la pared, y luego eliminó la oscuridad que nos rodeaba. Había un olor a ozono ardiente. ¿Había usado Dauntless su lanza?
Inmediatamente quedó claro que Dauntless no tenía mucha oscuridad a su alrededor. Levantaba el brazo de su escudo, y se había convertido en un campo de fuerza con forma de burbuja, que se extendía en un radio de tres metros a su alrededor, tocando ambas paredes a cada lado de nosotros. El campo de fuerza estaba sirviendo para bloquear la oscuridad, y aunque no estaba segura, sospeché que el campo en realidad estaba comiendo a través de la oscuridad que lo tocaba. Estaba produciendo un sonido crepitante y chisporroteante que ahogaba el tráfico en las carreteras que nos rodeaban.
Dauntless avanzó un paso, y el campo de fuerza se movió una distancia correspondiente más cerca de nosotros.
Después de un segundo corto avance de Dauntless, Grue tuvo que retroceder un paso para evitar tocar el campo de crepitante energía blanca. Un paso que cerró la distancia entre nosotros y Armsmaster.
“Armsmaster te odia”, dijo Tattletale a Dauntless, alzando la voz para que la oyera por encima del crujido que el campo de fuerza estaba generando, “Odia que tú seas la próxima estrella, el tipo que lo va a superar. Que tienes el camino fácil para ser un gran nombre en el Protectorado, y él es el que tiene que pasar las noches despierto, modificando su equipo, compilando simulaciones, pensando en nuevas ideas, entrenando en el gimnasio durante horas y horas seguidas. Cada segundo de trabajo que realiza, siente más resentimiento por ti. ¿Por qué crees que eras el único miembro del equipo que mandó para patrullar la ciudad y cuidar a los Custodios, en lugar de que vinieras a la fiesta?
Dauntless negó con la cabeza. Luego levantó la mano de su lanza y tocó con un dedo el costado de su casco.
“Audífonos”, suspiró Tattletale, “Armsmaster le dijo que se pusiera audífonos, por lo que Daughtless no puede oír a nadie más que a él. Eso es brillante e increíblemente deprimente.”
Dauntless avanzó dos pasos, rápidamente, y todos nosotros, a excepción de Perra y Angelica, estábamos en una posición en la que teníamos que darnos prisa en dar un paso atrás. Regent fue demasiado lento, y su mano tocó la burbuja. Un breve arco de energía viajó desde el campo hasta la mano de Regent mientras la retiró.
“¡Mierda! ¡Ow!” Regent se quedó sin aliento. “¡Suficiente de esta mierda!”
Levantó su otra mano, y Dauntless tropezó. Regent luego agitó su mano hacia un lado, y Dauntless cayó. Cuando Dauntless usó ambas manos para aliviar su caída, el campo de fuerza cayó.
“¡Muevanse!” Gritó Grue, descartando su oscuridad. Perra silbó dos veces, con fuerza, y los dos perros que luchaban con Armsmaster se apresuraron a seguirnos.
Dauntless levantó su lanza para impedirnos el paso. Grue, dirigiendo nuestra retirada, saltó sobre el crepitante rayo de luz y bajó los dos pies sobre el casco de Dauntless cuando aterrizó. El héroe no se recuperó antes de que lo rebasáramos.
Estábamos libres del callejón. Dos de los perros pasaron junto a nosotros, metiéndose contra el tráfico para que pudiéramos cruzar la calle. Los autos pisaron los frenos cuando nos movimos.
Acabábamos de cruzar el umbral del estacionamiento cuando Dauntless abrió fuego, golpeando a Brutus no menos de tres veces con pinchazos de su Arclance, y luego dirigiendo su atención a Angelica. El arma podía extenderse tanto como lo necesitara, alargándose más rápido de lo que el ojo podía seguir. Chispas blancas volaron cuando se estrelló contra los animales, pero el efecto fue a lo sumo menor. El Arclance era algo entre un sólido y una energía, combinando los rasgos de ambos. Podía golpear bastante fuerte, con una carga eléctrica de remate, pero sospechaba que usarlo con los perros no era muy diferente de usar un Taser de mano contra un elefante adulto. Eran demasiado grandes, demasiado duros.
Al descubrir que no estaba teniendo mucho efecto sobre los animales, Dauntless apuntó hacia nosotros.
Regent interfirió con la puntería de Dauntless, y el Arclance desgarró las ventanas del edificio sobre el estacionamiento, trayendo una lluvia de fragmentos de vidrio sobre nosotros mientras cruzábamos la puerta y entramos al garaje.
Armsmaster salió del callejón y nos vio. Con la intención de cerrar la distancia, él envió su garfio para atrapar la barra de metal de ‘no pases si estás por encima de esta altura’ sobre la puerta del estacionamiento. En el momento en que las garras del gancho se cerraron alrededor de la barra, Armsmaster comenzó recoger la cadena para impulsarse, sus botas de metal patinando sobre la carretera.
Perra silbó, fuerte, y señaló la barra. Judas se abalanzó hacia ella, atrapando la barra y el garfio en sus mandíbulas. La cadena que sostenía la barra se rompió cuando Judas tiró, y el deslizado de Armsmaster fue interrumpido cuando Judas tiró de la cadena que se extendía entre ellos.
Armsmaster cambió de posición y empezó a correr, logrando mantener sus pies estables a medida que su trayectoria cambiaba. Extendió el brazo que sostenía el báculo, y vi un chorro de sangre volar de la boca de Judas, el perro se echó hacia atrás en reacción. Judas soltó la barra y el gancho y retrocedió varios pasos, gruñendo. Cuando el gancho se retiró, vi que no estaba en su forma de gancho, sino en su forma normal de alabarda, con hoja, punta de lanza y una cantidad considerable de sangre.
Armsmaster mantuvo su ímpetu, terminó de recoger la cadena, y luego envió la bola de nuevo, su arma volviendo a cambiar a un mayal. Derribo a Judas, luego llevó el mayal en un amplio barrido para mantener a raya a los otros dos perros. Dauntless continuó acercandose, deteniéndose justo detrás y al lado de Armsmaster.
“Mi programa de mapeo dice que hay tres formas de salir de este garaje”, nos informó Armsmaster, “Las puertas de las otras dos salidas están cerradas, y les garantizo que no tendrán tiempo de abrir la cerradura o romper la puerta antes de que los alcance. No más trucos, no más...”
Se detuvo a mitad de la frase, movió la cabeza hacia un lado y luego hacia el otro. “Que-”
Y luego desapareció.
Un pilar de concreto pintado de color amarillo, del tipo que se usaba para evitar que los autos se estacionen frente a las puertas de las escaleras, o para proteger la máquina expendedora de boletos de cualquier colisión, apareció en su lugar. Golpeó el suelo con fuerza, luego cayó de costado. Al mismo tiempo, escuchamos una serie de fuertes colisiones detrás de nosotros.
Un gigante de acero con manos enormes y un caño en su espalda que arrojaba volumenes de humo negro y gris tenía una mano cerrada alrededor de Armsmaster. Repetidamente, metódicamente, golpeó a Armsmaster contra el capó de un automóvil.
Ballistic, con su construcción de jugador de fútbol y su armadura corporal angular, salió de las sombras entre los autos hacia la izquierda de Dauntless, justo al lado de la entrada. Una niña que reconocí pero que aún no había visto en persona surgió de la derecha. Llevaba maquillaje de payaso y una gorra de bufón, con un traje azul celeste y ceñido completo con faldones. Las campanas tintinearon por las puntas de su gorra, sus faldones, sus guantes y sus botas. Circus. Su traje, maquillaje y combinación de colores eran diferentes cada vez que salía, pero el tema siempre era más o menos el mismo.
Dauntless se movió para retirarse, pero Sundancer lo interceptó, dando un paso alrededor del frente del edificio y colocando su sol en miniatura en el centro de la entrada para bloquear la salida.
No tenía suficientes bichos para contribuir, y además tenía muy poca idea de lo que estaba sucediendo, así que me quedé quieta y observé mientras el resto de la escena se desarrollaba con sorprendente velocidad.
Armsmaster luchó para salir de la mano de metal gigante, pero se encontró lidiando no solo con la máquina, sino con una criatura de la laguna negra, repleta de armadura de crustáceos y tentáculos de pulpo en lugar de brazos y cara. Logró alejarlos por unos breves instantes, hasta que lanzó su arma hacia la criatura pulpo y terminó con el parachoques de un coche en el lugar de la Alabarda. Él no tenía agarre en el parachoques cuando se materializó, por lo que se le resbaló y lo dejó caer. Antes de que pudiera recuperarse de su sorpresa o su falta de un arma, se encontró atrapado en la mano mecánica. El gigante impulsado por vapor reanudó su metódico golpeteo de Armsmaster contra el ahora maltratado coche, con el hombre cangrejo-pulpo parado cerca pacientemente.
Circus arrojó un puñado de cuchillos a Dauntless, solo para que fueran desviados cuando se encapsuló en su burbuja de campo de fuerza. Sin embargo, en el momento en que se levantó la burbuja, vi que Ballistic se agachaba para tocar el automóvil estacionado a su lado. No se vio que se moviera cuando utilizó su poder en él. Más bien, en un abrir y cerrar de ojos, se había ido de donde estaba, y abruptamente se encontraba prácticamente envuelto alrededor de la mitad superior del campo de fuerza. Comenzó a rodar hacia un lado antes de que el campo de fuerza cediera, y luego cayó al suelo a escasos metros de Dauntless.
Circus no había dejado de moverse. Cuando el auto tocó el suelo, sus pies encontraron posiciones en el chasis, e inmediatamente estaba en el aire, saltando hacia Dauntless. Ella trajo sus manos hacia atrás, y en algún momento en que no pude ver sus manos, tomó con dos manos un mazo grande y pintado de colores, con serpentinas de colores volando detrás cuando lo bajo contra Dauntless.
Circus era una de esas capas que tenía un montón de poderes muy pequeños. Los que yo conocía eran una piroquinesis menor, la capacidad de guardar elementos en el aire, recuperar esos elementos con la misma facilidad, y una coordinación y un equilibrio enormemente mejorados, para redondear. Ella era una de los villanos solitarios más exitosos en Brockton Bay, una ladrona común y de guante blanco, lo suficientemente rápida y versátil como para ganar o escabullirse si se cruzaba con un héroe. Si recordaba bien, le habían ofrecido un puesto en los Undersiders y se había negado rotundamente.
Lo que planteó la pregunta de qué estaba haciendo ella aquí, con los Viajeros.
Dauntless paró el mazo de Circus con su Arclance, y el mazo se había ido en el siguiente segundo, como si nunca hubiera existido. Sin embargo, en algún momento mientras tanto, ella había logrado poner una antorcha encendida en una mano. Se la llevó a la boca y sopló un gran cono de fuego en dirección a Dauntless.
Retrocedió tambaleándose del torrente de llamas, levantó su escudo y lo ensanchó en una burbuja de campo de fuerza otra vez. Menos de un segundo después de que se levantó el escudo, Ballistic envió otro automóvil que lo atropelló con suficiente fuerza que el automóvil rebotó en el techo, otra vez contra el suelo y al otro lado del estacionamiento. El escudo falló, dejando de existir entre parpadeos, y Dauntless se tambaleó.
Circus aprovechó la oportunidad para acercarse, antorcha guardada, maza en mano. Lo que siguió fue un derribo brutal, ya que Circus blandió el mazo dos veces, haciéndolo desaparecer en lugar de empujarlo hacia atrás para el próximo golpe, lo que hizo que el asalto fuera mucho más implacable. Ella se agachó para evitar su Arclance, luego giró en un apretado círculo mientras se desplazaba a su alrededor. Mientras giraba su cuerpo, el mazo apareció una vez más. Continuó con el giro con el arma en la mano, empujándolo con fuerza contra el centro del pecho blindado de Dauntless.
Dauntless cayó, y el conflicto terminó bruscamente, en silencio, salvo por el crujido del sol en miniatura de Sundancer y una única bocina que sonaba afuera.
Los dos gigantes, la máquina y la extraña criatura marina, se acercaron a nosotros, con Trickster quedándose atrás. Pude ver la cara del hombre máquina, un caucásico de mejillas pesadas marcadas por el acné y cabello largo recogido en una cola de caballo grasienta, la mitad superior de su cara cubierta con una máscara de metal y gafas, y ahora podía ubicarlo. Era Trainwreck, un villano bastante matón que no se había hecho mucha fama. No podría decir si era un traje o realmente su cuerpo. Por lo que sabía, era una especie de cyborg impulsado por el carbón, o un individuo desafortunado que había sido transformado por sus poderes de la misma manera que Newter y Gregor.
Y, por supuesto, eso dejaba al que no encajaba, la criatura marina, que solo podía ser Génesis, de los Viajeros.
Trainwreck arrojó al derrotado y ensangrentado Armsmaster al suelo, junto a Dauntless. Se tomó un segundo para examinar la Aalabarda, que sostenía en su otra mano, y luego la rompió en sus manos y apretó los restos en su puño de metal. Arrojó la chatarra resultante sobre los héroes inconscientes.
Miré a través del grupo reunido. Los Viajeros y dos villanos que, hasta donde yo sabía, nunca habían estado en un equipo. Nadie estaba diciendo nada.
Una voz suave y segura de sí misma rompió el silencio. “Asumí, Tattletale, que cuando pediste reunirte conmigo al finalizar tu tarea, no estarías trayendo los héroes contigo.”
Un soldado en kevlar y un pasamontaña negro sostenía la puerta de la escalera abierta para Coil. Vestido con el mismo leotardo negro con la imagen de una serpiente blanca dispuesta a través de él, Coil se unió a nosotros, caminando lentamente, con las manos entrelazadas detrás de su espalda, observando la escena con una mirada evaluadora. Dos soldados lo seguían, con armas en sus manos.
Coil. Sentí que mi pulso se aceleraba.
Tattletale hizo una mueca de dolor. “Lo siento.”
Coil miró alrededor un poco más, luego pareció tomar una decisión, “No. No creo que haya nada por lo que disculparse.”
Hizo una pausa, y todo lo que pude pensar era que eso es todo. Tengo lo que necesito.
Coil habló, más como si estuviera pensando para sí mismo que ninguno de nosotros: “Me estaba sintiendo teatral. El plan era que los Viajeros, Circus y Trainwreck salieran de las sombras mientras yo hacía una entrada impresionante. Es una lástima que no funcionó, pero supongo que tuvo un beneficio táctico.”
“Eso creo”, Tattletale sonrió abiertamente.
“Bueno, parece que tuviste éxito esta noche. Bueno. ¿Ya no hay perseguidores?”
“No.”
“¿Servicios de emergencia? ¿Otros héroes?”
“Todos al menos a dos minutos y medio, creo.”
“Entonces nos vamos a ir. Undersiders, Trickster, tengo un vehículo preparado, y me gustaría que me acompañen. Creo que tenemos mucho que discutir.”

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2018.04.07 20:04 AndresKinast ANARKTOPIA

CAP I EL FINAL I
Llegué de madrugada lo más lejos que pude con mi vehículo, tomé la mochila, la carpa, y dejándolo abandonado me alejé internándome en la cordillera. Caminé durante todo el día, al atardecer instalé la carpa e hice noche en un paraje espectacular, bajo una obscura explosión de estrellas y galaxias lejanas. Apenas despuntó el sol levanté el campamento y emprendí camino, alejándome cada vez más y más, subiendo y bajando montañas. Cuando el sol se comenzaba a ocultar levanté nuevamente el campamento, me calenté un café, comí muchas proteínas envasadas (chocolate) para recuperar las fuerzas pérdidas durante la caminata. Después de alimentarme saqué mi mejor vicio y sentado en una roca encendí mi primer cigarrillo desde que había dejado el departamento donde vivía en el centro de la ciudad y fumé mientras contemplaba esa inmensidad inalcanzable. Eché mano del morral y saqué tecnología, encendí el ipad mini y activé la app “mapa estelar”, apunté a una región cualquiera del firmamento y en la pantalla aparecieron las mismas estrellas y galaxias con sus nombres. Maravillado pensaba en esa inmensidad y sus probabilidades de vida allá en esa lejanía inconmensurable. A mi diestra descendían los Andes hacia villorrios y ciudades, a mi siniestra incontables montañas una después de la otra, mi destino era perderme en todas ellas. 
II Así, fumando y mirando, sentado en una roca sedimentaria me encontró. - ¿Cuál es el anhelo de un hombre que mira las estrellas mientras exhala humo por las narices?- Su voz retumbó tanto en mi mente como en el aire, su acento hacia evidente que no era de la región, me refiero a la región planetaria. - Que todos piensen como uno, y no es soberbia.- Respondí sin alterarme de la sorpresiva visita. - ¿Es ese pensamiento tan noble que pueda ser respetado por todos?- Su voz me pareció excesivamente paternal, mala asociación para mí, no tenía un muy buen recuerdo de la figura paterna, pero en fin, las circunstancias del encuentro elevaban a un punto insignificante su acento, tono o intención lingüística. - Lamentablemente no, es solo que creo que sería bonito. - ¿Y qué pensamiento es? - Uno anarquista.- A veces pienso si soy solo yo el único que ve una realidad tan clara y simple, como hacer cada uno lo que quiera hacer con respeto al entorno. - ¡Caótico pensamiento! - Para mí es un pensamiento muy acorde a la naturaleza cósmica, ¿acaso la entropía no va en esa dirección? - Efectivamente, el universo se dirige irremisiblemente hacia la sopa cósmica, y nada ni nadie puede evitarlo, pero eso será dentro de miles de millones de millones de años. Era curioso el encontrarme conversando con un ser de algún lejano mundo así sin más, como si fuéramos amigos de toda la vida que reflexionábamos sobre los temas profundos del ser, pero así era. Por primera vez en toda la conversación aparté la mirada del infinito y miré a lo que me pareció que era su rostro e hice la pregunta más tonta de todas. -¿De dónde vienes? Mi nuevo amigo alienígena levantó lo que parecía ser su mano, extendió lo que parecía ser un dedo huesudo y largo, y señalando hacia ese infinito dijo- ¡De ahí! -¡Ah!- Respondí al ver una región inmensa llena de estrellas hacia la izquierda de la Vía Láctea. – ¡Bonito! – añadí. -¡Si, muy bonito!- respondió como si meditara sobre esa belleza. -¿Y qué, de paseo por estos barrios?- pregunte con una mala imitación de acento español. -¡De visita, si!... pero visita de trabajo.- respondió. Soy un Orientador de Civilizaciones Florecientes, viajo a los planetas donde detectamos vida inteligente evolucionada. Enviamos sondas a lo largo de nuestra galaxia y cuando detectamos vida inteligente, los visitamos para estudiar su evolución, obviamente no intervenimos en un principio, nos dedicamos a recopilar datos a lo largo de la historia de la civilización y cuando consideramos que ya están maduros para salir al cosmos intervenimos para ayudar con nuestra tecnología. En este punto tengo que señalar que hay otras civilizaciones avanzadas que si intervienen directamente con civilizaciones inferiores, con la consecuencia que las insipientes civilizaciones siempre los toman como dioses y crean religiones a raíz de la visita o intervención, acá en tu mundo ha pasado mucho. En particular nosotros, aunque somos una de las razas más antiguas de esta galaxia y una de las más evolucionadas no nos gusta intervenir, la mayoría de las razas que intervienen están muy por detrás nuestro, a milenios en cuanto a cultura y tecnología, aun así no intervenimos, ni siquiera para impedir dicha intervención. Ciento veinte mil preguntas asaltaron mi mente, quería saberlo todo, cuantas razas poblaban nuestra galaxia, cómo viajaban grandes distancias, que sistema socio-económico tenían, eran inmortales… Así pensando en miles y miles de preguntas me interrumpió. - Tranquilo, tus dudas serán respondidas a su debido tiempo, pero ahora tenemos un tema un poco más importante que tu curiosidad. - ¿Lees la mente?- pregunté. - Si, pero no en tu caso, quiero encontrar respuestas reales y si me meto en tu mente tú lo sabrías, pues la mía también quedaría expuesta a tu escudriño, y tus respuestas serían influenciadas por mis conocimientos. - ¿Y de qué tema se trata? - El futuro de la humanidad - su respuesta fue corta y contundente. - No creo en que la humanidad tenga futuro, me refiero que como está planteado el sistema en que vivimos, no nos queda mucho. Precisamente este viaje lo emprendí por ese motivo, estoy buscando un lugar alejado para perderme y no volver nunca más allá abajo, mi idea es encontrar una cueva y quedarme ahí hasta que me vaya al “otro mundo”. III - No me equivoqué, eres la persona que buscaba. Me gustaría saber, si tuvieras los medios, qué harías para corregir lo que consideras mal. - ¿Qué medios? - No sé, dime tú, ¿Qué medios precisas? - Una buena nave, por ejemplo. - ¿Y qué tipo de nave necesitas para hacerlo? - Invisible, rápida, muy rápida, con armas disuasivas y ofensivas. - La tenemos. Aunque estés frente a sus narices no la verán, está construida con un polímero transparente que absorbe y controla la luz, llega a un 35% de la velocidad luz en atmosferas acuosas, sistema anti inercia. En cuanto al armamento te diré que posee un ejército infinito desde milibots hasta yoctobots orgánicos y sintéticos, un cañón de aceleración luz, o un modulador mental entre otros sistemas disuasivos. - Suena a la nave que necesito. - ¿Y con una sola nave arreglarías los problemas de la humanidad? - Para arreglar las cosas hay que cambiar tres puntos: el primero es la religión, pero esta no la podemos hacer desaparecer de la noche a la mañana. Podríamos imponer un estado laico y prohibir la religión, pero la gente seguiría practicando sus ritos en secreto y se los transmitiría a las nuevas generaciones, y esa es la cuestión, hay que educar a los niños con un pensamiento crítico sobre el hecho de creer que un ser superior nos manda a sufrir para acceder a una supuesta recompensa divina y una mejor vida en el más allá. - ¿Y con una nave con súper tecnología pretendes hacer eso? - ¡No!, estoy enumerando lo que hay que cambiar primero, pero le pongo un poco de suspenso, ya llegaré al punto donde sí se puede usar una súper nave. El segundo aspecto de la humanidad que hay que cambiar es el sistema político, el estado, o la creencia que hay gente que por linaje es superior a otras, ese pequeño porcentaje de personas que se creen “designados” para que el resto deba regirse por sus conceptos y valores morales. Este sistema también se tiene que cambiar con educación y tiempo, valorando las capacidades de cada persona y educándolas de una forma totalmente diferente a la actual que solo educa para crear castas según su procedencia social, mientras la gran masa de personas son educadas para servir al sistema. - Veo que tienes muy claro qué hay que hacer, no me sorprende pues sabemos que hay mucha gente en tu planeta que piensa igual, lo que no entendemos es por qué no actúan y hacen los cambios necesarios para lograr una sociedad más justa. - Precisamente es por la educación que recibimos, desde niños nos aleccionan para ser servidores no pensantes, todo el sistema educacional está enfocado en la repetición de los dogmas sociales y culturales y no permite al individuo razonar sobre los conocimientos aprendidos. Toda sociedad por una u otra causa tiene sus detractores, en nuestro caso hay sistemas opresores que impiden que los disidentes puedan expresar sus opiniones y mucho menos ponerlas en práctica, y eso nos lleva al tercer punto. - ¿Dónde usarías la súper nave? - Sí, el tercer punto es la economía. Este sistema, tiene un sub sistema que lo soporta y lo protege, el militar y es ahí donde me gustaría usar la nave. Acabaría con las fábricas de armamento y todos los ejércitos. Una vez desmantelados, me refiero a todos, desde los ejércitos oficiales de los países hasta los privados o de mercenarios o fanáticos, colapsarían las bolsas de todos los países haciéndolas derrumbarse. Este sistema es muy débil, muy fácil de acabarlo, pero hay que tener herramientas adecuadas, como una súper computadora. - La tenemos, puedo poner a tu disposición la mejor computadora de la galaxia. Me gustaría regalarte algo, tiene una cueva con una nave dentro ¿me sigues?- extendió lo que parecía un brazo y señalo hacia la cima de una rocosa montaña que dibujaba su perfil en el horizonte obscuro de la noche estrellada. Lo seguí. Más bien seguí lo que parecía un cuerpo, escalando hacia la cima. IV - Como te contaba, pondremos a tu alcance tecnología inimaginable que cualquiera creería que se trata de magia, pero no lo es. Por lo que tendrás un poder ilimitado con respecto al resto de la humanidad y podrás hacer lo que quieras para cambiar el mundo y su sociedad pues esta se dirige irremisiblemente hacia su aniquilación (nosotros mismos lo haríamos). No podemos permitir que obtengan la tecnología para salir al cosmos (que al ritmo de avances que llevan, en un corto lapso de tiempo la obtendrán) y se encuentren con otras civilizaciones pues con la forma de ser de la humanidad en la actualidad, terminaran enfrentándose en guerras con civilizaciones similares o conquistando y sometiendo a otras inferiores- dijo mi nuevo amigo y siguió subiendo por la obscura y escarpada montaña - Para controlar un poco ese poder hay unas pocas reglas que deberás respetar. - ¿Qué reglas?- Pregunté. - Primera: La vida es lo más importante en el cosmos, por lo que las acciones tomadas no pueden ir dirigidas a causar la pérdida de vidas, tanto en su ejecución o como consecuencia de ellas. Me refiero que hagas lo que hagas el resultado no puede ser que la humanidad se decante hacia un futuro ciberpunk o de características anarco madmaxianas, más conocida como una sociedad del “hell road”, tampoco se aceptara crear una sociedad hipertecnologizada expansionista o cosmo-imperialista. - Estoy totalmente en contra de la pena de muerte así como la esclavitud o la discriminación de género, económica, o de pensamiento- Mientras conversábamos seguíamos subiendo a obscuras y escarpada montaña. - Segunda: No puedes destruir más de un 5% de la totalidad construido por los humanos. Me refiero que este ejercicio trata de cambiar no solo los sistemas humanos que están mal, sino también su visión errada de la convivencia, pero no de destruir. - ¡Un 5% no es mucho, pero me parece bien!- añadí. - Tercera: no podrás traspasar directamente la tecnología que te damos a la humanidad, pero sí mostrar el camino para que los expertos lleguen a ella paulatinamente. Quiero decir que toda la tecnología que pongamos a tu alcance no es para que la entregues, sí podrás facilitar algunas fórmulas o algoritmos que indique el camino correcto para que los humanos lleguen a descubrirla por su propio esfuerzo. Aunque añadiré que ustedes a diferencia de otras civilizaciones han descubierto muchos secretos de la naturaleza y tiene todo para tener energía ilimitada, casi gratis (entre otras cosas), así como sistemas para que la humanidad pueda educarse y evolucionar eficientemente sin tener que agredir al planeta. - Bien, entiendo que no se le puede pasar un motor warp a un niño, así se hará- dije sarcásticamente pero convencido de lo que me decía mi amigo ET tenía mucha lógica. - ¿Algo más?- pregunté. - Por ahora no, con esas tres reglas creo que será suficiente, iremos revisándolas según avance nuestra empresa de mejorar la sociedad humana.
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2018.03.17 15:41 master_x_2k Gestación 1

Con permiso de Hidet, el traductor original, voy a subir los primeros capitulos

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________________________Gestación 1________________________

Breve nota del autor: Esta historia no está pensada para lectores jóvenes o sensibles.
La clase terminaba en cinco minutos y lo único que podía pensar era, una hora es demasiado tiempo para comer.
Desde el principio del semestre, había estado esperando con ganas a la parte de la clase de Mr. Gladly de Asuntos Globales en la que empezaríamos a hablar de capas. Ahora que al fin había llegado, no podía centrarme. Me removí, mi bolígrafo moviéndose de mano a mano, golpeando la mesa o dibujando una figura en la esquina de la pagina donde se uniría a otros garabatos. Mis ojos estaban también inquietos, volando del reloj encima de la puerta a Mr. Gladly y de vuelta al reloj. No estaba captando bastante de su lección como para enterarme de nada. Doce menos veinte, cinco minutos hasta que terminase la clase.
Él estaba animado, claramente interesado en el tema del que estaba hablando, y por una vez, la clase estaba escuchando. Era el tipo de profesor que intenta ser amigo de sus alumnos, el tipo que se hace llamar Mr. G. en vez de Mr. Gladly. Le gustaba acabar la clase antes de lo habitual y hablar con los chicos populares, mandaba muchos trabajos en grupo para que otros pudieran estar con sus amigos en clase, y nos hacia hacer trabajos “divertidos” como juicios de pega.
Me parecía uno de los chicos populares que se había convertido en un profesor. Probablemente pensaba que era el favorito de todos. Me preguntaba como reaccionaria si oyera mi opinión al respecto. ¿Rompería la imagen que tenia de si mismo o lo pasaría por alto como una anomalía de la chica triste que nunca hablaba en clase?
Eché un vistazo por encima de mi hombro. Madison Clements se sentaba dos filas a mi izquierda y dos asientos más atrás. Me vio mirando y sonrió, estrechando sus ojos, y baje la mirada al cuaderno. Intenté ignorar el feo y amargo sentimiento formándose en mi estomago. Miré al reloj. Once cuarenta y tres.
“Vamos a dejarlo aquí” dijo Mr. Gladly. “Lo siento chicos, pero hay deberes para el fin de semana. Pensad en los capas y como han impactado el mundo a vuestro alrededor. Haced una lista si queréis, pero no es obligatorio. El lunes nos separaremos en grupos de cuatro y veremos que grupo tiene la mejor lista. Le compraré al grupo ganador golosinas de la maquina expendedora” Hubo algunos aplausos, seguidos por la clase disolviéndose en un caos ruidoso. La sala estaba llena de sonidos de archivadores cerrándose, libros de texto y cuadernos siendo cerrados de golpe, sillas arañando baldosas baratas y el sordo rugido de conversación emergente. Un grupo de los miembros más sociales de la clase se reunieron alrededor de Mr. Gladly para hablar.
¿Yo? Yo solo guardé mis libros y me mantuve callada. No había escrito casi nada de apuntes. Había grupos de garabatos extendiéndose por la pagina y números en los margenes donde había contado los minutos hasta la comida como si llevase la cuenta del temporizador de una bomba.
Madison estaba hablando con sus amigas. Era popular, pero no guapa como las chicas populares estereotípicas de la televisión . En vez de eso ella era “adorable”. Exageraba esa imagen con extensiones azul cielo en su pelo marrón a la altura del hombro y una actitud mona. Madison llevaba un top sin tirantes y una falda vaquera, lo que me parecía una absoluta estupidez dado que aun era lo bastante pronto en la primavera como para que pudiésemos ver nuestro aliento por las mañanas.
No estaba exactamente en una posición para criticarla. Le gustaba a los chicos y tenia amigos, mientras que lo mismo no se podía decir de mi. La única característica femenina que tenia a mi favor era mi pelo oscuro rizado, que me había dejado largo. La ropa que llevaba no enseñaba piel, y no me llenaba de colores brillantes como un pájaro presumiendo de su plumaje.
Ella les gustaba a los chicos, creo, porque era atractiva sin ser intimidante.
Si supieran.
La campana sonó con un cadencioso ding-dong, y fui la primera en salir. No corrí, pero me moví a un ritmo decente mientras me dirigía por las escaleras al tercer piso e iba al baño de chicas.
Había media docena de chicas ya allí, lo que significaba que tenía que esperar a que quedara libre un cubículo. Vigile nerviosa la puerta del baño, notando que mi corazón se encogía cada vez que alguien entraba.
Tan pronto como hubo un cubículo libre entré y eché el pestillo. Me apoyé contra el muro y exhalé lentamente. No era exactamente un suspiro de alivio. Alivio implica que te sientes mejor. No me sentiría mejor hasta que llegase a casa. No, solo me sentía menos inquieta.
Pasaron quizás cinco minutos hasta que paró el ruido de otras chicas en el baño. Un vistazo por debajo de los tabiques me demostró que no había nadie más en los otros cubículos. Me senté en la tapa del retrete y cogí mi bolsa de comida para empezar a comer.
La comida en el retrete era rutinaria entonces. Cada día de instituto terminaba mi bolsa de comida y después hacia ejercicios o leía un libro hasta que la hora de comer había terminado. El único libro en mi bolsa que aun no había leído se llamaba “Triunvirato”, una biografía de los tres miembros principales del Protectorado. Estaba pensando en dedicar tanto tiempo como pudiera en el trabajo de Mr. Gladly antes de leer, porque no me estaba gustando el libro. Las biografías no eran lo mio, y especialmente no eran lo mio cuando sospechaba que era todo inventado.
Cual fuese mi plan, no tuve oportunidad de terminar mi wrap de pita. La puerta del baño se abrió de golpe. Me quedé congelada. No quería mover la bolsa y darle una pista a nadie sobre qué estaba haciendo, así que me quedé quieta y escuché.
No podía distinguir las voces. El ruido de la conversación fue ahogado por risas y el sonido de agua de los grifos. Alguien llamó a la puerta, sobresaltándome. Lo ignoré, pero la persona al otro lado volvió a llamar.
“Ocupado”, dije vacilante
“Oh dios mio, ¡es Taylor!” exclamó una de las chicas de fuera excitada, y después, respondiendo a algo que otra chica susurro, apenas la oí responder “¡Si, hacedlo!”
Me levanté de un salto, dejando caer al suelo de baldosas la bolsa con el ultimo bocado de mi comida. Lanzándome hacía la puerta, quité el cerrojo y empujé. La puerta no se movió. Hubo ruidos en los cubículos a ambos lados del mio, y luego un sonido encima de mi. Mire hacia arriba para ver que era, solo para ser rociada en la cara. Mis ojos empezaron a arder, y quede momentáneamente cegada por un fluido que enturbiaba mis gafas y hacía que me escocieran los ojos. Pude notar su sabor mientras caía en mi nariz y mi boca. Zumo de arándanos.
No pararon ahí. Conseguí quitarme las gafas justo a tiempo de ver a Madison y a Sophia inclinarse sobre la parte superior del cubículo, cada una con botellas de platico listas. Me agaché con las manos escudando mi cabeza justo antes de que vaciaran los contenidos sobre mi.
Resbaló por detrás de mi cuello, empapó mi ropa y mi pelo. Empujé la puerta otra vez, pero la chica al otro lado estaba sujeta contra ella con su cuerpo.
Si las chicas derramando zumo y refresco encima de mi eran Madison y Sophia, eso significaba que la chica al otro lado de la puerta era Emma, líder del trío. Notando una explosión de ira al darme cuenta, cargué contra la puerta, todo el peso de mi cuerpo golpeándose contra ella. No sirvió para nada, y mis zapatos perdieron tracción en el suelo lleno de zumo. Caí de rodillas en el charco de zumo.
Botellas de plástico vacías con etiquetas de zumos de uvas y de arándanos cayeron al suelo a mi alrededor. Una botella de refresco de naranja rebotó en mi hombro para caer en el charco antes de rodar bajo el tabique. El olor de bebidas afrutadas y refrescos era enfermizamente dulce.
La puerta se abrió de golpe y lancé una mirada penetrante a las tres chicas. Madison, Sophia y Emma. Mientras que Madison era mona, una flor tardía, Sophia y Emma eran el tipo de chicas que encajaban en la imagen de “reina del baile”. Sophia tenia la piel oscura, con un tipo delgado y atlético que había desarrollado como corredora en el equipo del instituto. La pelirroja Emma, por otro lado, tenia todas las curvas que querían los chicos. Era lo bastante guapa como para conseguir trabajos ocasionales como modelo amateur para los catálogos que sacaban las tiendas y centros comerciales locales. Las tres estaban riéndose como si fuera la cosa más graciosa del mundo, pero los sonidos de su diversión apenas se registraron en mi cabeza. Mi atención estaba en el ligero rugido de la sangre bombeando en mis orejas y un urgente, amenazador “sonido” que no se volvería menos ruidoso o menos persistente si me tapaba los oídos. Podía notar gotas corriendo por mis brazos y mi espalda, aun fríos de las maquinas expendedoras refrigeradas.
No confiaba en decir nada que no les diera más munición para meterse conmigo, así que me quede callada.
Cuidadosamente, me puse de pie y les di la espalda para coger mi mochila de encima del retrete. Verla me hizo pararme. Había sido verde caqui, antes, pero ahora manchas morado oscuro la cubrían, la mayoría de los contenidos de una botella de zumo de uva. Echándomela sobre los hombros me di la vuelta. Las chicas ya no estaban allí. Oí la puerta del baño cerrarse de golpe, cortando los sonidos de su diversión, dejándome sola en el baño, empapada.
Me acerqué al lavabo y me mire en el arañado y sucio espejo que estaba anclado encima. Había heredado una boca amplia, expresiva y de labios finos de mi madre, pero mis ojos grandes y mi figura desgarbada hacían que me pareciera mucho más a mi padre. Mi oscuro pelo estaba lo bastante empapado como para pegarse a mi cabeza, cuello y hombros. Llevaba una sudadera marrón sobre mi camiseta verde, pero manchurrones marrones, rojos y naranjas recorrían ambas. Mis gafas estaban perladas con con las gotas multicolor de zumo y refresco. Una gota corrió por mi nariz y cayó de la punta para aterrizar en el lavabo.
Usando un trozo de papel del dispensador, limpié mis gafas y me las puse otra vez.
Las manchas que quedaron hicieron que fuera igual de difícil o más ver de lo que había sido.
Respira hondo, Taylor, me dije a mi misma
Me quité las gafas para limpiarlas de nuevo con un papel mojado, y descubrí que las manchas seguían ahí.
Un inarticulado grito de furia y frustración escapó de mis labios, y le di una patada al cubo de plástico que había debajo del lavabo, lanzando el cepillo para retretes que había dentro volando contra la pared. Como eso no fue suficiente, me descolgué la mochila y usé las dos manos para lanzarla. Ya no usaba mi taquilla: Ciertos individuos la habían vandalizado o abierto en cuatro ocasiones diferentes. Mi mochila pesaba, cargada con todo lo que había anticipado que necesitaría para las clases de hoy. Crujió audiblemente con el impacto.
“¡¿Que coño?!” Le grité a nadie en particular, mi voz haciendo eco en el baño. Había lagrimas en los bordes de mis ojos.
“¡¿Que coño se supone que tengo que hacer?!” Quería pegarle a algo, romper algo. Para tomar represalias contra la injusticia del mundo. Casi golpeé el espejo, pero me contuve. Era algo tan pequeño que parecía que me haría sentir aun más insignificante en vez de desahogar mi frustración.
Llevaba soportando esto desde el primer día de instituto, hace año y medio. El baño había sido lo más parecido que podía encontrar a a un refugio. Había sido solitario e indigno, pero era un lugar al que podía huir, un lugar donde estaba fuera de su alcance. Ahora no tenia ni siquiera eso.
Ni siquiera sabia que se suponía que tenia que hacer para las clases de la tarde. Hoy había que entregar nuestro proyecto de arte, y no podía ir a clase así. Sophia estaría allí, y podía imaginar su presumida sonrisa de satisfacción cuando apareciera con pinta de haber intentado teñir toda mi ropa.
Además, acaba de lanzar mi mochila contra el muro y dudo que mi proyecto aun estuviera entero.
El zumbido al borde de mi conciencia estaba poniéndose peor. Mis manos temblaron mientras me doblaba y agarraba al borde del lavabo, respiraba larga y profundamente y dejaba que mis defensas cayeran. Durante tres meses, me había contenido. ¿Ahora mismo? Ya no me importaba. Cerré los ojos y note el zumbido cristalizar en información concreta. Tan numerosos como las estrellas en el cielo nocturno, minúsculos nudos de intrincados datos llenaron el área a mi alrededor. Podía centrarme en cada uno por turnos, cogiendo detalles. Los grupos de datos habían estado vagando hacia mi por reflejo desde que me salpicaron por primera vez en la cara. Respondieron a mi subconsciente, mis pensamientos y emociones, tan reflejo de mi frustración, mi ira, mi odio por esas tres chicas como lo eran mi corazón golpeando en mi pecho o mis manos temblando. Podía hacerles parar u ordenarles que se movieran casi sin pensar en ello, igual que podía levantar un brazo o mover un dedo.
Abrí los ojos. Podía notar la adrenalina vibrando por mi cuerpo, la sangre corriendo por mis venas. Tuve un escalofrío por las bebidas heladas que el trío había vaciado sobre mi, y por anticipación y un poco de miedo. En cada superficie del baño había bichos; Moscas, hormigas, arañas, cienpies, milpies, tijeretas, escarabajos, avispas y abejas. Cada segundo que pasaba más fluían al interior de la habitación a través de la ventana abierta y las varias entradas al baño, moviéndose con sorprendente velocidad. Algunos se arrastraron dentro a través de un hueco donde el desagüe del lavabo entraba al muro mientras que otros emergieron del agujero triangular del techo donde una sección de la espuma aislante se había roto, o de la ventana abierta con pintura desgastada y colillas de cigarrillos aplastadas entre clase y clase. Se reunieron a mi alrededor y se extendieron por cada superficie disponible; primitivos grupos de señales y respuestas, esperando a más ordenes.
Mis sesiones de practica, realizadas lejos de ojos curiosos, me habían dicho que podía indicar a un solo insecto que moviera una antena, o ordenar a la horda reunida que se moviera en formación. Con un pensamiento, podía separar un grupo particular, una madurez o una especie de este revoltijo y mandarles lo que quisiera. Un ejercito de soldados bajo mi completo control.
Seria tan fácil, tan fácil, ir a por Carrie en el instituto. Darles al trío su justo merecido y hacerles arrepentirse de lo que me habían hecho pasar: los horribles e-mails, la basura que habían vaciado sobre mi escritorio, la flauta –la flauta de mi madre– que habían robado de mi taquilla. No solo eran ellas- Otras chicas y un puñado de chicos se habían unido, “accidentalmente” saltándome cuando pasaban los ejercicios, añadiendo sus voces a los insultos y al torrente de horribles e-mails, para conseguir el favor y la atención de tres de las chicas más guapas y más populares de nuestro curso.
Era muy consciente de que me pillarían y me arrestarían si atacaba a mis compañeros. Había tres equipos de superheroes y un numero de héroes solitarios en la ciudad. No me importaba. ¿Imaginar a mi padre viendo las secuelas en las noticias, su decepción conmigo, su vergüenza? Eso era más desalentador, pero aun así no compensaba la ira y la frustración
Excepto que yo era mejor que eso.
Con un suspiro, envié una orden al enjambre reunido. Dispersaos. La palabra no era tan importante como la idea detrás de ella. Empezaron a salir de la habitación, desapareciendo en las grietas en las baldosas y a través de la ventana. Andé hasta la puerta y me apoye en ella con la espalda para que nadie pudiera tropezar con la escena antes de que todos los bichos se hubieran ido.
Por mucho que quisiera, no podía seguir adelante. Aun temblando de humillación, conseguí convencerme de coger mi mochila y dirigirme pasillo abajo. Salí del instituto, ignorando las miradas fijas y las risitas de todos con los que me cruzaba, y cogí el primer autobús que se dirigía en la dirección general de mi casa. El frio de los comienzos de la primavera agravaba la molestia de mi pelo y ropas empapados, haciéndome temblar.
Iba a ser una superheroina. Ese era el objetivo que usaba para calmarme en momentos como este. Es lo que usaba para hacer salir de la cama los días de instituto. Era un loco sueño que hacia las cosas tolerables. Era algo que desear, algo por lo que trabajar. Hacia posible no seguir obsesionándome con el hecho de que Emma Barnes, líder del trío, había sido una vez mi mejor amiga.

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2018.03.12 13:54 Ankyatne [Cael'Adamas 5] Vuelta a Glacis

Anterior parte: Robo
[Glacis]
El grupo entró a Glacis por la puerta este, el sol del alba asomando por el bosque tras ellos.
Había un murmullo constante por las calles, que recorrían a buen paso, para llegar a la gran pirámide que corona el centro de la ciudad, un revuelo habitaba en ella. Algo había ocurrido.
—Gale, llévate a éste —dijo señalando al mago, cabizbajo, con las manos atadas—, asegúrate de que le encierren, vigilado, voy a ver qué ha ocurrido —se dirigió a la crystae—. Tú sígueme de cerca, y mantén la boca cerrada.
La chica, asintiendo, procedió a hacer lo que le había dicho.
A través de numerosos pasillos blancos, escaleras de apariencia interminable, y gente ocupada habitando las estancias, llegaron al lugar de los hechos.
Un boquete abría la pared, la cual de por sí ya era gruesa, abriendo un agujero de dos metros de diámetro, el ambiente se respiraba viciado, entre el polvo levantado por los pies, y un olor a tormenta lejano.
—Ejem —un soldado se aproximó a Nyjha—, me temo que no puede estar aquí, soldado.
—Capitán Nyjha, de la guardia real, soldado —dijo Nyjha haciendo hincapié en su última palabra—, y ¿por qué yo no debería de estar aquí cuando un mero soldado del gobernador si? —señalando a la insignia que éste portaba en su pecho.
El soldado calló de inmediato, y dando la vuelta, trotó hacia el final del pasillo con urgencia.
—Maldita y vulgar soldadesca...
Anduvo por el pasillo, por donde supuestamente habrían llegado los supuestos ladrones, según un par de guardias reales de bajo rango que estaban supervisando la limpieza, y llegó a una sala con numerosos estantes y taquillas, una buena parte de ellos estaba desordenada, con un par teniendo las mamparas rotas, se podían distinguir cristales almacenados, herramientas de manipulación, y una puerta al fondo, de madera negra, donde un brillo azul, poco común para ser una lámpara de cristales, rezumaba por el resquicio de la puerta, que presentaba unos cortes, como de hacha.
—¡Capitán, bienvenida de nuevo! —dijo un hombre, que llevaba una media capa con diseño de plumas, desde la puerta por la que había entrado ella— me temo que no requerimos de su indudable habilidad para la resolución de crímenes, se ha identificado a los individuos y se está llevando a cabo la investigación pertinente, tengo a mis mejores muchachos en el caso y-
—¿Por qué esta sala está desordenada? —miró a la insignia de hombre— ¿Prefecto?
—Oh, no tiene por qué preocuparse, pero como ya le comentaba no requerimos de-
—¿No estoy permitida a conocer qué ha pasado dentro del palacio del propio rey, del cual yo soy Capitán de su guardia?
—No —dijo de manera seca.
—¿Por qué? Exijo saberlo.
—El gobernador ha sugerido que se ocupe su propia seguridad, dado que el rey no está ahora mismo en Glacis, y estas habitaciones están asignadas al personal de su Señoría. No tiene por qué preocuparse, capitán, puede irse usted y su...
Haciendo una pausa, miró detenidamente a la chica que acompañaba a la capitán, que por haber estado apartada y callada, no se había hecho notar.
—Acompañante, crystae —dijo, blandiendo una sonrisa forzada.
Un intercambio de miradas, agresiva por parte de ella, interesada por parte de él, ocurrió, antes de que Nyjha intercediera.
—Está bien, prefecto, está bien, dejaré a sus hombres trabajar a gusto.
—Es de agradecer, capitán, si requerimos ayuda de la guardia, no dude en que acudiremos a usted en primer lugar, su reputación le precede.
—Halagos bastos no son suficientes para calmarme, gilipollas —pensó Nyjha, antes de recomponerse un poco—, vamos querida.
La crystae siguió con paso raudo a Nyjha, que se alejaba airada de la situación.
—El "gobernador" se está tomando demasiadas libertades ultimamente —dijo para sí, cabreada—, "oh no, no requerimos de sus servicios, su reputación le precede", putos lameculos.
Se reunió con Gale en la base de la pirámide, el hombre aún llevaba sus armas.
—¿Alguna novedad, Ny? ¿Dónde está la crystae?
—Está en mi casa, la he dejado con Bast —levantó la ceja— ¿Ny, de verdad?
—Si, es más cómodo que "Nyjha" —dijo sonriendo.
—No te tomes tantas libertades, anda —le respondió—, al parecer, un dúo robó anoche, mientras estábamos fuera, algo de unas "habitaciones privadas del gobernador" —dijo pusiendo un tono de mofa—, tenemos el acceso restringido a ellas, pero no me gustaban, de todas maneras, estaban almacenando cristales y herramientas de manipulación.
—¿Aún crees que está involucrado en el mercado negro?
Nyjha asintió.
—Sea como sea, capitán, el hecho es que alguien robó algo, y escaparon por los tejados, según cuentan los soldados, con ayuda de cristales cargados de viento.
—Venían preparados pues.
—Si, y gracias a un fallo la mitad de una sección defensiva de la muralla explotó, según me han dicho, por lo que pudieron escapar.
—¿Qué tipo de fallo es ese, Gale?
—No me han dicho nada, los del gobernador no abrirán la boca, pero la guardia real habla de unas máquinas que persiguieron a los infractores, por los tejados, disparando descargas de rayo.
—No tenía conocimiento de que tuvieramos tal maquinaria en nuestro cuerpo.
—No creo que sean de la guardia real, diría que son importadas del Imperio Nyl, si es que son lo que creo.
—¿Sabes? Cada vez me gusta menos el nuevo gobernador.
Parte siguiente: Conversaciones
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2018.01.21 18:12 SubotaiKhan Resumen de toda la derecha

Parte I: La diferencia entre izquierda y derecha
Parte II: La izquierda
Parte III: Conceptos políticos generales y formas de gobierno.
As always: El autor de este post no sostiene necesariamente las cosas que postea, su intencion es meramente informativa. Si usted desea discutir el post, lealo todo. No hay TL;DR al final.
Un poco de historia del capitalismo:
Había una vez un gran y formidable imperio romano que se extendía por toda Europa y mas allá. Un día vino Jesús, un montón de barbaros, inestabilidad económica y política, y el imperio se fue a la mierda. Quedaron poblaciones aisladas esparcidas por toda Europa. El sistema de comercio que tenían y fomentaban los romanos desapareció, parte del mismo fue bloqueado por muchas tribus e imperios musulmanes y bárbaros que no les copaba verte andar con tu carreta de mercancías 0 km 4x4 lleno de oro. También los muchachos se estaban acercando más y más a los asentamientos de Europa, viniendo desde la península ibérica tenías a los moros que se comieron a los reinos españoles, el imperio romano oriental fue comido por los turcos, y varias tribus de las estepas venían desde Asia central.
HOW DO YOU PROTECT YOUR SHIT, FROM CRIMINALS? HIRE A SEÑOR FEUDAL.
Bueno, tenías un señor feudal que tenía sus grandes extensiones de tierra, donde vos y toda tu familia trabajaba, y le dabas parte de tus cosechas a tu señor feudal a cambio de que este te protegiera, en definitiva, eras un siervo (la diferencia entre un siervo y un esclavo, es que el esclavo es un bien comprado en un mercado, el siervo lo compras con la tierra, como si fuera una simple mejora de inmueble que compras.)
Además, el señor feudal tenia vasallos, que eran otros señores feudales mas chicos, que juraban lealtad y obediencia al señor feudal mayor. ¿Vieron Game of Thrones? Los Mormont son vasallos de los Stark, por ejemplo.
Todo esto era un sistema de castas enorme, donde tenías a los que gobernaban, los que rezaban, los que peleaban y los que trabajaban. No había movilidad social.
Pero surgiría un grupo particular que no le cabía todo esto del estancamiento social. Los burgueses. El burgo era un puesto de avanzada militar del señor feudal, donde los campesinos se acercaban a vender sus manualidades y productos. La gente que se quedó a vivir en esa área, se la conocía como burgués.
Liberalismo clásico:
Creo que les explique bien como la revolución francesa fue una revolución burguesa, que llevo al mundo al lineamiento ideológico que tenemos hoy en día. El liberalismo nace primero como una filosofía fundada por empiristas, aristotélicos, contractualistas y utilitaristas, que resumen su pensamiento en que el hombre debe tener asegurado, por sobre todas las cosas: el derecho a la vida, la libertad y la propiedad privada. Con esto nace la idea de que somos todos iguales a la ley, y que el Estado existe principalmente para garantizar la igualdad y los derechos fundamentales del hombre.
“Libertad, Igualdad, Fraternidad”
Hablando en el aspecto político, proponen el republicanismo y laicismo. La iglesia no debe interferir en absolutamente nada en cuestiones del Estado, y no debe existir nadie con títulos de nobleza. Los hombres nacen iguales, solo lo que hagan en su vida los diferenciara de los otros. Todo esto se englobaría en su tiempo como “radicalismo”, ya que tales ideas, aun proviniendo de burgueses, eran ideas extremas para la época.
Ahora lo importante, el aspecto económico. Al igual que el socialismo, el liberalismo tendría su gran economista del cual todos les chuparían el culo cientos de años después de su muerte: Adam Smith.
Adam propone algo muy simple: La mano invisible: La economía es la ciencia de la escasez. Como los recursos son limitados, la gente vende aquellos productos limitados a un mayor precio que aquellos que son encontrados en grandes cantidades, o que son fáciles de producir. De esta manera, un auto va a salir más caro que una mochila, o el petróleo sale más barato en una nación que está asentada sobre un enorme pozo petrolero que en una nación que importa. Es decir, el exceso de oferta disminuye el valor.
Pero el precio se modifica también acorde a la cantidad de gente que lo demanda. El agua embotellada no es un lujo hasta que se rompe toda la infraestructura que lleva agua a las casas.
En resumen, la oferta y la demanda regulan la economía, los consumidores y los vendedores, y no se necesita al Estado para fijar los precios. Si yo vendo naranjas a $1.000 el kilo, la gente o va a comprarle a mis competidores, o simplemente va a comprar otro cítrico; entonces yo me veo obligado a bajarle el precio para poder seguir vendiendo. Esta fuerza del mercado que me obliga a tal cosa, se llama la mano invisible.
La única falla que advierte Adam Smith a este sistema son los monopolios. Si el único proveedor de combustible que hay en mi área es una empresa, esa empresa puede fijar el precio que se le antoje, ya que otra opción no me queda.
Otro economista que surgiría seria David Ricardo:
David se da cuenta que Gran Bretaña no tiene viñedos tan copados como los de Francia, y que Francia no tiene tantas minas de carbón como Gran Bretaña. ¿Qué propone con esto? Que Francia debería dedicarse a producir y vender vinos, y que Gran Bretaña se dedique a la industria del carbón, y que en vez de que cada Estado intente vencer las ventajas naturales y de infraestructura que tiene el otro Estado, simplemente importe y se dedique a lo que es bueno. Esto es el modelo de las ventajas comparativas, lo que sienta las bases del globalismo y el comercio internacional, como así también de la división internacional del trabajo: Unos países recolectan las materias primas, y otros los transforman en productos, generándose así una división entre países desarrollados y subdesarrollados. ¿Porque esto es así? Porque gano más plata vendiendo el producto que los recursos, se gana más vendiendo armas que hierro.
Toda esta retorica crea la idea del “Laissez faire”, o dejar hacer…. Dejar hacer a la economía todo. Este concepto encontraría muchas limitaciones innegables incluso para los mismos liberales. Para empezar, el Estado debe impedir la formación de monopolios, porque la economía puede dejar de ser libre si existen privados que se apoderan del mercado.
Otro problema que tendrá el liberalismo con la evolución del capitalismo, es que el liberalismo clásico tiene esta noción de que los privados son todos iguales, y que el contrato emana de la voluntad libre entre los mismos. Esta noción cambia con el surgimiento de nuevos paradigmas del consumismo. Me explico: Antes, el productor fabricaba para una persona en particular, hoy en día, el productor es un empresario que realiza muchas acciones comerciales a fin de proveer a un mercado casi ilimitado de demanda, y para realizar tal cosa, no negocia personalmente con cada uno de sus clientes, sino que tiene una posición superior a sus clientes, crea contratos de mera adhesion que los clientes no pueden modificar, y genera una desigualdad en el contrato. Surge la necesidad de regular esta situación a favor de los particulares, o mejor dicho, consumidores, que no poseen la posición económica ni el nivel de leverage en las negociaciones.
Liberalismo moderno o socioliberalismo:
La falta de regulación del liberalismo clásico será cuestionado con la crisis de Wall Street en 1929 por un tal Keynes. Keynes era un capitalista, pero era critico del sistema. Según Keynes, existen ciclos económicos.
https://www.gestiopolis.com/wp-content/uploads/2002/03/fases-del-ciclo-economico.jpg
El “dejar hacer” no sirve siempre, ya que hay veces en que la economía caerá, se ira todo a la mierda, y si el Estado no hace algo, nos vamos todos juntos a pique. La solución es invertir en infraestructura, darle trabajo a la gente, satisfacer algunas necesidades de la población general, y así alentar al consumo.
Surgirá, como una especie de matrimonio interideologico entre la socialdemocracia y el liberalismo, el socio liberalismo. (No nació el social liberalismo en este momento de la historia, pero es acá cuando le empezamos a dar pelota.
El social liberal sostiene que el Estado no debe interferir en la economía salvo para proveer la real libertad económica, como restringiendo la formación de los monopolios. También defendiendo los derechos y libertades que consideran inherentes a todos los seres humanos, y proponiendo un gasto moderado en vistas de promover el bienestar común de la sociedad.
En conclusión, es la rama progre del liberalismo, buscando generar la igualdad de oportunidades, pero no decidir por los ciudadanos. Promueven la democracia, tolerancia, libertad de comercio y justicia social.
Neoliberalismo:
Durante los 80, surge un movimiento liberal económico, aunque llevado por partidos conservadores (Thatcher del Partido Conservador y Ronald Reagan del Partido Republicano… y el Turco y Pinochet).
¿Como los conservadores son liberales? Como lo explique antes, una cosa es ser liberal en lo económico y otra en lo social, los que llevan a cabo esta ideología solían ser en un principio conservadores sociales y fiscales, pero liberales económicos.
Su base era la llamada Economía de Goteo:
Si reducimos el gasto, privatizamos todo, y reducimos también la presión impositiva, las tarifas y aranceles, y si ponemos legislación a favor de las empresas, los ricos y empresarios tendrán más dinero, y con ello harán más puestos de trabajo, lo que hará que se distribuya la riqueza entre la clase media y baja.
La idea de esta manera es que si reducimos la cantidad de dinero sustraído a la gente con los impuestos, pero incentivamos a las empresas a invertir y dar trabajo, al final el Estado recaudara mas. La analogía para explicarlo mejor era reducir la porción de la torta pero a la vez aumentar el tamaño de la torta.
Los máximos exponentes de esta ideología, además de los nombrados, son los economistas Hayek y Friedman, conocidos como la Escuela de Chicago.
EDIT: Para los neoliberales que me rompen las pelotas. Si, esta ideologia y la teoria del gotea, a pesar de ser catalogada por la oposicion, es reconocida por economistas ganadores de premios nobels de economia como Stiglitz y Krugman.
Existen también otros economistas que proponen la reducción de la intervención Estatal, y estos eran la Escuela Austriaca, cuya idea era que NADIE puede predecir la economía, a diferencia de lo que decía Keynes, ya que el ser humano es un ser muy impredecible, y por lo tanto, cualquier intento de los políticos de meter mano en la economía, solo lograra perjudicarnos a todos. ¿Quien podría haber predicho un boom del turismo en Puerto Rico debido a la canción “Despacito”?
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Esta clase de ideología tuvo tal impacto en el mundo que lograría mover la ventana de Overton para la derecha, lo que hizo que la izquierda mainstream tomara otra via para alcanzar la justicia social, lo que se le llamo la tercería vía (No confundir con tercera posición. Me he confundido personalmente cuando discuto de esto) Una postura de la centro izquierda, que se aproxima mas a la centro derecha, basándose en que las políticas sostenidas no deben ser hechas en base al idealismo o la emoción, sino con pragmatismo. Los demócratas que bancaban las medidas keynesianas y socialdemócratas, se volvieron nuevos demócratas, mucho más liberales económicamente y radicalmente centristas, al punto de ser acusados de ser lo mismo que la oposición conservadora en temas económicos: Bill y Hillary, como también Obama como los nuevos demócratas, y en el partido Laborista, los nuevos laboristas fueron Tony Blair y Gordon Brown.
Conservadurismo:
Este término depende mucho del contexto. ¿Que es lo que un conservador quiere conservar? La respuesta rápida es las tradiciones y valores morales, usualmente de origen religioso. Pero estas tradiciones no son las mismas que existían hace tres siglos atrás que ahora. En su momento ser conservador hacía referencia a los monarquistas, quienes querían mantener el status quo de la nobleza y el rey en su sitio. Esta tendencia fue llamada por la izquierda como "reaccionarios", es decir, la respuesta de las clases acomodadas a la revolución. (Igual ignoren este término para usos modernos, la izquierda lo usa hasta para desacreditar a otras corrientes de izquierda que no consideran leales a la verdadera revolución)
Como la ventana de Overton se corrió para “abajo” (liberal social), hoy hablamos de neoconservadurismo, que ya no esta en contra de la economía liberal, sino en contra del liberalismo social. Defienden la fe, sus principios morales, el rol de la familia, y obviamente a cosas como el aborto, la legalización de estupefacientes, las relaciones entre el mismo sexo, y demás cosas que se refieren a la esfera privada de las personas.
Tanto los conservadores como los liberales pueden ser conservadores fiscales, esto quiere decir que están a favor de un gasto publico reducido. Usualmente los conservadores no escatiman tantos recursos como los liberales en el bienestar general de la población, pero cuando si lo hacen, a esto se le llama Paternalismo Conservador, donde el Estado es un como un padre: ordena y mantiene a sus hijos.
Otra variante, y en contraposición al neoconservadurismo, es el paleoconservadurismo (paleo=antiguo). Dicha postura surge en Estados Unidos como reacción al intervencionismo militar, al colonialismo, la inmigración y el federalismo americano. ¿Porque se oponían en un principio? Bueno, Puerto Rico, Hawái, Las Filipinas y Cuba no era países blancos y cristianos… Y el federalismo fue la razón por la cual los Estados de la Unión no podían seguir teniendo esclavos, ya que desde Washington le dijeron a todos los Estados miembros de la confederación que negrear negros estaba mal. Es decir, no eran unitarios, sino confederados.
Esta imagen expresa con mucho detalle el sentimiento: http://www.americanyawp.com/text/wp-content/uploads/School-Begins1.jpg (vean los cartelitos)
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Democracia Cristiana:
No hace falta aclarar que son socialmente conservadores, aunque están mas abiertos al cambio de estructuras sociales. Obviamente se oponen a la separación de la Iglesia y el Estado.
Pero económicamente, tienen interés por el bienestar y los derechos de los ciudadanos, basándose en las concepciones caritativas de las enseñanzas de Jesucristo. Podríamos decir que es una socialdemocracia o un liberalismo religioso.
No piensen en democracia cristiana al partido republicano estadounidense, sino en Angela Merkel, Aylwin (presidente de Chile después de Pinochet) y el Papa Francisco.
De la democracia cristiana surgiría el ordoliberalismo en Alemania, quienes entienden que el mercado no puede proveer todo, y hay cosas en las que es mejor que el Estado se encargue. Sera el trabajo del Estado administrar cuestiones macroeconómicas, como la estabilidad monetaria y la política fiscal, sentar un ambiente propicio para la actividad económica, fomentando la legalidad y libre competencia, y ayudando desarrollo social, invirtiendo en cosas como la educación, salud y capacitación laboral, pero siempre dejando todo lo demás a las fuerzas del mercado, y haciendo responsable al ciudadano de su situación.
Además de la democracia cristiana, existe una filosofía social-económica (no política) propuesta por el papa Leon XIII llamada distributivismo. Sosteniendo una propiedad privada lo mas ampliamente esparcida, y donde exista una consolidación de gremios que se ocupen y tengan la propiedad de aquello referente a su oficio. Es decir, los granjeros serian dueños de sus granjas y maquinarias, los mineros de las cantinas y herramientas, y así.
Libertarianismo/Libertarismo
Es un término que abarca otros conceptos. Contiene diversas variantes, como el neoliberalismo propuesto por Reagan (Este neoliberalismo conservador es llamado tambien Libertarianismo Conservador)
Su filosofía suele estar basada en las ideas económicas de Friedman y Hayek, y en los pensamientos del objetivismo de Ayn Rand. Es como el neoliberalismo, pero definitivamente con una mirada liberal social, focalizándose en la libertad de los individuos miembros de la sociedad, en lo inherente de la propiedad privada, el derecho a las ganancias recibidas por el trabajador y empresario, y el principio de no agresión.
El principio de no agresión es básicamente “no joder si no jode a nadie”, o mas específicamente, si no atenta contra el individuo o su propiedad privada. En base a esto debe estar organizado el sistema legal.
El minarquismo es la versión más light, que sostiene que debe existir un Estado para reforzar este principio, por medio de fuerzas de seguridad. También debe proveer algunos servicios mínimos como el poder judicial y el ejército, y dejando absolutamente todo lo demás al mercado.
El Anarco Capitalismo es lo más extremo, supone el reemplazo del Estado por privados. Tienen como filosofía no solo el principio de no agresión, sino el de voluntarismo, que dice que las acciones de las personas solo deben ser voluntarias, sin ningún tipo de presión o violencia, y siempre respetando la libertad y la propiedad privada de los individuos.
Ahora la parte más divertida de escribir que todos esperaban: :D (jk)
La Tercera posición:
Ni socialistas ni capitalistas: Nazis! Fascistas! Peronistas!
No hay mucho que explicar, simplemente es una postura tomada por algunos partidos para establecer su posición frente a la Unión Soviética y el liberalismo económico.
Fascismo:
Su autor fue Mussolini. El nombre fascismo proviene de las fasces, que eran unas armas que usaban los romanos, consistía en la unión de varias varas con una hoja de hacha en un extremo.
Originalmente era el emblema de poder militar de los reyes etruscos, adoptado igualmente por los monarcas romanos, que pervivió durante la república y parte del imperio. Tradicionalmente, significa poder, por el haz de varas, «la unión hace la fuerza», puesto que es más fácil quebrar una vara sola que quebrar un haz y por el hacha, la justicia implacable sobre la vida y la muerte.
Desde los comienzos de la República romana, los fasces eran transportados al hombro por un número variable de lictores, fasces lictoriae, que acompañaban a los magistrados curules como símbolo de la autoridad de su imperium y su capacidad para ejercer la justicia, como poder de coerción y castigo (el haz de varas para la flagelación y el hacha para la pena de muerte). Sin embargo, después de las leyes de las Doce Tablas, ningún magistrado romano podía ejecutar sumariamente a un ciudadano romano.
Dentro del pomerium, el límite sagrado de Roma, los fasces no podían llevar el hacha, indicando que dentro de la ciudad los magistrados curules tenían derecho de castigar, pero no de ejecutar. Tan sólo al dictador le estaba permitida la inserción del hacha.
El rey de la Antigua Roma llevaba fasces. El cargo de rey no era hereditario, aunque sí vitalicio. El rey llevaba un manto púrpura, cetro de marfil y corona de oro y era precedido en las calles por doce auxiliares o lictores que llevaban los fasces o varas entrelazadas de las que salía una hoja de hacha, como símbolo de su autoridad.
El fascismo comprende que ni la democracia ni la monarquía sirven, ya que uno es un concurso de popularidad y la otra es plenamente nepotismo. Así que esta ideología propone un líder fuerte que tenga su poder en base al mérito, y no al nombre o a los votos. Por eso mismo se oponen a los partidos políticos y a la oposición, argumentando que hacerlo, solo crea desunión nacional. Sostienen los fascistas, que un ciudadano no necesita otro partido, porque el no es un extranjero al poder, sino parte fundamental del mismo.
Como parece obvio, el fascismo es enteramente nacionalista, proponiendo la autonomía económica, viendo de manera negativa el comercio internacional (salvo en aquellas situaciones en las que un Estado no pueda producir ya que no cuenta con los recursos para hacerlo). En lo ideal, cada nación debe ser autosuficiente.
Su sistema económico es el corporativismo, el cual se trata de manejar la sociedad como un conjunto orgánico, siendo cada parte fundamental para el funcionamiento. Las empresas son representadas ante el poder político, y pueden aconsejar y proponer cosas al líder, pero este último es quien tiene la última palabra.
La variante alemana y racista, fundamentada en la eugenesia es el Nacional Socialismo liderado por Hitler, Mussolini por su parte no le daba bola a la raza, sino a los conceptos de unión nacional por medio de la cultura.
Y finalmente, la variante española seria el falangismo de Franco, llamado nacionalsindicalismo, que a todo esto le agregaba el componente religioso católico, aunque manteniendo la separación de la Iglesia con el Estado.
Nacional Socialismo? Nacional Sindicalismo? Acaso esto no es una ideología de izquierda?
No. No buscaban acabar con el capitalismo en si, solo lograr una economía proteccionista, y se basaban en la existencia de las empresas como pilar social y económico. Tanto Mussolini, como Hitler y Franco eran anti marxistas, no proponían darle a los trabajadores los medios de producción. No tienen como meta la igualdad de clases, sino que fomentan la jerarquía social vertical, y buscan mantener el status de la clase gobernante sobre la gobernada, en una especie de rol paternal.
Otra variante regional es el Integralismo brasilero, mas similar al fascismo italiano que el nazismo, ya que propone la unión de toda la gente, sea de la raza o religión que sean.
Finalmente los argentinos tuvimos al Peronismo.
Pero Subo! El General Peron era democrático y socialista!
Sure...
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2017.11.30 19:16 RaulMarti LA PERDIDA DE LA AMABILIDAD Y LA INVASION DE LOS "TROLLS"

por Javier Alberdi
Menos cortesía, menos amabilidad, menos educación y respeto hacia el otro.
Más ‘trolls’, más zafiedad, mas espectáculo en la controversia y la pelea, más tensión.
Cada uno a lo suyo.
Y hay algo en la raíz: los ‘in-puts’ que reciben los más jóvenes son la distracción como inercia, el consumismo compulsivo como objetivo, la competitividad exacerbada como medio y la aceptación de la agresividad como paisaje.
Un abono ideal para el egoísmo.
La pérdida de la amabilidad es una realidad palpable en cualquier ámbito.
Un deterioro que no es achacable, solo, al momento presente sino que avanza a paso firme desde hace décadas. Josep Pla ya apuntaba al desuso del sombrero como un síntoma de esta decadencia en tanto que su empleo constituía una garantía del saludo atento, un gesto de deferencia en reconocimiento al otro.
Y es que, como Julio Camba ratificó, los sombreros no estaban hechos “para que uno se los ponga, sino más bien para que se los quite”.
En el abandono paulatino de esta prenda también se pueden descifrar los motivos de la ausencia de cordialidad en nuestros días.
La pintora Maruja Mallo contaba cómo una mañana de los años 20 Federico García Lorca, Salvador Dalí, Margarita Manso y ella misma decidieron pasear por la puerta del Sol quitándose el sombrero como un acto de transgresión, lo cual provocó la ira de no pocos viandantes.
De esta anécdota surgió el apelativo de Las Sinsombrero para referirse a un grupo de pensadoras y artistas españolas –entre ellas las dos protagonistas del incidente- que desafiaron los convencionalismos de la época por la vía del arte.
El fin de esta prenda, además, igualaba socialmente al suprimir la estratificación subyacente en la variedad de tipos –chistera, bombín, sombrero, gorra, boina…-, por lo cual el sinsombrerismo acabó consolidándose como un acto de rebeldía general.
Sería conveniente, no obstante, distinguir entre los códigos de presuntas buenas costumbres con los que se pretende resaltar una distinción –no olvidemos que cortesía proviene de corte– o reafirmar un orden determinado –como ceder el asiento a una mujer presumiendo su debilidad- y la amabilidad de quien, por el contrario, solo pretende expresar su consideración por otra persona sin esperar nada a cambio, por más que algunos gestos –como el de descubrirse- sean coincidentes.
Si la pretensión de libertad frente a las normas preestablecidas fue un primer paso para el inicio del fin del uso del sombrero, la posterior evolución de la sociedad hacia un individualismo acuciante –que desdeña el interés por los demás- y las prisas de un mundo cada vez más vertiginoso –sin la pausa necesaria para fijarse en el otro-, imposibilitaron la pervivencia del saludo formal pero bien intencionado.
Y del mismo modo que se extinguió el sombrero, como instrumento socializador, está pasando ahora con aquellos otros códigos saludables que sirven para crear vínculos de convivencia.
Todo gesto, palabra o expresión amable se fundamenta en el respeto, un concepto que proviene del término del latín respectus, que significa atención o mirada a lo ajeno.
En la medida que uno atiende al otro se acerca a él. La amabilidad es, por tanto, un protocolo de aproximación.
Por lo general, no hablas con un ser querido de la misma forma que con un desconocido.
La percepción del afecto mutuo permite un marco de actuación más flexible y natural porque el vínculo es evidente.
En cambio, cuando careces de esa confianza, la cordialidad permite amortiguar la distancia.
El problema surge no ya cuando no se perpetúa el aprendizaje de estas conductas amables, sino cuando ni tan siquiera se consolida la intención de aproximarse.
La complicada conciliación familiar, como consecuencia de un ritmo laboral estresante, está privando a varias generaciones de niños y adolescentes de unos referentes adecuados que guíen su educación. Las familias delegan en unos centros educativos que pueden servir de complemento pero nunca de base de la misma.
En ocasiones, los padres se muestran permisivos, bien exhaustos por el estrés o por reacción a una educación rigurosa en su niñez.
Los chicos quedan, entonces, a merced de los medios de comunicación y de Internet, cuyo uso se afianza cada vez más entre los menores. De este modo, los in-puts que reciben los más jóvenes son la distracción como inercia, el consumismo compulsivo como objetivo, la competitividad exacerbada como medio y la aceptación de la agresividad como paisaje. Un abono ideal para el egoísmo.
El respeto hoy es un valor en crisis. “Gracias” y “por favor” son dos expresiones en peligro de extinción.
Cada día asistimos a un reguero de saludos no correspondidos; contemplamos a usuarios que se suben a un vagón interrumpiendo la salida de los que quieren apearse; a embarazadas o ancianos a los que no se les cede el asiento; a conductores que aparcan encima de una acera impidiendo la circulación de personas con movilidad reducida; a individuos que hablan a gritos con su móvil en espacios públicos o a los que no dejan de consultarlo aun siendo conscientes de que les están hablando en ese momento; a fumadores a los que no les importa que el humo de su cigarro se lo traguen los de la mesa de al lado; a clientes que se hacen los remolones para colarse en la cola; a gente que tira un papel en el suelo a escasos metros de una papelera, porque el que no respeta a su prójimo tampoco suele hacerlo con el entorno en el que vive.
En el año 2006, un concurso musical, de máxima audiencia en televisión, incorporó a un nuevo miembro del jurado que se significó por un trato grosero hacia los concursantes. Las audiencias repuntaron y en consecuencia también el grado de su impertinencia, con lo cual el maleducado se convirtió en un modelo a seguir.
Si la televisión ha abierto las compuertas de la zafiedad, las redes sociales han mermado la capacidad de relación, tanto por la deshumanización del otro en un contexto de virtualidad, como por el fomento de conductas despiadadas al amparo del anonimato.
Los llamados trolls, en Internet, son perfiles de comportamiento que se basan en la provocación persistente.
El troll ha adquirido tal relevancia, en la actualidad, que su figura es replicada en cualquier ámbito de debate.
Abundan en tertulias de medios de comunicación y, cómo no, en los parlamentos políticos -antaño salvaguardas de la cortesía y hoy arenas de circo romano- en los que tuiteros con representación parlamentaria no escatiman en la desconsideración, la performance ofensiva, la amenaza y hasta el insulto.
En ausencia de respeto no existe diálogo sino contienda y, de este modo, vence el que mejor y más agravia.
Pero no siempre los combates resultaron un espacio libre de amabilidad.
Pocas obras de arte han conseguido reflejar la esencia de la cortesía como el célebre cuadro de Las lanzas, también conocido como La rendición de Breda, de Diego de Velázquez.
Más allá de la maestría del pintor sevillano, al recrear sus dotes descriptivas, su dominio de la perspectiva aérea o su habilidad para la narración, la obra está orientada a resaltar un gesto: el de la magnanimidad del vencedor sobre el vencido. El convulso escenario bélico que se plasma de fondo contrasta con la actitud de Ambrosio Spínola respecto a su oponente, Justino de Nassau.
En el momento que el gobernador holandés de Breda escenifica la rendición con la entrega de la llave de la ciudad sitiada, el general genovés de los tercios de Flandes parece frenar el amago de reverencia de su adversario posando afectuosamente la mano sobre su hombro y acompasando su cuerpo a la altura del derrotado, mientras con una expresión compasiva trata de dignificarlo.
La amabilidad es respeto, pero también generosidad.
No cabe, por ello, considerarla una señal de debilidad o pleitesía sino más bien todo lo contrario: como una reafirmación de la seguridad en uno mismo que te otorga margen para complacer a los demás.
En un momento en que impera el yo y el ya es fundamental comprender que el otro es imprescindible para vivir mejor. Y la manera más eficiente de establecer acuerdos es no escatimar ganas ni tiempo en los pequeños gestos y palabras cotidianas que sirven de argamasa de la convivencia, como si aún portásemos un sombrero.
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2017.08.25 12:33 felixramon El síndrome de Estocolmo que sufre buena parte de la humanidad

Gabriela Amaya T rabajar para que otros se enriquezcan sin apenas contraprestaciones, incluso en situación de esclavitud, y hacerlo convencidos de que esto es lo normal y que ello nos hace dignos, es un indicador claro de sufrir Síndrome de Estocolmo
El Síndrome de Estocolmo es una enfermedad que sufren quienes se identifican con quienes les violentan, haciendo suya la causa de aquéllos que les causan el daño y prefiriendo no separarse de ellos cuando podrían hacerlo, al tiempo que se alejan de quienes pueden ayudarles.
El término Síndrome de Estocolmo fue acuñado en 1973 en Estocolmo (Suecia), cuando una de los rehenes durante un atraco a un banco, prefería quedarse al lado de su captor en lugar de ir con la policía. Hoy tal término se utiliza para casos de secuestros, maltrato de género, dentro de las empresas y en unos cuantos casos más.
Dicen los especialistas en el tema que se trata de un fenómeno patológico temporal. En el caso que hoy estudiaremos, desgraciadamente, se trata de un fenómeno que se mantiene a los largo de siglos y cuya raíz y síntomas se trasladan de generación en generación. Ahora bien, hoy estamos ante la posibilidad de curarnos de él, de liberarnos de la maldición bíblica, dadas las circunstancias socioeconómicas del momento histórico que nos ha tocado vivir.
Hablamos de un tipo de Síndrome de Estocolmo que viene sufriendo la Humanidad desde hace largos siglos y que, como en la mayor parte de las enfermedades mentales, no es reconocida por el enfermo. Nos referimos a la valoración que hacemos del empleo como el elemento o medio que nos permite vivir o sobrevivir, que nos da dignidad, que nos libera y que puede hacernos felices, con todas las consecuencias que ello conlleva.
Al hablar de empleo, nos referimos al trabajo remunerado. Y utilizaremos el término ‘empleo’ intencionadamente para diferenciarlo de trabajo, que abarca casi toda actividad del ser humano.
Y ¿Por qué hablamos de Síndrome de Estocolmo cuando hablamos del trabajo remunerado? Ésta es la cuestión que trataremos de explicar en este corto escrito.
Hemos hecho nuestro el discurso de quienes nos esclavizan
Imaginemos por un momento que podemos elevarnos en el espacio y observar nuestro planeta y sus costumbres. ¿Cómo explicamos que unas pocas personas acumulen riqueza y más riqueza y la gran mayoría trabaje voluntariamente para que esos pocos sigan acumulándola gracias a su esfuerzo? ¿Cómo es posible que la gran mayoría de la población asuma que esa riqueza, que es de todos –ya que corresponde a recursos naturales o a la acumulación histórica de miles de generaciones-, se haya convertido en propiedad de esos pocos?
Me dirán que millones de personas van contentas a su trabajo, que otros no tanto pero se ven obligados a hacerlo… Lo cierto es que es pregunta habitual, cuando dos individuos se conocen, “¿Tú qué eres?”, y el otro contesta “soy albañil, periodista, frutero, parado, jubilado…”. Asumimos que nuestra “esencia” viene dada por nuestra profesión. A tal punto ha llegado el valor del empleo.
Esto es un problema cuando menos. No solamente porque en esta sociedad desarrollar una profesión u otra te da poder en función del prestigio y los dineros a los que esté asociada, sino porque es aceptado por una gran mayoría que lo que dignifica al ser humano es el empleo, como apuntáramos más arriba. Claro, este discurso orquestado por quienes detentan el poder -después de habérselo usurpado al todo social- fue y sigue siendo necesario para que el sistema actual se mantenga.
Cómo hemos hecho nuestro el discurso de los poderosos
Para mantenerlo en el tiempo, ha sido necesario algo más que imponerlo por la fuerza, como quizás ocurrió en los primeros momentos de esta forma de relación entre los seres humanos.
Han sido necesarios elementos de mayor calado. Comentaremos algunos que operan hoy:
1.- Un mito que enraíce en las creencias más profundas de los individuos y las sociedades, mito que suele ser religioso. En este caso concreto, nos encontramos con que en el mito de base que está en nuestra cultura occidental, y que se ha ido imponiendo al resto del planeta a la fuerza en muchos casos, queda claro cuando la Biblia dice “ganarás el pan con el sudor de tu frente”.
Les guste o no a los defensores de ciertas ideologías, este mito está en la base de nuestra cultura y en él se apoyan tanto liberales como marxistas, hombres y mujeres que se autodenominan de derechas o izquierdas, creyentes o agnósticos… Todos estamos afectados por el mito y la forma mental que lo acompaña.
2.- Pero también se necesitan políticos al servicio de los intereses de los grandes poderes económicos.
3.- Y medios de comunicación que ayudan a construir, defender y realimentar el discurso que mantiene este estado de cosas.
No habrá más pleno empleo
Pero esto se está convirtiendo en insostenible. Ya no hay empleo para todos y no volverá a haberlo. Millones de puestos de trabajo van desapareciendo sustituidos por máquinas, algo que -como sabemos- genera cada día más riqueza y que nos parece profundamente positivo y alentador, por otro lado.
Pero volviendo al tema, ¿Qué hacen millones y millones de seres humanos cuya valía depende de su empleo, si carecen de él o éste no les da condiciones de vida? Pues ocurre lo que constatamos todos los días: que el malestar se va generalizando, que las tensiones personales y sociales aumentan, que el futuro se cierra para millones de personas y que los afectados desarrollan enfermedades físicas y mentales, llegando al suicidio en no pocos casos, además de un largo etcétera de consecuencias negativas.
Es paradójico –por cierto- que, cuando la riqueza que hay en el planeta permitiría que toda la población viviera en condiciones dignas, aparece una “crisis” y ello justifica que más y más personas se queden sin empleo o que el que tenían sea peor valorado y pagado, al tiempo que una minoría se enriquece exponencialmente.
Respuestas al momento actual
Ante este escenario en el que no se ve futuro a medio y largo plazo por mucho que digan y se quiera creer lo contrario, se están dando distintas respuestas.
Algunos gobiernos europeos, por ejemplo, han apostado por legislar más descaradamente para para las grandes corporaciones bajándoles impuestos, al tiempo que se los suben al resto de la población, eliminando de paso derechos fundamentales referidos a la libertad de expresión o reunión, al tiempo que recortan derechos básicos como la educación, la salud, las pensiones… privatizando estos servicios o recortando los presupuestos destinados a ellos.
Por otro lado, la izquierda tradicional sigue defendiendo como única solución el pleno empleo. Algo que no va a darse más, pero probablemente no ven otra salida porque sufren también de este tipo de Síndrome de Estocolmo o, si se dan cuenta, prefieren no expresarlo porque su modo de operar caería.
Ahora bien, desde hace unas décadas (aunque viene de más lejos) y especialmente en los últimos años un buen número de personas y colectivos defienden -entre otras medidas- una renta básica universal e incondicional para cada persona.
Tomaremos esta propuesta como un ejemplo para salir de la situación insostenible en la que nos encontramos, porque hoy está en el candelero y porque sería una medida que podría dar respuesta a la situación de pobreza sistémica, al tiempo que supondría un primer paso en la dirección de redistribuir la riqueza que, como decíamos al comienzo, es de todos.
Pero, ¡oh sorpresa! La mayoría de la población no está de acuerdo con la implantación de esta medida, seguramente porque únicamente cuenta con información manipulada, pero el hecho es la disconformidad actual con su aplicación. Es importante aclarar que buena parte de esta población es al mismo tiempo víctima del desarrollo tecnológico, de la cacareada crisis, del robo a manos llenas de sus recursos, etc. “¡Estaría bueno que se le entregue dinero a alguien por no hacer nada; que alimentemos vagos! –argumentan-, ¿de dónde va a salir el dinero?” –Se preguntan-, repitiendo el discurso de los poderosos, de los que acumulan riqueza sin emplearse en otra cosa que no sea esto, de quienes los explotan y violentan.
Insistimos en que estamos poniendo este ejemplo porque nos permite observar claramente cómo una mayoría importante de la población ha hecho suyo el discurso de su “maltratador o explotador” y ve a otras víctimas como ellos como sus enemigos (por ejemplo, a los inmigrantes). No entraremos en todo el proceso de cómo hemos llegado aquí, de cómo se fue privatizando la propiedad que era de todos o de nadie. Queríamos únicamente hablar de esta enfermedad que afecta todavía a la mayoría de la población y de la importancia del mito, que sigue alimentándose de la mano de políticos, legisladores, opinólogos… que trabajan para mantener este sistema vertical y violento, junto a medios de comunicación, que cumplen cada día mejor con el papel de medios de propaganda a favor de los poderosos.
Hoy más que nunca, se hace vital reclamar la visión humanista acerca del ser humano, una visión que explica que un ser humano es digno por haber nacido tal, sin más, y que no puede ponerse valor alguno por encima de su vida y su libertad.
Conclusiones: estamos ante posibilidad real de que el ser humano se libere
“Todavía no comprenden que la máquina es la redentora de la humanidad, el Dios que liberará al hombre de las sordidae artes y el trabajo asalariado, el Dios que les dará el ocio y la libertad”, escribía Paul Lafargue en 1883.
Porque no habrá más pleno empleo, por un lado, y porque estamos ante la posibilidad histórica de liberarnos del trabajo como elemento de control y esclavitud, por otro, es fundamental que cuestionemos nuestras creencias acerca del tema, la mirada que tenemos hacia nosotros mismos y hacia los otros, y el temor a la pobreza, exigiendo que la riqueza que es de todos se redistribuya, lo que permitiría que la humanidad entera viva en condiciones de vida digna.
Dejemos de hacer nuestro el discurso de los poderosos, de que no hay riqueza y de que es normal que ellos nos roben y nos esclavicen.
Curémonos de esta enfermedad que hemos alimentado durante siglos sin darnos cuenta. Hoy existe la posibilidad real de liberarnos.
Para ello, podemos empezar por reclamar una renta básica universal e incondicional, entre muchas otras medidas.
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2017.02.19 12:50 RaulMarti NEUROCIENCIA .-Avances en la nueva ciencia del control humano.

( "La felicidad tecnológica" -Andrés Herrero)Capítulo I
Desde el comienzo de la civilización las sociedades organizadas han tenido que presionar a los seres humanos para conseguir de ellos lo que querían.
Los tipos de presión han variado mucho de una sociedad a otra; ha habido presiones físicas y también psicológicas, pero como la naturaleza humana ha permanecido invariable estableciendo límites a la presión máxima a que se podía someter a la gente, las sociedades sólo han podido forzarla hasta cierto punto.
Para traspasar los límites de la resistencia humana, la tecnología tiene que modificar al ser humano.
Las drogas farmacéuticas le liberan de la tensión sicológica; los medios de comunicación le lavan el cerebro para que esté conforme con su suerte, pero las técnicas con más porvenir son las dirigidas a controlar su comportamiento.
En el futuro inmediato serán los seres humanos los que tendrán que plegarse a las necesidades del sistema, en vez de ser el sistema el que se ajuste a las necesidades de los seres humanos.
Los únicos individuos que tendrán sitio en él, serán aquellos que estén bien preparados técnicamente y se muestren dóciles e identificados con sus valores».
Aunque resulte preferible renunciar a una mayor justicia en beneficio de una mayor libertad, y permitir que algunos delitos queden impunes antes que condenar a toda la población a vivir en un régimen policial, como señalaba Bertrand Rusell, vamos derechos a quedarnos sin la una ni la otra.
*La sociedad avanza a marchas forzadas hacia el Gran Hermano o fascismo tecnológico *anticipado por Orwell: un estado policial de alta resolución, en el que todos los ciudadanos se encontrarán sometidos a escrutinio permanente para abortar los delitos antes de que se cometan.
El espionaje al ciudadano, vivir bajo la mirada atenta de videocámaras se ha institucionalizado y convertido en una rutina cotidiana.
Tarjetas adheridas a la ropa registran cada uno de los movimientos de los trabajadores y programas informáticos monitorizan su labor en cada momento, informando a la empresa de la cantidad de pulsaciones que realizan en su ordenador o si apartan su mirada de la pantalla.
Dispositivos geolocalizadores permiten efectuar el seguimiento a distancia de los operarios y detectar donde se encuentran, lo que hacen, si se detienen y hasta la velocidad a la que caminan.
Microsoft ha solicitado la patente de un sistema informático dotado de sensores inalámbricos capaces de leer el ritmo cardíaco del operario, medir su temperatura corporal, la respuesta galvánica de la piel, las señales cerebrales y electromiografícas provenientes de su sistema nervioso y muscular, sus expresiones faciales y hasta la presión sanguínea.
Los cambios físicos observados se comparan con su perfil individual y parámetros normales, detectando automáticamente su grado de frustración, alteración o estrés.
Un tipo de tecnología reservado hasta ahora a los pilotos y astronautas de la NASA en sus misiones espaciales, pero que al aterrizar en la tierra, dispensará a los trabajadores el mismo trato que a los reclusos encerrados en las prisiones de alta tecnología holandesas, estudiados y supervisados con micrófonos y cámaras hasta cuando duermen.
Las tecnologías de la información han familiarizado a la sociedad con la intromisión en la vida ajena.
Desde que la grabación está a la orden del día, la técnica se ha adueñado de nuestra imagen y de nuestras palabras, inmiscuyéndose en todas nuestras actividades, públicas o privadas una mayor libertad, y permitir que algunos delitos queden impunes antes que condenar a toda la población a vivir en un régimen policial, como señalaba Bertrand Rusell, vamos derechos a quedarnos sin la una ni la otra.
«Actualmente, en el Reino Unido hay instaladas 4 millones de cámaras de seguridad, 1 por cada 15 habitantes, que cubren el centro de las ciudades, calles, edificios públicos, autopistas, metros, estaciones y aeropuertos. Se calcula que un londinense puede ser captado unas 300 veces al día, controlándose hasta cuando y donde tira la basura».
Francia se ha apresurado a imitar rápidamente a sus vecinos anglosajones: «Su ministra del interior anunció en octubre de 2007 que su país triplicará en los próximos dos años las cámaras de videovigilancia existentes en los espacios públicos (actualmente 340.000).
Medida que no incluye los aviones espías teledirigidos sin piloto (drones), encargados de filmar y retransmitir lo que ocurre en los barrios marginales, utilizados en el seguimiento de disturbios, huelgas y manifestaciones.
Esos miniaviones equipados con cámaras volantes, denominados abejorro (bourdon) que pesan menos de un kilo, sobrevuelan los suburbios vigilando a sus habitantes y grabando todos sus movimientos».
Aunque sigue siendo EEUU el país que va por delante marcando la pauta a los demás:** «DARPA imagina un futuro sin privacidad, en el que las zonas urbanas estarán sitiadas por “enjambres” de pequeños vehículos aéreos teledirigidos que no sólo se asomarán por las ventanas de la casas, sino que incluso invadirán los hogares para darse una vuelta por su interior**.
Esos drones, tendrán además la capacidad de posarse y esconderse en cualquier lugar y esperar pacientemente durante horas.
Las ciudades, especialmente los suburbios repletos de pobres urbanos, serán el campo de batalla del mañana, según la doctrina bélica del Pentágono, reformulada hacia una guerra mundial de baja intensidad».
Con el mayor sigilo EEUU está diseñando medios para neutralizar capas masivas de población, propias o ajenas «La empresa estadounidense Sierra Nevada Corporation viene desarrollando por encargo del Pentágono un arma capaz de influir en el cerebro humano con impulsos de microondas que son percibidos como sonidos ensordecedores.
La dificultad se centra en regularlos para que alcancen niveles insoportables sin causar heridos ni muertos, ni afectar a edificios próximos o al personal que los usa.
El sistema debe ser portátil, consumir poca energía, tener cobertura controlada y posibilidad de incapacitar parcialmente a una sola persona o una multitud».
EEUU prevé que en un escenario de escasez, marginación y desposesión creciente, los desheredados de la sociedad serán los enemigos a batir, y las aglomeraciones urbanas el teatro de batalla de las guerras del mañana.
Resulta fácil imaginar un futuro en el que escuadrones de drones, patrullarán el espacio aéreo de las ciudades con sus cámaras, radares y sensores de infrarrojos, como barrenderos del sistema, reconociendo, neutralizando y eliminando objetivos o disolviendo manifestaciones.
La ventaja de las armas robóticas sobre las convencionales, es que podrán tomar decisiones autónomamente en cualquier circunstancia sin que cuestionen o desobedezcan las órdenes recibidas, se planteen cuestiones morales o se dejen influir por consideraciones humanitarias.
El perfecto combatiente leal, ciego, incansable e infinitamente más letal, que transformará a los de carne y hueso en actores secundarios, comparsas, espectadores de la acción.
** Los ejércitos, al igual que las empresas, cada vez necesitarán menos efectivos humanos**.
«El último grito en tecnología bélica ha sido la utilización de bombas de metro y medio y 90 kilos de peso, con una carga de tungsteno, el material de que están hechas las bombillas que, al explosionar, se pulveriza en una nube de micropartículas incandescendentes que penetran hasta el hueso, depositándose en el interior del cuerpo sin posibilidad alguna de extracción, y con la ventaja de que el artefacto puede ser disparado desde un avión sin piloto, para que persiga a su objetivo humano móvil con un sistema GPS de control por satélite».
Los ataques con estos cazadores asesinos teledirigidos se han convertido en el arma favorita de la CIA y del ejército americano en Pakistán, Afganistán, Iraq y Yemen; los vehículos aéreos no tripulados constituyen la forma ideal de abaratar costes, disminuir bajas propias, realizar operaciones clandestinas impunemente y transformar la guerra en un videojuego, casi un pasatiempo, que permite matar al enemigo tranquilamente desde el sofá de casa.
CONTINUARÁ
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